Escrito con K vuelve el día 3


Debido a problemas de salud, vamos que estoy con una gripe horrorosa, me tomo una semana libre para recuperarme y volver con más fuerza. El lunes 3 de enero habrá una nueva entrada: Navidades de Culto (Sobre los especiales navideños de Misfits y Dr. Who)

La semana Sinde


Esta semana ha estado marcada desde sus inicios por el fracaso de la Ley Sinde, lo que es una buena noticia porque se ha tumbado una ley que permitía al ejecutivo cerrar páginas webs bajo sospecha de descarga ilegal sin orden judicial o lo que es lo mismo algo totalmente anti-democrático. Por otro lado, es una mala noticia, malísima, para los que se han convertido en los villanos más temidos de la blogosfera: Los autores. Y es que seguirán trabajando y cobrando menos de lo que producen: ¡Bien! ¡Podré seguir dándole mi atención (dinero en publicidad) al señor de seriesyonkis! Y es que parece ahora que ganarte la vida con productos culturales está mal visto… sino miren este artículo de Mi madre es idiota.

En él, se hace una fantástica comparación entre los intermediarios que trasportan tomates y las televisiones y distribuidoras. “Agregué a la mula la tercera temporada de In treatment” dice alegremente… No sé, si lo ha hecho pagando atenciones a alguna de las páginas que se está lucrando con poner cada vez más difícil producir algo en nuestra endeble industria cultural, pero sea como sea continúa: “Si yo pudiera bajarme por internet un kilo de tomates pagándole al agricultor el mismo precio que le pagan a él (esto es unos treinta céntimos) y pudiendo ahorrarme así la diferencia respecto a los dos euros que me cobran en la frutería no tengas la menor duda de que lo haría Rafa, lo haría” y finaliza pidiendo que los intermediarios innecesarios se busquen otro trabajo… En principio estoy de acuerdo, salvo porque este razonamiento no se puede aplicar a la televisión o al cine.

En primer lugar, si se pueden eliminar productoras y distribuidoras… De hecho se ha hecho. Podéis ver ‘Malviviendo’, ‘La vida según yo’ o infinidad de series a través de internet pagando treinta céntimos o nada… ¿Qué pasa? Qué no tienen la misma calidad, ni están igual de cuidadas que ‘In treatment’ y que aunque pagues 30 centimos a Rodrigo García o Paris Barclay(showrunners de la serie) a él de poco le serviría para pagar a su equipo y no me refiero solo a los actores y guionistas, ni tan siquiera a los directores… me refiero a los eléctricos, montadores, sonidistas, gente de catering, etc. Después, enlaza otro artículo con “un análisis más serio” del tema y en el nos dejan un argumento escalofriante: “Pero en el debate de la revolución tecnológica y de la revuelta de los consumidores contra los abusos de los dueños del mercado, se manipulan a menudo las cifras. El cine en España no ha parado de crecer en la última década, según los datos oficiales del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Visuales”. ¡Sí! ¡Sí! ¡Viva! Cómo han ganado más dinero del que ganaban hace diez años (no hagamos un cálculo del encarecimiento de la vida, ni de las subida  del IRPF u otras cosas que hay que hacer para realizar estos cálculos en condiciones) podemos robarles que son jodidamente ricos… 

Un modelo obsoleto

Hay muchas cosas ciertas en las palabras muchas veces poco objetivas de la blogosfera. La más importante para mi es que es cierto que estamos ante un modelo de distribución obsoleto, lo que para nada es motivo para alabar el robo del trabajo de mucha gente (y no hablo sólo de los derechos de autor). Para explicarlo sencillo, cada vez que un producto pierde dinero, no son sólo los guionistas (esos demonios que quieren robarnos), los directores o los productores… pierde su trabajo mucha gente que necesita su sueldo para sobrevivir (ya enumere parte de ellos antes) y no sólo eso, sino que las empresas que deben invertir en nuevos productos lo hacen ajustando márgenes, perdiendo calidades o perdiendo dinero. En este país (sólo basta estar una tarde en una cafetería para escucharlo de muy diferentes bocas) ser empresario está muy mal visto y ganar dinero también… eso sí que a mí no me toquen mi nómina al fin de mes…

