Cinco años después…


Cinco años después de que naciera un canal que sólo unos pocos veían, en el que se habían refugiado muchos de los cómicos desempleados del país y donde Emilio Aragón tocaba el piano, muchas cosas han cambiado. Cinco años después, La Sexta es posiblemente la cadena que goza de una mejor imagen tras la caída en desgracia de Cuatro. De aquella, se hablaba de lo bien que les había venido a los Prisa la herencia del plus y en La Sexta estaban empeñados en antenizarnos… Ahora ya es un canal de los grandes y de vez en cuando gana alguna noche y casi todos los fines de semana con su deportes. La Sexta cumple cinco años y como ha crecido, si parece que fue ayer cuando hacía 0,1%…

Y como han cambiado las cosas… y no hace falta mirar un lustro atrás… hace un par de años se hablaba de la creación de dos gigantes catódicos. El Grupo Telecinco ya lo es con Cuatro en la caseta del perro, pero Antena 3 y La Sexta han renunciado a su matrimonio y de hecho su noviazgo es cada vez menos fuerte y las muestras de afectos menos recurrentes. Sea como sea, José Manuel Lara, presidente del Grupo Planeta y de Antena 3 ha dejado claro que los contactos entre ambas cadenas terminaron hace meses. ¿Habrá visto La Sexta que iba a tenir que competir con Neox por un plato de buenos productos y ha decidido que mejor pobre libre que rico atado?

De hecho, Antena 3 que por fin está levantando sus tardes con sus seriales (e iban ya…) ha decidido que no quiere terminar de ganarle la guerra de los viernes a Sálvame (No vaya a ser que venga algo peor… y miren que entiendo sus miedos) y ha decidido quemar Atrapa un Millón. Esta semana lo probarán en las tardes sustituyendo al otro programa de Sobera, Tercero en discordia, y además como ya no hay Cuéntame también lo pondrán el jueves en un especial padres-hijos para comerle terreno al Reencuentro de Telecinco… Jorge Javier creo que ha dado una fiesta para celebrarlo, no se extrañen si ven el lunes el plató de Sálvame lleno de bebidas y comidas… No sé que digo, eso sería un día normal.

Y como he avanzado en el párrafo anterior, Cuéntame se ha terminado con un éxito de audiencias tras su doceava temporada que ya quisiera para sí… cualquiera. En su despedida, la serie marcó un 24,6%, unos datos de otro tiempo para una serie de otro tiempo… y lo que más me ha sorprendido, gratamente, son las críticas favorables que ha recibido (algo poco habitual en las ficciones españolas). Ya lo vaticinó Ana Duato: Van al por Emmy… y yo a Merche no le niego nada, que si la serie salió fue por su cabezonería.

Similar a la que tiene Telecinco a la hora de quemar presentadores. Primero fue Paula Vázquez (antes de hacerle algo… (¡qué alguien me diga qué!) a Vasile), después Jesús Vázquez, Cristian Galvez va de camino y ahora su próximo objetivo es… SARA CARBONERO. La periodista (cuando termine la carrera si eso) ha inaugurado sección con Los Manolos, los viernes en los informativos de Cuatro. Lo que está claro es que las sobre exposiciones nunca son buenas… Pero bueno, la ¿periodista? encajará bien en su nuevo canal… ambos ha sufrido una pérdida de prestigio similar.

Nada que ver con Ana Pastor que se ha subido al estrellato periodístico con su entrevista a Ahmadineyad y su casual caída de velo… Tras volver de Irán, Pastor ha decidido darse una vuelta por los platós como si de una concursante de Gran Hermano se tratase… para contarnos los entresijos de su visita a los infiernos de la libertad de expresión. Un poco excesivo para un trabajo que debería ser el normal de nuestro periodismo. Lo que pasa es que estamos tan acostumbrados a Milás, Mercedes que se creen Lorenzos, que cualquier cambio nos atrae… ¡Ehh ha hecho una pregunta incomoda!

Para terminar, la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT) ha decidido que las cadenas privadas tendrán que pagar entre 1,5% (sin son de pago) a un 3% (sin son en abierto) de sus ingresos a la Corporación para complementar sus presupuestos. En total, TVE recibirá 4,9 millones de euros de un presupuesto que asciende a casi 260 millones de euros. Con eso mira que hay que dinero para hacer buenas series, programas e informativos… o para comprar la Champions…

Las series de cable no son de prime-time


Contradiciendo que las series de cable son una buena opción a la hora de programar el prime-time en España, creo que por sus características de concepción están mejor situadas en otras franjas donde su evolución será más estable.

