Ha empezado la tercera generación de Skins… ¿o es la cuarta?


Por segunda semana consecutiva, empiezo hablando de Skins, pero esta vez de la original y su primer capítulo de esta tercera generación… ¿o es la cuarta? Esta duda, viene de haber visto el segundo capítulo de la versión MTV, pero hablaré de ello más adelante.

La tercera generación británica de Skins ha empezado con muy buen pie y es que el primer capítulo de la quinta temporada ha recuperado todo el encanto que el final de la segunda generación había hecho perder la serie. Y es que los Effy, Freddie y compañía eran personajes muy interesantes como demuestran algunos de los capítulos, maravillosos, de su paso por Skins, pero las relaciones establecidas entre ellos hicieron de la serie una sombra de lo que fue.

Repito, me gustaron mucho los personajes de la segunda generación, pero el trio Effy-Cook-Freddie acabó por fagocitar las tramas y hacer que la de los demás personajes fueran anecdóticas y sin importancia en una resolución final totalmente fuera del tono de la serie y es que creo que se les fue de las manos la locura de una Effy fuera de control y un Freddie sufriendo el mal del protagonista (Mi único problema son los problemas de los demás). Para nada, la segunda generación se puede comparar al fantástico juego de espejos que supuso la primera a pesar de la gran construcción de Cook, J.J. o la maravillosa pareja Emily-Naomi… El resto, ya ni los nombro porque son secundarios en una serie donde no debería haberlos.

El renacer de un gran serie

Aún es pronto para juzgar si esta nueva generación seguirá este mismo camino, pero por el momento, los personajes presentados son muy interesantes y pueden dar mucho juego. En cuanto, al capítulo en sí, nos presenta a Frankie una chica (no sabemos si es chica hasta 5 minutos empezado el capítulo) que lo ha pasado muy mal y que se ha mudado a Bristol desde Oxford donde era humillada constantemente por sus compañeros.

 

Es la hija adoptiva de dos ex-militares homosexuales que la tratan con todo el cariño del mundo. Me ha sorprendido, y agradado, que dentro de la incomunicación familiar no se extrema en demasía los estereotipos en estos personajes y no los ridiculizan como en temporadas anteriores. El ataque a los adultos parece, en principio, haber disminuido aunque siguen habiendo personajes fuera de toda norma, como su profesor.

Frankie muestra poco en el primer capítulo: Sus aficiones, su familia, pero casi no verbaliza nada. Su rostro muestra miedo y decepción anunciada, y se sorprende cuando recibe, por primera vez en su vida, cariño y amistad. Es el aperitivo perfecto de lo que puede ser un gran grupo, precisamente porque no son un grupo como tal. Al contrario, que la segunda que empezaba con un capítulo centrado en todos y que nos presenta a todos los protagonistas, en esta quinta temporada sólo nos muestran la vida de Frankie y a grandes rasgos, porque este personaje puede dar mucho que hablar…

Del resto sólo vemos pinceladas. El grupo de tres amigas formado por Mimi, creo que va a ser un fantástico personaje a lo Cook,  y sus secuaces Liv y Grace.. ambas muy bien definidas sin parecer una unidad. Lo que más me han gustado han sido los personajes de Richie, que protagonizará el segundo capítulo, que parece en principio un heavy, o similiar, pureta de la música con grandes dosis de inadaptación y su compañero de viaje, Alo, que parece que va a ser el gran desahogo cómico de la temporada. El último personaje que falta para cerrar el grupo es Nick, el novio de Mimi que casi ni ha aparecido en el capítulo salvo para ser el tipo tío popular de la clase/matón.

En definitiva muy buenas sensaciones en este inicio de temporada y de generación. Skins me ha vuelto a enamorar y ha hecho que tenga ganas de ver los ocho capítulos que formarán esta temporada.

Tea, le da brillo a Skins MTV

En el otro lado del charco, el remake de MTV continúa su camino con unas audiencias más bajas y con menos patrocinadores. Eso sí la ex-cadena de música ha anunciado que emitirá los diez episodios. Su segundo capítulo está dedicado a Tea, animadora lesbiana sustituta de Maxxie.