Y es que entre tanta demagogia mezclada con ideas radicales, a veces no nos damos cuenta de que los cambios han de producirse poco a poco y que los negocios tardan en adaptarse a la nuevas tecnologías. En España ya tenemos spotify y nadie ha alabado esta iniciativa de discográficas, distribuidoras y artistas de poner a disposición de todos sus productos sin pagar ni un céntimos (no caigamos el absurdo, está claro que lo hacen porque les beneficia), pero se sigue pirateando música y a la gente le extraña que los autores se quejen… ¿Dónde están aquellos que decían que se bajara el precio de los cds y los comprarían? Ya no es que los hayan bajado… es que son gratis…

En televisión, en Estados Unidos se busca seguir el mismo camino con Hulu o TVGorge para el resto del mundo… pero, ya las páginas webs de las cadenas, Antena 3, La 1 y La Sexta a la cabeza cuelgan sus series y programas para que puedan ser vistos a cualquier hora de manera gratuita o a un precio irrisorio. Pero, lo fácil es demonizar a gente que vive muy bien (o eso pensamos) y así no tener cargo de conciencia cuando no solamente le robamos, sino que pagamos indirectamente a otros por su trabajo. ¿De verdad no les parece normal que se indignen? ¿Algún día Megavideo y Seriesyonkis publicarán el dinero que han ganado con estas prácticas? Aunque, francamente creo que no se trata de dar argumentos ya que nos un conflictos de razones sino de educaciones. Para terminar y explicar esta última afirmación os dejo este fantástico artículo de Daniel Sánchez Arévalo.

Hagamos rico al señor de seriesyonkis


– Erase una vez que se era un país donde el máximo entretenimiento de la juventud se había convertido en que le contaran historias a través de mágicos espejos.

– Eso es bueno, papá, ¿no?

– Y tanto, que es bueno. El problema es que esas historias debían ser escritas por bardos casi siempre mal pagados.

– ¿Y por qué era un problema?

– Porque la juventud había decidido negarles esa malpaga y poco a poco los bardos fueron desfalleciendo, tragándose las ganas y la tinta con las que narraban extraños sucesos y dedicándose a otros quehaceres que si les dieran para comer cada día…

– ¿Y por qué lo hacían?

– Por muchas razones… la principal, tal vez fuera, porque los nobles que habían ofrecido sus mágicos espejos a los bardos para narrar sus historias habían vendido demasiado caras las narraciones desde hacía tiempo, o porque los habían maltratado cortando las historias cuando ellos deseaban o poniéndolas a la horas de sus apetencias o simplemente porque ansiaban más y más historias y sus pecunias no llegaban para pagar tantos autores…

– Pues que mal lo pasarían… ¿Qué pasó luego?

– Decidieron vender su atención a un ladrón llamado Seriesyonkis que comerciaba con su atención y a cambio les obsequiaba con historias robadas a casi todos los bardos.

– Yo si fuera bardo me enfadaría… ¿Se enfadaron los bardos papá?

– No, ellos siguieron escribiendo a sangre y tinta… mientras más ladrones chupaban del elixir de sus plumas a cambio de nada…  Y no sólo les robaban a ellos, sino a todo aquel que ayudaba a los bardos a trasmitir sus palabras de fantasía, ya fueran con espejos mágicos, alzando una voz portentosa para que todos oyeran las palabras de la nueva quimera o a aquel que trasportaba el escenario de villa en villa.

– ¿Y qué hicieron los jóvenes?

– Siguieron pidiendo más relatos. Mejores historias a cambio de nada. Porque para ellos el elixir de las plumas era de tan sencilla obtención que no necesitaba de educación, práctica o comida para mantenerlo o mejorarlo… De hecho, cuando los bardos ya fueran grandes o pequeños, pidieron ya no pecunias por sus palabras sino que no se pagara a aquellos que les robaban… los jóvenes les apedrearon…

– ¿Y qué pasó?

– Los más afortunados bardos emigraron, los ya ricos se retiraron y los menos afortunados se hicieron cortesanos de 8 a 8 y en las noche de soledad siguieron exprimiendo sus sueños en busca de un público que además de escucharles, los cuidase…

Mamá, soy inmortal


Un satisfecho Nathan narra su visita a su progenitora tras ser desenterrado: “Mamá, soy inmortal”. Han pasado cinco minutos desde el inicio del primer capítulo de la segunda temporada y se han cargado de un plumazo el cliffhanger que tantas alabanzas de críticos había recibido: El chico inmortal enterrado. Hubiera sido fantástico un capítulo a lo Buried… pero no pudo ser. A pesar del decepcionante principio de temporada en el que rompen con el desarrollo de la serie hasta entonces y se ventilan las tramas en continuidad en un suspiro, Misfits ha terminado una sobresaliente segunda temporada, que francamente ha superado con creces a la primera.