Siempre que se habla de maltrato de las series extranjeras por parte de las cadenas, se suele recurrir a Cuatro y su programación de productos como Dexter, Mad Men o True Blood. Todas ellas series con gran impacto en su país de origen, grandes críticas y buenas audiencias han sido relegadas normalmente al late night tras la oferta principal de la cadena. Es cierto que son horas extrañas para ver la televisión y que mucha menos gente disfruta de ellas por esta razón… pero también lo es, que seguramente en el prime-time no darían la talla.

Los resultados de The Walking Dead y Spartacus son espejismos, no nos engañemos. No cualquier serie de cable puede funcionar en el horario estelar. Tanto los zombies como los gladiadores tratan temáticas normalmente ajenas a la televisión, han recibido una campaña de promoción brutal y han tenido suerte de tener una programación que las cuide y proteja. Pero lo cierto es que posiblemente si The Walking Dead hubiera durado más de seis capítulos (tres noches a doble episodio) sus audiencias hubieran empezado a desgastarse.

Esto se debe a que normalmente las series de cable apuestan por una trama horizontal, que salpicada por tramas episódicas, ocupa la mayor parte del capítulo. Por lo tanto, si te pierdes uno de los episodios corres el riesgo de perder el hilo del relato. ¿Y cómo consiguen paliar esta pérdida de audiencia sus canales de origen? Son canales de cable y utilizan el multipase y canales secundarios para facilitar que el espectador que se ha perdido un capítulo en el horario estelar, pueda reengancharse.

Otra opción, es lo que hacía ese rara avis que fue El Internado. La serie de Globomedia tenía un previo bastante largo en el que se recordaba al espectador la evolución de las tramas hasta el principio del capítulo y de paso ocupaba más tiempo, lo que el canal agradece siempre. No es el único producto de Antena 3 que lo hace… Doctor Mateo es conocida por sus largos resumenes en los que puedes enterarte de todo lo sucedido desde el principio de los tiempos.

¿Es esto una solución? Puede, de todas formas, ambas series sufrieron o sufren un gran desgaste en las audiencias. Las historias en continuidad son más dadas a este fenómeno que un procedimental (El Mentalista, Castle o CSI) porque en las series de un caso por capítulo no es necesario ver todos los episodios para engancharte a uno que te encuentres en medio de un zappeo. La prueba es que Spartacus ha sufrido un considerable bajón en las audiencias con el regreso de El Mentalista a La Sexta.

¿Y el éxito de Downton Abbey? No está claro que sea un éxito. En España siempre lanzamos las campanas al vuelo cuando un estreno consigue datos aceptables. ¿Recuerdan Ángel o Demonio? Tras su primera emisión con unos grandes datos Telecinco se apresuró a anunciar su renovación por otra temporada. Ante la Downton marcó un 9%. El efecto estreno es un gran aliciente para el espectador que siempre busca que le sorprendan, pero habrá que esperar para medir el desgaste de la serie inglesa.

¿Y si esto es así, porque las cadenas compran series de cable? En general, las series extranjeras son productos que no son excesivamente caros y además, suelen comprarse en paquetes en los que se incluyen series con varias temporadas a cuestas, terminadas o simplemente menos atractivas para la emisión en abierto que alguna de las compradas. Por ello, normalmente cuando se anuncia alguna gran adquisición viene acompañado de unos cuantos productos más. Antena 3 ha comprado también el remake de Arriba y abajo que no ha despertado demasiado interés ni en su país de origen, pero posiblemente sería una condición para hacerse con Downton Abbey (la serie más cara de la tele inglesa).

En conclusión, la calidad de las series de cable o simplemente el gusto de tener una historia en continuidad, es un placer que se ha extendido gracias a internet que facilita el seguimiento de estos productos, pero lo cierto es que son series de difícil programación debido a la dificultad añadida de que la audiencia no se pierda en la evolución de sus tramas.

La historia de siempre, de momento


Hace unas semanas produjo un estreno que ha pasado bastante desapercibido en nuestra blogosfera: Camelot. La cadena Starz da a luz a un nuevo retoño en forma de serie… y tal como hizo con Spartacus, lo hace basándose en una historia ya contada en innumerables ocasiones: La historia del Rey Arturo (publicitada como verdadera, otra vez).

Los mitos artúricos, que ya son variados en la literatura inglesa y francesa, han dado al cine, y ahora a la televisión, uno de los universos más mutables. Y es que entre un producto, como por ejemplo el Excalibur de John Boorman, el Rey Arturo de Antonie Fuqua, la serie de la BBC, Merlín o la tratada en este post hay tantas variantes que solo tienen en común el nombre de los personajes y alguna de sus características más famosas.