El episodio es bueno, salvo por la realización, y nos presenta a un personaje muy interesante más allá de su lesbianismo (¿Por qué ser gay debe ser una definición del personaje?). Tea es animadora, es lesbiana y libre. Le gusta ser libre, no tener dramas por su manera de pensar. Hija de un gran familia italo-tradicional con lazos de la mafia, Tea debe esconder su condición, a pesar de que ansia gritarla a los cuatro vientos. Especial atención a la escena final con la abuela.

Esto  me hace dudar si el desarrollo de la temporada variará de la original (¿Para qué utilizan los mismos personajes?) o será un mero pegote en la historia ya conocida, que es lo que  me temo. Por cierto y para terminar, el nuevo Tony es lo peor de la nueva serie… No tiene nada del original y tampoco aporta nada nuevo.

Uno que vuelve, otra que se va y meteos el premio por la humillación


¡Aaron Sorkin vuelve! ¡Aaron Sorkin vuelve a hacer una serie! Y diréis los menos duchos en el panorama cinematógrafico-televisivo: ‘Al idiota este, ¿Qué le ha dado con el señor del apellido raro? Los más versados diréis… ¿Qué le ha dado al idiota este? La verdad es que soy una persona a que le va poco idolatrar… pero oye, si hasta en Intereconmía hay gente que no insulta (¿La hay?) yo también puedo tener algún ídolo.

Sorkin es para mí, y para otros muchos, uno de los mejores guionistas de la actualidad y sin duda el mejor dialoguista que ahora mismo podemos disfrutar. Tras nueve temporadas  (7 del Ala Oeste y 2 de Sport Night) disfrutando de su creación, aunque no siempre de sus guiones, tuvimos que esperar un par de años para su nueva obra y salió la magistra Studio 60… Han pasado cuatro años sin Sorkin, con el gran placer que supuso ver la Red Social, y ahora anuncia que vuelve a la tele, a la HBO, con una serie de metatelevisión… creo que el futuro se vislumbra algo así como el paraíso catódico.

Después de mi momento grupi (o cómo se escriba) vuelvo a noticias más serias… Intereconmía ha echado a Cuca García de Vinuesa… Estoy un poco de luto. Me explico, no es que me gustara el programa, de hecho me parecía muy malo porque básicamente era un programa de radio con cámaras. Tampoco me parece una gran comunicadora. De hecho, creo que al igual que Curri Valenzuela necesita que la eduquen televisivamente. Pero, con todas sus imperfecciones, y su mentalidad reaccionaria, creo que era una mujer con gran sentido del humor, sólo hay que recordar su visita a Sé lo que hicisteis tras meses de poner vídeos suyos con el consiguiente apostillamiento de Ángel o Alberto… y además, ella no insultaba… conscientemente por lo menos.

Otro despedido ha sido el comentarista deportivo, y su compañero a pie de campo, que hicieron comentarios machistas sobre una juez de línea durante la retransmisión de un partido en la cadena británica Sky. Sin duda una decisión de lo más acertada. En España, en cambio, a Manolo Lama y sus compañeros no sólo no le despiden por este tipo de comentarios cada fin de semana, sino que les hacen ofertas millonarias. Es muy difícil saber cuando se cruza la línea del humor transgresor o algo basto para pasar al mal gusto… sobre todo cuando a veces están muy ligados. Sobre todo últimamente donde la incorrección política se ve cada vez peor y dentro de poco sólo se podrá hacer chiste sobre hombres blancos, de estatura media, peso medio, ni feos ni guapos… Estoy jodido.

En el lado más amable del mundo de la comunicación, y no, los premios van luego. Alex de la Iglesia ha dimitido y yo por primera vez como aspirante a autor y como internauta me siento representado. Hace un mes, De la Iglesia defendía a capa y celuloide la ley Sinde, un mes después ha rectificado… ¡Qué raro suena esto no sólo en un cargo público sino en general! Y aún gente que le llama chaquetero, para mi cambiar de opinión no sólo está permitido sino que es loable. Por primera vez alguien con poder ha decidido que ya está bien de encerrar la cultura en lo tradicional, eso sí, tampoco vale todo, ni el todo vale. ¡Olé Alex por dimitir y meter presión! La ley está aprobada, pero no sirve, ni a los distribuidores, ni a los internautas. Creo que tenemos próximo ministro de Cultura y este puede que cambie las cosas y por primera vez para bien.