Esta crítica no es baladí, en una serie de la calidad que se le presupone a esta, no se deben pasar por alto ciertas incoherencias que aunque perdonables son mejorables. La primera temporada había enamorado a todo el mundo, sobre todo por el personaje de Nathan (Robert Sheelnan) que para muchos se había convertido en el protagonista de la serie… Algo que yo nunca entendí, porque sin ser una estructura Skins, si que es una serie que según el capítulo carga a un personaje o a otro de protagonismo. De hecho, creo que la primera temporada el peso caía tanto en él como en Curtis que se había convertido en el más interesante durante la primera tanda de episodios.

En esta segunda temporada, las cosas también han cambiado en el reparto de protagonismos. Los dos primeros episodios son casi un monólogo de Nathan, en los que los creadores nos dan la oportunidad de vislumbrar lo que sería una serie protagonizada en exclusiva por este particular personaje… algo totalmente inaguantable. Y es que, Misfits gana enteros cuando el peso se reparte y entran en juego el resto de superpringados que pululan por el centro social. Porque si es cierto que, Nathan es atractivo y repulsivo a partes iguales, que tiene ese toque explosivo que le hacen ser impredecible, también lo es que es difícil implicarte e identificarte con él, porque al igual que otros desahogos cómicos (Barney Sttinson, Joey Tribbiani, etc.) en muchos momentos es poco más que una caricatura.

De huelebragas a héroe

Por ello, el gran acierto de este temporada, es darle mucho más peso a Simon que ha dejado de ser el pervertido huele bragas de la primera temporada para convertirse en el prototipo de superhéroe más clásico, aunque con ciertos toques  de interés que le hacen único. Su regreso desde el futuro para proteger a su amor, aún a sabiendas de que ello provocaría su muerte, hizo que Alisha rompiera una tensión sexual imposible de resolver con Curtis (una de esas tramas que podían haber dado mucho más) y mostrando que a veces el que más calla es el que más tiene que decir. Un tributo a nuestro nuevo héroe es la última escena del quinto capítulo en la que los cinco miran al vacío disfrazados de superhéroes y Simon ocupa el centro escoltado en primer termino por Nathan y su Julieta particular, Alisha.

La historia entre Simon y Alisha puede dar grandes momentos  a esta serie y por ello, es de esperar que durante la tercera temporada no se vuelvan a cargar las tramas en continuidad. De hecho ya ha dado chispazos de lo que puede llegar a ser: Me parece especialmente significativo el momento que su viaje al pasado cobra total sentido, al interponerse entre una bala y su amada, sabiendo que con este acto va a morir… Digo que en parte, porque la razón de realizar este viaje no ha quedado del todo claro, ya que poco ha podido cambiar el futuro en el que ella moría siendo ya su amada…  Remarco esto último porque es la parte que no cuadra y que esperemos que expliquen más adelante.

Curtis ha perdido mucho del protagonismo que tuvo durante la primera temporada, convirtiéndose en un secundario de lujo. El principal problema ha sido la rotura de su relación con Alisha que le ha dejado descuadrado y fuera de foco en muchos momentos. La buena noticia ha sido las primeras pinceladas de una nueva relación con Nikki, el nuevo personaje introducido poco a poco y sin prisas, en lo que para mí es uno de los grandes aciertos de Howard Overman. El poder de Nikki, la teleportación, adquirido al recibir un trasplante de corazón puede dar mucho juego y su relación con Curtis puede ayudar al que nuestro querido atleta recobre el brillo perdido.

La gran damnificada de estos cambios ha sido Kelly que sólo ha tenido cierto brillo en tramas episódicas y es que su poder, y  de hecho también la construcción del personaje parece cada vez menos necesario para el desarrollo de la serie. La poca química con Nathan hizo que su trama amorosa se cayera y su personaje apenas ha crecido durante estos capítulos.  De hecho, si tuviera que rescatar algo de ella sería “Yo me folle a un mono”… Sí… es triste que este personaje macarra y telépata se haya quedado en nada, pero a falta de un nuevo giro parece bastante superfluo incluso en muchos momentos está de más.