Es posiblemente esta apertura narrativa y creativa (a parte de lo atractivo de la historia del gran rey) lo que  llama tanto la atención sobre este mito, ya que permite muchas más personalizaciones que cualquier otro clásico. Para esta nueva visión/versión, Starz ha recurrido a Michael Hirst (creador de Los Tudor) y a Chris Chibnall (guionista de Doctor Who y showrunner de las dos primeras temporadas de Torchwood)… y ellos han optado por reinventar el mito y darle un aire más realista con ciertos toques mágicos.

La estética se asemeja más al Rey Arturo de Fuqua que al Excalíbur de Boorman, con armaduras entre romanas y nórdicas (más cercanas a estas últimas), con un gran huella del Imperio Romano (no olvidemos que el mito original se desarrolla en el ocaso de su dominio). Lo cierto es que como casi toda los relatos audiovisuales ambientadas en lo artúrico la época es extraña y de difícil encuadre.

De nuevo el origen de un mito

En cuanto al argumento… Nada nuevo. El piloto nos cuenta la muerte de Uther envenenado por la malísima Morgana  y el empeño de Merlín por llevar al trono a un joven Arturo criado por un viejo caballero y su familia. Esto provoca la ira de su hermanastra y su aliado (con sexo de por medio) el Rey Lot y de todos aquellos que no son leales a Uther o no creen que un bastardo pueda ser Rey.

Como veis, una vez más la televisión nos retrotrae al origen del mito (no tan atrás como la edulcorada Merlín) y nos cuenta una vez más, una historia mil veces narrada de mil maneras distintas. Esto me hubiera disgustado bastante de no ser por su predecesora, Spartacus. La primera gran serie de Starz también pecaba de contarnos algo ya narrado hasta la saciedad… ¿La diferencia? El detalle derivado del ritmo de narración, y esta es la esperanza.

Al estar contado en forma de serie, las tramas podrán detallar con más precisión el ascenso de Arturo al poder y sus posteriores vicisitudes en tal cargo. Ya durante los primeros minutos hemos podido ver a alguno de los personajes míticos, sobre todo caballeros, de los relatos artúricos… Eso sí, las presentaciones como tal son pocas para no masacrar el ritmo del piloto y que sea más que un álbum de caras para que la historia comience en el segundo episodio.

¿Y ahora qué?

Como siempre es difícil entrever lo que deparará el futuro de la serie, pero a su favor cuenta con dos buenos guionistas. Hirst se ha ganado su prestigió con la innecesariamente lenta, Los Tudor y Chibnall es un guionista inglés curtido los grandes productos de la BBC, ya sea Doctor Who, Torchwood o la primera temporada de Ley y Orden en su spin-off británico. Veremos si la experiencia en series de época y en relatos de acción respectivamente se combinan para formar una serie memorable o nos quedamos de nuevo con un producto que no haga justicia a los caballeros de la Mesa Redonda. En su contra juega que una historia tantas veces contada carece de elementos sorpresa y por lo tanto, si la evolución es demasiado lenta o no del todo acertada, no tendrá el colchón de un gran final (de temporada o serie) sorprendente que haga que el espectador se quede con buen sabor de boca.

En cualquier caso, si eres amante de este tipo de historias la serie no tiene pinta de que te vaya a decepcionar, eso sí, no te esperes una revolución en ninguno de los sentidos. Además, no hay que desesperanzarse puesto que es normal que el arranque no haya aportado demasiadas novedades, ni haya mostrado un ritmo feroz ya que al tratarse de una serie de cable buscará cimentar el futuro en una primera temporada posiblemente bastante predecible.

En conclusión, a pesar de que el piloto no es ninguna maravilla, la serie, ya sea por temática, por ambientación o por sus predecesores (sus autores o las anteriores producciones del canal) merece una oportunidad… veremos si la aprovecha.

Crematorio, incendiando tópicos


El primer episodio de Crematorio nos ha dejado varias cosas claras desde el principio. La primera es que si eres de los que crees que en España no se puede hacer ficción de calidad, esta no es tu serie. El pasado lunes Canal+ estrenó su tercer producto de sus Originales tras ¿Qué fue de Jorge Sanz? y Oído Canibal (aunque en este caso es más una compra que un original) y lo hizo con el beneplácito de los críticos que elevaron la serie a los altares antes de que tan siquiera empezara a rodarse.