Ahora sí, vamos con los premios, Luis del Olmo y sus micrófonos de oro han anunciado los premiados. Mario Casas por su magnifica carrera actoral… ¿De verdad? ¿En serio? Ya está bien. Me parece genial que se den premios en este ámbito… ¿Pero para cuando unos premios de verdad y no los TP, Fotogramas o Micrófonos? ¿Para cuando unos que premien el trabajo bien hecho y no la moda? Yo ya se lo digo… para nunca. En un país donde el prestigio televisivo está por los suelos, no interesa hacer unos premios en los que la excelencia… ¿Para qué?

Por otro lado, la revista FHM, si esa en la que salen mujeres que parece que enseñan pero que luego no se ve nada… vamos que ni el Tomate en sus mejores tiempos. El caso es que hicieron una votación entre sus lectores para premiar a personajes  de distintos ámbitos de la comunicación. El mejor comediante se lo llevó Buenafuente y el peor Pablo Motos. Buenafuente respondió en su programa agradeciendo el premio, pero rechazándolo porque creía que la categoría de peor comediante humillaba innecesariamente a un compalero. El directo de FHM contestó en su revista con un extenso comunicado que se resume en ‘pues me da igual que no vengas a recogerlo, porque somos unos cutres y no hay ni una plaquita ni na’. Toda esta polémica es innecesaria, como innecesaria es la categoría a peor cómico que no es que humille a quién se lo entrega sino que degrada el resto de premiados… ¿Qué sentido tiene? ‘Oye, que no nos gustas… toma una plaquita, ¡ahh no, que no hay!, es innecesaria la respuesta del director y hasta me empieza a parecer innecesaria la reseña al asunto.

Premios a la nada


– Érase una vez que se era un país cercano en un tiempo no tan lejano, en el que los premios rara vez se entregaban por méritos y muchas veces las agendas y amistades eran las culpables.

– ¿Culpables de qué, papá?

– De no enarbolar talentos sino intereses. De alabar popularidades y no calidades.

– Entonces, ¿para que servían los premios?

– Depende del premio… Por ejemplo, los micrófonos de oro son el monumento a un viejo árbol, tirando a caduco.

– ¿A un árbol?

– A un Olmo. Los premios Del Olmo eran una manera de dar publicidad a su ciudad, pero tenían poco valor como trofeo.

– ¿Por qué?

– Porque no se entregaban a los mejores, sino a los populares…

– Bueno, pues es un premio a la popularidad.

– El problema es que no se premia a los populares sino a los populares con la agenda libre.

– ¿Y que otros trofeos había en ese país?

– Muchos e incontables. Algunos de ellos, muy importantes, siempre bajo la sospecha de darse por afectos más que por méritos.

– ¿Cómo cual?

– ¿Cúal no? La mayoría siempre tuvieron esa sombra de duda…

– ¿Y alguno más o se acabó la historia?

– Si, por último, estaban los premios entregados por los plebeyos. Esos convocados por la recolección de relatos de trovadores acompañadas de señoras desnudas dibujadas…

– Esto mola más…

– Eres muy pequeño para esos cuentos… Así, que sigamos porque esos premios votados por una minoría del pueblo, una minoría muy parecida entre sí, además de premiar a los mejores (para ellos) también premiaban a los peores.

– ¿Y por qué?

– Porque a la gente le gusta criticar y una humillación pública de vez en cuando para tirar tomates, lechugas y algún que otro resentimiento no está de más…

– ¿Y qué pasó?

– Qué el premiado a mejor, decidió que no iba a tolerar la humillación de un compañero que en opinión de unos era el peor…

– ¿Quién fue?

– El hace-reír nocturno… ¡Grande Buenafuente!

Being Human vs Being Human


Continuamos con el repaso que inicié el lunes con Skins, la segunda adaptación que los americanos de una serie británica de éxito estrenada esta semana ha sido Being Human. En primer lugar, hay que explicar que la serie original es un producto de lo más particular. Es una serie de autor con todo lo bueno y lo malo que tiene esta afirmación.