Ya conocen sus poderes…

En la primera temporada la trama horizontal se basaba en el descubrimiento de los poderes de cada uno de los personajes y en protegerse ante los problemas que habían provocado a matar a su enloquecido primer cuidador. Fue un acierto no hacer un héroes II en la  que los superpringaos huyen de la policía. Este segunda, sin embargo no tiene una línea horizontal tan marcada salvo el crecimiento de Simon y la decisión de no hacer públicos sus poderes… Ha habido casi un malo por episodio y el peso de la continuidad lo ha llevado los tramas personales… Aunque, al principio parecía que iba a ir sobre quién era el enmascarado que les ayudaba (en parte, ha sido así) la temporada ha servido para terminar con la posibilidad de un mundo en el que los héroes fueran públicos y vistieran en mayas (aunque esto no está del todo descartado) y poder centrarse más en tramas de bajo rango.

Tan de bajo rango, que el enemigo más peligroso que han tenido ha sido un lactoquinético que tal como menciona Kelly “es el poder más mierdoso” que se pudieron imaginar, salvo porque todos o casi todos desayunamos leche y tomamos algún lácteo durante el día. La grandeza de Misfits también es esa… buscar poderes distintos y/o darle giros a poderes ya conocidos (Nathan es inmortal y tiene cierta conexión con los muertos).

 

¿Qué podemos esperar?

Es difícil pronosticar. Por el momento, las buenas audiencias han provocado que E4 encargue un especial de Navidad atípico, ya que lo normal es que sea el primer capítulo de la temporada y no un epílogo. En este especial, por lo que se muestra en el trailer, veremos una historia independiente muy al estilo de los de Doctor Who (que por cierto, también vuelve con su especial navideño). En cuanto a la tercera temporada, es difícil predecir viendo la evolución de la primera temporada a la segunda… esperemos que pase lo que pase, la serie continué por los senderos de la diversión y la innovación y si puede ser que no se carguen las tramas en continuidad…



El Gran Hermano ya no te vigila


Ha sido una buena semana. Y van unas cuantas de alegrías continuas al ver que Gran Hermano considera un éxito el no arcercase ni a Cuéntame, ni a Águila Roja. Y es que parece que el filón de la telerrealidad se agota, o por lo menos, el de ese programa que a todos nos encantó en su primera edición, pero que once ediciones después a la mayoría nos asquea. Esta semana casi alcanzaron un 20% contra el casi 25%  de ‘Cuéntame como pasó’. Estos resultados tienen trampa porque Gran Hermano dura bastante más y se enfrenta a repeticiones o a la nada absoluta por lo que su share sube… Pero, vamos que ni así huelen a la Primera. Creo que lo que están planenado hacer para el próximo jueves es un Gran Hermano 24 horas y el viernes veremos este títular en su web: “¡Diez millones de espectadores ven Gran Hermano, Cuéntame sólo la mitad!”

Otro curioso ardiz de la cadena de Fuencarral, es la promo que se sacaron para seguir pareciendo líderes: “Somos líderes de las privadas”… Parece que a alguno le ha salido mal lo de la pública sin anuncios y que ahora se dan cuenta de que La1 empieza a tener ciertos tintes BBC y el miedo ha hecho que pongan a trabajar a los marketing, yo les aconsejo que sería mejor que contrataran unos cuantos guionistas. Y es que la cadena amiga es una experta en hacer cosas extrañas cuando tiene miedo y sino sólo hay que ver su programación de los miércoles contra Hispania, que parece Médico de Familia en sus mejores momentos. Como se siga cargando programas, van a tener que poner el Show De Jorge Javier… que algo así como el Show de Truman pero en casposo… ¿Nunca habéis soñado con ver como Jorge se lava los dientes? Yo sí… y aún lloro por las noches… Y es que ni el fútbol les funciona. Esta semana, tanto Hispania, como Comando Actualidad tumbaron al Sevilla-Borussia Dormunt de  la Europa League.