Lo cierto es que es muy esperanzador para la televisión española que los canales de cable empiecen a invertir en este tipo de productos y los resultados son muy prometedores. Crematorio en su piloto solo ha dejado entrever lo que será y en cambio, nos ha sonado muy a Los Soprano o a The Good Wife, siendo estos referentes inmejorables. No me refiero a que se vaya a basar en ninguna de ellas, ni tan siquiera en un parecido entre sus tramas, sino en la realización (todo un mérito), en la manera de contar las cosas y sobre todo en ser capaces de implicarnos con sus personajes. O por lo menos, en el personaje interpretado por José Sancho.

Antes de nada, vamos con el momento carátula: Crematorio nos narra las vivencias de Rubén Bertolomeu, un constructor que vio la oportunidad cuando el levante español aún estaba plagado de naranjos y las playas aún eran transitables. Con el tiempo, se convirtió en un pez gordo, en uno de esos constructores que bajo su manto acojen empresas de todo tipo y cuya profesión es ganar dinero. Los años han pasado y Rubén sigue intentando adaptarse a los nuevos tiempos, mientras sigue buscando encubrir los viejos.

La historia comienza cuando el hermano de Rubén fallece y el crematorio donde debería haber sido llevado es cerrado. La funeraria es intervenida debido a que no quemaba los cadáveres sino que los enterraba en un viejo picadero de caballos. El imperio de Rubén tiembla ya que el dueño de ese crematorio es un viejo secuaz que tiene mucho que esconder.

Un relato sobre la corrupción

A pesar de haberse emitido solo un capítulo hasta el momento, la serie ya ha dejado claro que será un retrato sobre la corrupción y el poder en España. Tal vez, el mayor acierto de los hermanos Cabezudo (guionistas de la serie) y Boraiva (productor) haya sido la elección del tema. Han decidido huir de la ficción escapista propia de país que normalmente poniendo el prisma en lo más cercano desenfoca los problemas más característicos de estos lares.

Durante su cincuenta minutos emitidos (otro gran acierto de la serie) hemos podido ver dos retratos de nuestro país. El primero, el de un país servil con el poderoso, hipócrita y triste de haberse conocido. El otro el de una España que despierta de 40 años de dictadura y que mira al futuro impaciente, con ganas de ser grande. Ninguno de los dos son retratos generales, sino que se inspiran en una situación concreta y compleja, lo que los hace únicos e interesantes.

Lo peor del capítulo tal vez haya sido la falta de ritmo en momentos concretos y la poca definición de la mayor parte de los personajes y las actuaciones, en la mayor parte de los casos, mediocres y sin apenas carisma. Se salvan Pepe Sancho y su madre (en la ficción) que resuelven bien la papeleta. Aunque, lo que si es cierto es que en este tipo de series el ritmo de construcción de los protagonistas y de las tramas suele ser lenta, esto no debería ser una excusa.

¿Y ahora qué?

La primera temporada de la serie, y posiblemente única, estará compuesta de ocho capítulos, y todo parece indicar que se ha dado el pistoletazo de salida a una carrera jurídico-policial a la caza del corrupto, y éste a su vez utilizará sus armas políticas y económicas. Todo parece indicar que será un gran thriller sobre la corrupción urbanística que ser cargará con su transcurrir unos cuantos tópicos. En cualquier caso, si consigue definir más a los personajes y subir el ritmo de sucesos nos encontraremos ante una gran serie y sino ante una película que alargaron demasiado. Esperemos que se cumplan los mejores deseos.

Solo es televisión


En una semana tan difícil como esta, es complicado empezar con el repaso de actualidad televisiva, porque te das cuenta de la poca importancia que tenemos en el orden general de las cosas… aunque, en las pequeñas cosas, en el día a día si que tengamos nuestra parcela de atención y al final eso también es importante. Por ello, hoy que el blog cumple tres meses quiero daros la gracias por la casi cinco mil visitas, ochenta comentarios (aunque si dejáis más, tampoco me voy a quejar) y el apoyo en general.

Empezamos este repaso hablando de una de las series más importantes de la historia catódica, The Wire. Una de las actrices, Felicia Pearson, que interpretaba en la serie a una secuaz, medio traficante – medio asesina, ha sido detenida por tráfico de drogas. Pearson ya había sido detenida y condenada con 14 años por asesinato y antes de interpretar a su personaje en la mitiquérrima serie, lo había vivido en su carnes. David Simon, creador de The Wire, se ha mostrado apenado con la noticia y ha recordado a los medios de comunicación y fans la presunción de inocencia… Es increíble que siempre nos la tengan que recordar…

Por otro lado, mucho más cerca de nosotros, Pedro Ruiz (si, ese presentador/humorista/actor/cantante/me caigo bien a mi mismo, que llegó a entrevistarse a si mismo) ha declarado que, al igual que a Juanjo Puigcorvé, Globomedia le tiene ojeriza… ¿De verdad? ¿En serio? Y es que no le llamaron para sustituir a Ángel Martín y eso es una prueba fehaciente… (Esto es un chiste, no tomar en serio).