El Being Human inglés emitido por el tercer canal de la BBC (BBC Three) que normalmente se dedica a estos productos minoritarios, narra la vida de un vampiro, un hombre lobo y una fantasma que viven juntos. El argumento puede parecer de lo más marciano y la serie es de lo más marciano, pero muy divertida. El tono va desde la comedia negra y de gag puro al terror más Buffy Cazavampiros… En esto se nota la mano del autor, Toby Whithouse que es actor-comediante además de guionista. Whithouse se ha convertido en un experto en estos productos tras haber participado tanto en Doctor Who como en Torchwood, el spin-off de la primera y ésta es su primera aventura como creador… eso también se nota.

Y es que una serie de autor puede aportar muchas cosas: Personajes interesantes (los tiene), distintos a lo que solemos ver (alguna que otra cosa nueva se ve, pero son bastante clásicos) y tramas fuera de lo común o con un tratamiento distinto (en esto si que destaca)… pero también, tiene el problema de que el producto se imbuye totalmente en el universo personal del autor y si este no está del todo definido… la serie empieza a dar tumbos. Este es uno de los principales problemas de la serie, muchas veces da la sensación de improvisación continua y de falta de un destino.

No es el único, ya que una realización poco vistosa y muchas veces torpe, seguramente debido a la ausencia de dinero y tiempo para mejorarla, y unas localizaciones que hacen que la historia pierda parte de la credibilidad que toda serie de este tipo necesita para no convertirse en una parodia. Eso sí, a pesar de sus fallos el Being Human de Whithouse es un producto totalmente disfrutable, muy divertido y original.

El éxito de adaptar

Syfy, la cadena de cable que ha llevado a cabo la ADAPTACIÓN (lo pongo en mayúsculas para resaltar la importancia del sustantivo y que no pone de la copia), ha sabido ver las taras de la serie y aunque Tobey Whithouse está en el proyecto ya no es el único guionista de la serie. Además, por una vez parece que han aprovechado la segunda oportunidad y han mejorado el producto.

El principal cambio es el tono. Ya no es una dramedia, aunque tenga algún momento de humor… Es un drama fantástico (de fantasía) y terror. Esto se nota desde el casting, donde el hombre lobo deja se mitad desahogo cómico, mitad personaje, para convertirse en personaje a tiempo completo. La construcción del vampiro, llamado Aidan en la nueva versión en honor del actor que lo interpretó en la original, y el fantasma son bastante parecidas por lo que hemos podido ver por el momento.

El casting no mejora ni empeora la serie… La transforma. La ausencia del carismático vampiro interpretado por Aidan Turner (lo mejor para mi de la serie original) es sustituido por un más contenido Sam Witwer… El tema del hombre lobo ya lo trate antes… y la fantasma mantiene ese encanto de dulce chica border-line.

Otro elemento muy destacable es el trabajo de producción (se ve que hay más dinero) que hace el mundo de Being Human más realista, más cercano… y transforma un Bristol de cartón en un Bostón de carne y hueso. Las localizaciones están más acorde con el relato y por primera vez, en el universo Whithouse, la sociedad vampírica no da risa y si un poco de respeto.

Por último, cabe destacar el trabajo de dirección de Adam Kane, co-productor ejecutivo y director del piloto y algún capítulo de la serie. Las líneas maestras de la narración audiovisual da profundidad a la serie y el uso de la música, muy destacable también en la original, cierra un producto de lo más recomendable. Su experiencia como director y operador de cámara en series como Héroes, Anatomía de Grey o Criando Malvas y su cargo de responsabilidad en la serie es una muestra de que Syfy le ha dado más importancia a este aspecto y se agradece.

Resumiendo, por una vez han sabido aprovechar la oportunidad para corregir errores y a pesar de conocer (en mi caso) la historia original el piloto es muy entretenido y los cambios argumentales, de producción y lo acertado del casting hace que te olvides de que estás viendo un remake y dejes de comparar. La segunda adaptación de Being Human (la primera la realizó hace un año la cadena canadiense de cable SPACE (Si, acabaré viéndola) es un ente que parece que quiere independizarse rápidamente de su progenitora y  convertise a su vez en una serie de obligado visionado, ya no sólo para los fans del género.