Para terminar con el repaso sobre Telecinco… También, esta semana han anunciado la publicación de un libro sobre la gestación del fenómeno televisivo: Gran Hermano. Lo voy a resumir, que creo que a ellos se les ha olvidado: Lo crearon en Holanda… A parte de eso… Nos cuentan cosas curiosas. La que más me ha llamado la atención es que el ojo del logo es de Paula Vázquez. Y yo me pregunto… así, porque me gusta preguntarme, ¿qué habra hecho esta mujer para que Vasile la odie tanto? Algo muy bueno, sin dudas… Y es que, con su anunciada retirada de Fama, Telecinco ha conseguido que esta presentadora nos caiga bien a muchos para los que nos era indiferente.  Es la magia del equipo de marketing de Telecinco… Consiguen un 20%, son líderes y resucitan presentadores…

Para cambiar de tema… Vamos con vertele.com que cumplen 10 años. ¡Felicidades compañeros! Para celebrarlo estrenaron apariencia nueva, a la que todavía no me he acostumbrado, pero que me parece mucho más moderna. Un acierto, que creo que en cuanto le cojamos el gusto… bueno, y en cuanto vuelva a funcionar todo, será de agradecer. Lo que más me llamó la atención de este aniversario fue el especial “Si no estás en vertele no existes“… Vamos a ver, sois un gran portal de televisión… uno de los mejores de España… lo cierto es que con Formulatv.com y tutele.net los únicos profesionales… Con esto quiero decir, que parece mentira lo pronto que se olvida la humildad, cuando hace diez años no eráis nada (tranquilos yo hace diez años seguía jugando con mi Power Rangers) y ahora ya os consideraís indispensables… No sé. Nunca he entendido este tipo de cosas. Porque, para que nos entadamos, las personas que piensan lo mismo no necistan refuerzo y las que no lo piensan les vais a caer mal… ¿Qué necesidad hay?

Lo más curioso del artículo es que le preguntan a presentadores que piensan del portal… Vamos a ver, compañeros… Es normal que os respondan cosas bonitas, que vosotros podéis darles mucha mala prensa (al fin y al cabo, son un portal de telelvisión muy importante). Es como si Rajoy se meteriera con Interconomía… ¿Quién iba a hablar bien de él? Y es que hay que reconocer que en este país, con uno de los consumos televisivos más altos de europa y en el que la televisión constituye una gran parte de nuestro entrenimiento, los periódicos, radios y la propia televisión hablan poco de las noticias de este ámbito… Sólo hay que ver que en muchos periódicos la sección se llama Tv y gente… Vamos a ver… es como si hiceras una sección que se llamara Política y calculadoras…

Para terminar, al otro lado del charco el Canal SyFy ha cancelado Stargate: Universe, y es la segunda cancelación del canal que antiguamente se dedicaba sólo a la ciencia ficción, de un producto perteneciente a una saga mítica de este género. El primero fue Cáprica. Ambas, series no eran el colmo de la rápidez pero aportaban un toque adulto, tal vez demasiado, a un género muchas veces maltratado. Lo peor, es como lo han hecho: tarde y mal… Con los diez capítulos restantes de la serie rodados y sin posibilidad de darle un cierre digno… Para que vean, que la capacidad de maltratar al espectador, sobre todo cuando son pocos, no es exclusiva de nuestras fronteras.

Va de retiradas


– Érase una vez que se era un trovador de enorme talento para contar realidades sin un verso de más, para hacer entrevistas sin preguntas de menos y una habilidad para ganarse respetos y odios a partes iguales…

– Y, papá… ¿Tú eras de los que le quería o de los que le odiaba?

– Es difícil no querer o por lo menos tener cariño a alguién que cuenta tantas realidades, siempre con integridad, durante tantos años…

– ¿Y quién era el trovador?

– En realidad, esta historia son dos historias… que empiezan igual pero acaban distinto. Una muy lejos… y otra muy cerca.

– ¿Y cómo me vas contar dos historias?

– Con dificultad, hijo, con dificultad… que me gustan los estrenos difíciles… La primera, la de lejos, habla de un trovador que tras muchos años de trabajo, la mayoría en la sombra, consiguió el éxito cantando realidades con métricas de verosimilitud y por ello fue recompensando con 25 años de oídos atentos.

– ¿Y la segunda?

– Es parecida… Tras, cantar las noticias a diario con su rostro descubierto, dejó que su voz fuera nuestra única compañera y durante veinte años sus cantos nos despertaron… a veces, eran tristes, a veces alegres, pero siempre veraces e integros.

– ¿Y qué pasó con ellos? Es que esto no avanza… ¿Cuando se los comen los dragones?

– Al primero nunca… porque allí, en los países lejanos, a pesar de tener 77 años y una larga carrera, o tal vez por ello, despiden a los trovadores como se debe. Con su mejor  canción. Por ello, en la retirada de The Larry King show estuvieron varios reyes, antiguos y actuales (Obama y Clinton), diferentes cortesanos y un montón de trovadores para cantar el te echaremos de menos.

– ¿Y al segundo? ¡A este si que se lo comieron! ¡Venga cuéntamelo!

– En realidad, no sé si fue un dragón o el apetito de un rey oscuro, llamemosle Berlusconi I de la Mediaset…

– ¿Y qué le hizo? ¿Le encerró y le quitó el amor de su hija, la bella princesa?

– Algo parecido… Cerro el castillo donde los trovadores se habían resguardado de la fragmentación televisiva y así le impidió que cantara las canciones de realidad sin un verso de más, que hicera las entrevistas sin preguntas de menos y se siguiera ganando respetos y odios a partes iguales…

– ¿Y cómo termina esta historia?

– Hijo… sólo puede terminar de una formar, cantando el Iñaki Gabilondo te echaremos de menos.

I Love Canadá (I)


Dentro de la ficción televisiva, se suele hablar de dos grandes potencias: Estados Unidos e Inglaterra. Cuando te adentras un poquillo más en este mundillo te empiezan a hablar de España, de Alemania y de Francia… pero en ambos casos, se suelen olvidar de Canadá. Por ello, hoy quiero hacer un repaso por las producciones del país de la hoja de arce que más disfruto y así, desmentir que la máxima representante de la ficción canadiense sea Robin Scherbatsky. Por ello, publicaré tres entregas que tratarán de seis series distintas. Las elegidas para inaugurar este repaso son:

Instant Star

Cuando Hannah Montana se hizo famosa, o I-Carly recogió el testigo sólo estaban imitando a esta serie canadiense nacida en 2004. Tras el éxito de diversos concursos a lo O.T. o Factor X, CTV decidió que era  hora de dar un paso más allá en este tipo de entretenimiento y lo que aquí se hubiera convertido (y de hecho sucedió) en OT, la película… allí lo hizo en una serie teen. Es importante resaltar este componente, porque Instant Star es una serie teen que sin sus canciones sería de lo más convencional y cargada de tópicos. La música y su ambientación en el mundillo del pentagrama es lo que la hacen distinta a otra series sobre adolescentes. Aunque esto parezca una crítica, no lo es, porque lo importante, al fin y al cabo, es que es distinta.

Su protagonista, Jude Harrison (Alexz Jonshon), es una joven de 16 años cuando le llega el éxito inesperado tras ganar un concurso de jóvenes talentos. El premio: Grabar un disco y firmar un contrato con una prestigiosa discográfica. La primera temporada se inicia con la victoria de Jude en el concurso como una Rosa de España cualquiera y los cambios que esto supone en su vida, para a partir de la segunda temporada centrarse más en la carrera musical de una estrella del rock.

El rock-pop es el canalizador, muchas veces provocador y solucionador de los distintos conflictos, pero la serie no se olvida en ningún momento de la edad de los protagonistas y y trata temas como el amor, la relaciones familiares, la amistad y como no, tiene una gran tensión sexual (a veces resuelta y a veces no) como epicentro. Tommy Quincy (Tommy Q. para sus fans más enfervorecidas) es el gran amor de Jude, pero la diferencia de edad y el extraño carácter de este ex-back street boy (bueno, de un grupo del estilo) hacen de la realción algo imposible. Esto provocará que otros chicos pasen por la vida de la joven cantante, pero siempre bajo la estrecha mirada de nuestro Nick Carter particular.

Es el carácter paródico de la serie lo que la hace tan interesante. Sus personajes son tremendamente reconocibles: El ex-Backstreetboy que es incapaz de lavar la cara de su carrera musica (en este caso a pesar de tener un gran talento), una cantante pop que entre disco y disco va dando bandazos en su vida (¿Alguién dijo Britney?), la artista punkie que intenta encajar en el sistema y acaba volviéndose loca en él (se me ocurren diversos ejemplos no necesariamente punkies). Esto unido a las tramas a veces disparatadas que envuelven a la discográfica y sus trabajadores hacen que sientas ese estress, glamour y porqué no, amor a la música.

Otro gran elemento a su favor es su duración: Unos 20 minutos por episodio en temporadas de trece capítulos y su tono, que podríamos definir como una dramedia. Eso sí, una dramedia que rebosa glúcosa por cada frame, lo que no es necesariamente malo.  Sus capítulos son directos, emocionantes y con canciones originales y versiones de temas a veces conocidos y otras no tanto. Estos temas no siempre se quedan en el estilo más afrutado de la composición músical sino que exploran muchos otros estilos de música.