Skins vs Skins


Esta semana, se ha dado un hecho curioso: Se han estrenado tres adaptaciones de series británicas de éxito (Skins, Being Human y Shameless) en tres canales de cable americanos. De la tercera, Shameless no voy a hablar hoy porque no he visto la serie original… pero si de las otras y también he visto el piloto de la versión estadounidense de ambas. Empezamos con Skins.

Cuando Skins apareció supuso un soplo de aire fresco para la ficción adolescente que llevaba años sin un producto revolucionario y estaba estancada en los códigos más puritanos o más cercanos a la saga American Pie. No había termino medio… y sigue sin haberlo. Porque Skins supera con mucho a este tipo de comedias desfasadas y descontextualizadas y lo hace por el lado de la calidad. Easly y Britain, padre e hijo y creadores de la serie, crearon personajes complejos, interesantes y totalmente descontrolados.

Que los personajes puedan definirse con más de una frase hace que sus fiestas, que sus ida de olla, que sus meteduras de patas sean algo más que la excusa para unas risas a costa de los adolescentes de turno. Es uno de los grandes méritos de Skins. Para mí, el más importante.

Rompiendo estándares

Otro es, sin duda, la estructura narrativa. Cada capítulo se centra en uno de los protagonistas y nos da a conocer más de cerca como ve el mundo y el porque de sus acciones, ya sea a través de la familia o de su perspectiva de situaciones ya conocidas por el espectador. En la versión inglesa, esta estructura se convierte en un perfecto juego de espejos en los que nos vamos enamorando o atesorando un gran odio hacia un personaje hasta su capítulo donde todo cambia y se convierte en justo lo contrario.

El ejemplo más claro es Sid. Sid, para los que no hayan visto la serie, nos lo presentan como un personaje desastroso, sucio, sin ambiciones, el amigo de Tony, el tio guay del grupo, enamorado de su novia. Sid es ese segundón que nunca tendra importancia… Eso nos hacen creer hasta que llega su capítulo, donde descubrimos que este adolescente apocado es mucho más. Es un ser sensible que siente y padece cada desplante, y no sólo eso, es un personaje de los más interesante de la primera generación de la serie. El amigo fiel que se debate continuamente entre el amor platónico, el amor real y la lealtad a su amigo y todo ello en un entorno hostil.

¿Has dicho primera generación? Si, y esta es otra de las grandezas de las series. Skins es continuo riesgo de sus creadores y eso se agradece en la continua renovación de tramas y personajes. Cada dos años (los chicos tienen 16 hasta los 18 que se van a la universidad) la serie cambia de protagonistas y puede tener o no enlace con la generación anterior. Mucha gente ha criticado este sistema por simple cariño hacia sus personajes… Yo en cambio, lo alabo. Nadie acusará de cansinos a sus protas y a sus guionistas. Tal vez, la segunda generación no haya sido tan buena como la primera y habrá que ver la tercera para saber si puede acercarse a las dos anteriores, pero el riesgo se agradece.

En definitiva, Skins es riesgo y desverguenza y eso es lo que enamoró a los espectadores desde su inicio. Es cierto, que el sexo, las drogas y el alcohol ocupan buena parte de sus episodios, pero no giran alrededor de ellos y son una parte más de sus vidas. Es decir, la vida de un adolescente desde el prisma siempre exagerador de la televisión. Skins es transgresión, los adolescentes se equivocan… Sí, pero no son los únicos. Los adultos de la serie son una caricatura de si mismos y es que es una serie de adolescentes para adolescentes. Esto hace que su perspectiva sea única, porque Skins es innovación.

Solo desvergüenza

Riesgo, desverguenza, transgresión e innovación. De esas cuatro cosas el Skins de MTV sólo conserva la desvergüenza muy atenuada y aún así asociaciones de padres ya se han quejado. El capítulo piloto de la versión americana y el de la versión inglesa son casi calcados. Ambos tratan de Tony y establece la misma problemática y las mismas tramas… eso sí, con una realización infinitamente peor.

En el primer capítulo de la original, Tony era un personaje tremendamente carismático, el líder, el hombre a seguir. Vamos, que te pasabas todo el capítulo pensando en lo que mola Tony, que creo que era el efecto deseado, y todo era gracias a un gran guión y al casting. En la versión americana, Tony solo es un tipo guapo que no aporta casi nada al personaje. Lo normaliza y eso le hace perder frescura. Del resto de reparto poco se puede decir de momento, pero los pocos cambios introducidos por Easley en su aventura americana de momento no funcionan.