El desarrollo de la serie, en muchos momentos, es similar a otra más conocida: Entourage (El séquito). Jude es una gran estrella, cae en desgracia, vuelve a subir, vuelve a bajar…

En España, Instant Star ha sufrido la emisión discontiúa a través de Neox.

Being Erica

Being Erica es una serie de la CBC que se estrenó en Enero de 2009. Se trata de un drama (tirando a dramedia) que habla sobre los “viajes en el tiempo”… En seguida explicaré las comillas. Erica Strange (Un apellido al nivel de los Serrano) era una joven aspirante a escritora de ficción cuando tras un accidente tiene que ir al hospital. Allí, se encuentra con un particular médico: El Doctor Tom. Un psicólogo que le propone una particular terapia: (atentos que va la explicación a las comillas) Viajar a momentos de su pasado para solucionar sus traumas y así poder mejorar su vida a la deriva.

En esta ocasión, los guionistas basaron la serie en romper las reglas típicas, ya saben eso de:  ¡Puedes viajar al pasado pero ten cuidado no cambies nada! ¿Y para qué voy?… En Being Erica puede cambiar cada suceso y hacer lo que ella cree en este momento de su vida que debería haber hecho. Imaginate poder volver a aquella discusión con esa pareja que quisiste tanto y poder abordarla desde la experiencia que tienes ahora o evitar dormirte el día de selectividad y no perder un verano estudiando… ¿Cómo sería tu vida ahora si pudieras solucionar todas tus malas decisiones?… O casi todas, ya que el Doctor Tom le impide solucionar ciertos puntos inamovibles de su vida (por ejemplo, la muerte de su hermano) ya que esto supondría pagar un precio similar. Como véis como todo buen relato sobre viajes en el tiempo tiene las reglas bien claras desde el principio.

Otro aliciente es la mezcla de géneros… ya que esta unión entre ciencia ficción (por llamarlo de alguna forma) y el costumbrismo de la vida de Erica hace que podamos profundizar en un personaje que sin grandes aspavientos se hace tremendamente interesante. Tal vez, no sea un asesino en serie que mata malos, ni un mafioso con problemas de ansiedad o un entrenador en un pueblo obsesionado con tu deporte… y eso es lo que la hace tan mágica… Erica es una de nosotros. Ha vivido lo mismo que todos nosotros: Desengaños, amores, amistades rotas, esa vez que no reaccionaste por una milésima de segundo… Y volver a esos errores hace que te preguntes lo que tú harías en su caso.

Los capítulos, de 42 minutos cada uno, son autoconclusivos y suelen centrarse en un suceso del pasado de la protagonista… aunque todos ellos suelen estar relacionados con una trama horizontal que se extiende por los trece capítulos de la temporada. Poco a poco la serie va desvalando los secretos de la misteriosa terapia y haciendo que el interés suba cada vez más.

 

El éxito de la serie ha sido tal, que tras tres temporadas en Canadá (y en cable Estadounidense),  se ha emitido en trece países (en España a través de Paramount Comedy y TV3) y además, en Reino Unido se está trabajando en un remake, You Again,  que estaría ambientado en Glasgow y seguramente será para el canal E4 perteneciente a Channel 4 que emite la serie original.

Tres capítulos que pudieron terminar con una gran serie


Spartacus: Sangre y Arena era la enésima apuesta para meterse de lleno en el olimpo de la producción televisiva de Starz… Tras varios proyectos fallidos y la decepción de producciones como Crash, la cadena anunció a bombo y platillo su intención de crear su 300 en serie. La historia elegida no era la más original: La del esclavo que puso contra las cuerdas a Roma. La historia de Espartaco. Era la enésima producción que contaba esta misma historia desde que Stanley Kubrick, Dalton Trumbo y Kirk Douglas decidieran llevarla a la gran pantalla a principios de los 60 y con tan enorme predecesora desde entonces ningún remake, secuela, precuela o barbaridad que hayan querido hacer, ha funcionado.