Estos cambios son algunos nombres como por ejemplo Sid se llama Stan… Además, Maxxi ahora es una chica lesbiana y animadora y Cassie ya no es anoréxica es… no lo sé… Tiene que ver con cuchillos.

¿Y ahora qué?

La versión americana de Skins, realizada por los mismos creadores que la original, es la muestra de como perder el encanto de un producto copiando sin adaptar. Una gran decepción, ¿Por qué en vez de copiar la primera generación no hicieron una genuina para MTV? ¿No hubiera sido mucho más interesante para el canal y para ellos mismos y por supuesto para el espectador? Y todo por no querer poner una serie con un acento distinto… nos hubiéramos ahorrado esta innecesaria copia. Esperemos que con el paso de los episodios se acabe por separar de su hermana mayor y veamos algo original aunque parece impensable.

El miércoles continuaremos con este repaso con la adaptación de Being Human, mucho más afortunada, por cierto.

Triste comedia


Damos por hecho que trabajar en la tele es divertido y que no es un trabajo en sí. La gente de los programas de humor llegan a la oficina, si es que tienen oficina y no una gran nave repleta de martillos de goma, pedorretas y señoras de buen ver bailando el hula-hop, y se ponen a contarse chistes unos a otros. Es maravilloso que los programas de humor den esa imagen cuando al fin y al cabo los guionistas, productores y algunos presentadores trabajan una oficina donde los guiones se escriben y reescriben una y otra vez.

Por eso, hay gente que se ha sorprendido cuando Ángel Martín decidió dejar Sé lo que hicisteis, otros no tanto y afirmaban que se le veía desganado en el programa. A estos últimos les reto a que me digan en que momento, porque el personaje interpretado por el cómico es ese: El de desganado…

Lo que está claro que Sé lo que hicisteis le dio una más que digna despedida en un programa que a muchos les hizo llorar, pero nos recordó después lo que es el programa: Humor. Un fantástico sketch final en el que Ángel acababa en calzoncillos. He leído de todo esta semana sobre el programa y el presentador. Sobre él, sobre todo muestras de cariño, totalmente merecidas para un crack como es y algún que otro insulto sobre que las ratas son las primeras en abandonar el barco…

Y sobre este barco, sobre Sé lo que hicisteis, sobre el que también se habla pronosticando su fin, otra vez. Las audiencias del primer programa post-Ángel son las mismas que con él: 5,9% y cerca de 800.000 espectadores… Tal vez, el programa muera en un corto espacio de tiempo, pero lo que está claro que no será por que no se ha ido renovando, crítca que se suele sumar a que se ha perdido la esencia inicial… ¿No renovarse y ya no ser lo mismo puede conjugarse?

Sea como sea, ha sido una semana triste para la comedia y  no sólo por este adiós, sino que Rick Gervais tras su presentación en los Globos de Oro ha sido vetado en estas lides y supongo que pasará lo mismo con el resto de premios importantes. Es cierto que su presentación fue graciosa y descarada… aún así creo que se extralimitó en ella: Insinuó la homosexualidad de Tom Cruise (¿Otra vez? ¿Esto es innovar en el humor?), se metió con una película durante toda la noche (The Tourist), se metió con las prácticas con las drogas de Charlie Sheen…

No sé, creo que para hacer humor no hay que reírse de las miserias o de rumores y que alguna crítica en bienvenida y algún chascarrillo anima la velada, si necesitamos un Risto, salvando las distancias que son enormes, de la vida para que una gala sea entrenida… tal vez, sólo tal vez, no estemos equivocando en la forma de hacer las galas.

Por otro lado, Alejandro Sanz ha vuelto a dejarnos la boca abierta y no por su música. En su cuenta de Twitter el cantante publicó un mensaje en el que de manera misteriosa relacionaba el pirateo, los derechos de autor y los niños con SIDA en África… No sé como una persona puede estar tan ciega para no ver el poco bien que hace a su causa con estas cosas. La mala publicidad de la SGAE, que ya ha anunciado que dejará de perseguir a particulares, e indeseables millonarios como Sanz hace que se desvirtue lo necesario de los derechos de autor y más aún ahora cuando nos acercamos hacia la gratuidad de la cultura…Pero, bueno mientras tanto el señor de Seriesyonkis puede seguir haciéndose rico y no tener mala prensa… Luego, nos quejaremos de los efectos especiales de nuestras series y películas… Semos así.

Ahora, tres notas de Telecinco… Mira que lo he intentado pero no he podido resistirme. La primera no es para nada graciosa ya que Sálvame llevó a su programa a un maltratador disfrazado de sumiso sadomasoquista. El individuo hizo apología del maltrato en el programa y Jorge Javier ha tardado varios días en pedir perdón

Creó que cuando vieron el multazo que les venía y lo compararon con las audiencias cosechadas y vieron que no salía a cuenta… Igual de triste ha sido el intento de relanzar Fama, el aburrimiento, con la visita de los Grandes Hermanos y Mercedes Milá… ¿De verdad? Venga, que lo podéis hacer mejor… que hubiera ido a cantar el chico con voz de chica de Operación Triunfo, podríais hacer menos audiencia. Por último, Kiko Matamoros confiesa que va a quedarse ciego por un glaucoma… ¿Será cómo el cáncer de páncreas de Kiko Hernández?

Y para terminar: ¡Ya sabemos el título del nuevo Alta Tensión de Veo7! Yo pronostiqué, Extrema Tensión. He fallado. Lo siento. No lo vi venir. No anticipe le extrema originalidad de los del canal de El Mundo… Se llamará: Alto Voltaje… ¿De verdad? ¿No había un título más parecido?

Hasta luego pequeño gran cómico cabrón


– Érase una vez que se era un país no tan lejano en un tiempo no tan cercano, en el que un cómico dijo empezó a llamar payasos a los bufones y a responder con gracias sus groserías.

– ¿Cúanto tiempo, papá?

– Cinco años, pero antes ya nos había avisado de lo que venía, ya fuera hablando solo o siendo la compañía de otros, pero sin el brillo que luego conseguiría.

– ¿Brillaba?

– Unas veces más y otras menos, pero siempre estuvo dispuesto a reírse de los que se ríen de todos no con bromas sino con mentiras. Él simplemente dijo lo que muchos pensaban y calló a otros que pronunciaban palabras innecesarias. Pero nunca las palabras enano cabrón se habían pronunciado con tanto cariño hasta entonces.

– ¿Enano cabrón? ¿Lo de callar bocas y reírse lo hacía él solo?

– No. Siempre tuvo mucha gente detrás que le apoyó, y ya fuera dándole un chiste más o unos cuantos, o poniéndole la réplica en bandeja él nunca estuvo solo.

– ¿Y los payasos no hicieron nada?

– Primero, pintaron sus caras de maneras más extravagantes, gritaron, patalearon y nada sirvió para callar sus voces…

– A mi los payasos me dan miedo.

– A ti y a muchos. Pero, ellos tenían miedo de la risa y por ello patalearon ante el rey para que prohibiera la carcajada. El rey tuvo miedo de la falta de las grandes bolsas de monedas y aceptó…

– ¿Y por eso se fue?

– No… simplemente cambió, cambiaron, la manera en la que se reían de los payasos.

– ¿Y por qué se fue?

– Porque nada es eterno… ni tan siquiera las ganas de hacer reír y al fin y al cabo, el de cómico es un trabajo.

– ¿Y qué pasó con esa gente que estaba detrás?

– Muchos ya se habían ido antes que él, otros aún permanecían y muchos otros habían llegado para ocupar los vacíos dejados.

– ¿Y qué hicieron cuando se fue?

– Despedirle como se despide a alguien que hace reír… con algunas risas y muchas lágrimas…

– ¿Y qué hizo él después?

– Todavía no ha ocurrido así que es difícil contestarte… pero, supongo que buscará nuevas formas de cosechar carcajadas o volverá a las viejas…

– ¿Y los que tenía detrás?

– Él mismo lo dijo: “A los que habéis hablado del fin de Sé lo que hicisteis… ¿No estáis cansados de equivocaros?”… Hasta luego, pequeño gran cómico cabrón. Hasta luego, Ángel Martín.

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