Esta extraña mezcla (300 + historia contada mil veces + cadena acostumbradas a los chascos) no hacía prever nada bueno de esta serie. Bueno sí, algo sí: sexo, violencia y muchos efectos especiales. Y llegó el estreno el 22 de enero de 2010. Las primeras críticas daban por ciertas las sospechas de los aficonados: sexo, violencia y 300 a lo cutre. Bueno, algunas se centraban más en: ¡Oh, dios mío! ¡Xena lo enseña todo!  (Lucy Lawless sale desnuda y esas cosas)

El primer capítulo no es gran cosa y narra de manera apresurada como un protagonista bastante idiota se enfrenta al romano equivocado. A trompicones, que es como avanza la historia, Spartaco acaba como esclavo  en un ludus romano. Un primer capítulo que podría haber sido narrado con tranquilidad y detalle, pero que suena más a vamos a quitarnos el previo de encima todo lo rápido que podamos. El segundo y el tercer episodio no son mucho mejores. Un protagonista que sigue siendo idiota, porque una cosa es ser digno y otra provocar que te maten cada frame del capítulo, se adapta con dificultad a la vida en el ludus donde se entrena.

Sin duda, lo único bueno de estos capítulos son las primeras pinceladas de algunos secundarios, la sensación de similitud entre los deportistas modernos y los gladiadores y las luchas que empiezan a volverse tremendamente divertidas sin alcanzar todavía su cénit y es en este tercer capítulo cuando cambia todo. El carácter temerario de Spartaco se ve aplacado por fín, tras un capítulo en el que nos hablan de las grandes leyendas del circo, cuando recibe una cura de humildad en la arena.

Un cambio de ritmo

 Coincidiendo con la bajada a los infiernos de Spartaco, la serie sube a los cielos. Spartaco es vencido por Crixo en la arena de una manera humillante. Es obligado a pedir piedad y pone entre la espada y la pared a su domine que a pesar de que todo el estadio pide su muerte, le concede una segunda oportunidad. Ésta empieza con Spartacus en peleas ilegales a muerte, rodeado de toda la chusma de Capua… Allí sus ansias por vivir, su estilo febril de lucha y su carácter le salvan la vida… y la serie. A partir de aquí, el timing, el ritmo de la serie se ralentiza y deja e contarnos a grandes rasgos el ascenso del héroe que tantas veces hemos visto y lo hace de otra forma. Metiéndonos de lleno en el día a día, en su sufrimiento, en su fuerza de voluntad, en sus ganas y convierte al proceso en la historia. Es sin duda, el gran hallazgo de esta primera temporada que además nos ha dejado grandes combates, escenas de sexo por dóquier y una lección magistral de planificación en el apartado de guión.

Porque si en otra cosa destaca la serie es en la sensación de que nada está improvisado. Toda acción tiene su reacción que nos lleva a una acción todavía más interesante. Incluso algunos detalles introducidos con tosquedad como es la relación entre Barca y Pietro y su desarrollo acaban convirtiéndose en pilares fundamentales de la historia y ese sentimiento de: ¿Por qué de repente me están hablando de este personaje?, se acaba transformando en una confianza total hacia su showrunner Steven S. DeKnight y su equipo.

 

¿Y ahora qué?

 Tras un final, de temporada en el que Spartaco y sus compañeros (entre ellos un cada vez más carismático Crixo) se rebelan y revientan el ludus matando incluso a Lucy Lawless (que por obra y gracia de la cadena regresará. Starz debería aprender de la política de head-off de HBO y Showtime si quiere estar a su nivel). He aquí lo que sería el inicio del segundo acto de cualquier película basada en tan adaptada historia y la parte más reconocible para el espectador. Esperemos que DeKnight y su equipo sepan jugar con ello y volver a darle una vuelta de tuerca ya sea con el timing de nuevo o como quieran.

La continuación será con una segunda temporada, que se ha visto retrasada por el cáncer sufrido por su actor protagonista, Andy Whitfield, que ha tenido la mala suerte de enfermar de cáncer y aunque la enfermedad parece bastante controlada no podrá volver a tiempo a la producción. La verdad, es que todo lo sucedido ha sido una muestra de sensibilidad de la cadena (además, de que cambiar de prota nunca gusta) y de profesionalidad del actor que a pesar, de sus esfuerzos no estará listo… esperemos que por lo menos le sirva para recuperarse.

Starz para no perder su único producto sólido (a pesar de que este año llegan Camelot, Torchwood y un par de apuestas más) ha encargado una precuela de seis capítulos que llevará el título de Spartacus: God of Sand y que narrará las peripecias de nuestros queridos secundarios del ludus antes de la llegada de Spartacus. No se sabe mucho más de esto, salvo que será una historia cerrada que espero que depare alguna que otra sorpresa.

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