Lo que me sigue llamando la atención es que parece que dicha productora debe contratar a todo el mundo actoral por turnos y no puede decidir por ella misma quien le interesa para sus productos… Lo reconozco a mi Pedro J. también me tiene ojeriza… no me contrata, y no tiene nada que ver con que no le haya enviado en la vida un currículum.

De hecho, ahora podría, porque VEO7 la cadena de Unidad Editorial (empresa editora de El Mundo) ha despedido a Ernesto Saénz De Buruaga por no conseguir que los datos suban… Es el segundo periodista en su puesto, tras el despido de Melchor Miralles, y siguen por detrás de Intereconomía en las audiencias. ¿Quién iba a decirnos que alguien iba a ser más extremista que El Mundo en sus planteamientos? Les han adelantado por la derecha y por lo amarillo… a VEO 7 solo les queda una posibilidad: Fichar al tuerto de los informativos del cadena del toro enfadado… o si eso, intentar hacer un telelvisión que sirva para algo más que dormir.

Aunque mejor no voy a proponer nada, no me pase igual que al blogger de El Sexto sentido de Vertele.com que dijo que Sé lo que hicisteis debía a Salvanizarse y al día siguiente lo hicieron, dando lugar a uno de los peores programas de su casi milenaria historia y consiguiendo un mínimo histórico en audiencias. Eso sí, a partir de ahora los críticos televisivos tendrán mas cuidado con lo que dicen y no lanzarán ideas alocadas pensando que nadie les lee… (señores de VEO7 si fichan al señor del parche, también pongan a una tipa guapa… eso en Intereconomía aún no lo han pensado).

Y pensándolo bien, creo que alguien lee este blog (5000 alguienees, gracias otra vez) y es que los de Formula Tv han decidido vender Burn Notice, Último aviso en España, como una “versión de Superagente 86”. Y yo estoy convencido que se debe a mi contracrítica de hace dos semanas en las que hablaba de calidad de algunos remakes y que tras su lectura han decidido rebautizar esta serie original creada por Matt Nix como un remake de la mítica serie.

La verdad es que las dos van de espías… ¿Torrente es un remake de CSI Miami, pero no quedaba bien el título CSI Hortaleza? Misterios del no visionado de las series y dedicarse a copiar las notas de prensa del canal (por cierto van a emitirla en Factoria de Ficción). Lo cierto es que la serie de espías tiene un alto componente de humor, pero ni de lejos tan acentuado como en la de Mel Brooks y no podría tener argumentos más distantas. Por decirlo de alguna manera, Superagente 86 parodia a James Bond y Burn Notice a al Caso Bourne…  Pero, al fin y al cabo, solo es televisión.

La crítica que critica al que critica


Con este trabalenguas voy a hacer referencia a un ¿blog? llamado Ajeno al ruido, alojado en los servidores de Formulatv. Pongo blog entre interrogaciones porque tres entradas en mes y medio de vida me parece un balance bastante pobre y sobre todo porque las tres podrían titularse “Quiero ser Ángel Martín y me quedo en Karmele Marchante”. Es decir, las tres entradas de su blog son para dar caña a Telecinco… ¡Se ha vuelto loco! ¡Está defendiendo a Telecinco…!

Querido lector, comprendo tu señal de alarma y no, no defiendo a Telecinco. Pero flaco favor hace a la causa de una televisión de calidad las críticas mal argumentadas y poco elaboradas. De todas formas, desde escritoconK nos hemos reído de los excesos de la cadena de Fuencarral, pero también somos conscientes que no todos los canales pueden producir el mismo tipo de televisión que aquí defendemos y que Telecinco sirve a sus espectadores y estos degustan los platos que a ellos les apetece. Hecha la introducción, aquí comienza LA CONTRACRÍTICA:

Estamos en una mala época para la televisión. Esta demostrado que somos grandes consumidores de televisión, pero ¿Que tipo de televisión? Últimamente las televisiones ya sea por la razón que sea, están descuidando mucho la programación, esta claro que hoy en día lo que funciona es el tan criticado marujeo, del cual Telecinco es el rey, pero ¿Esta es la televisión que los españoles nos merecemos? ¿Por qué funciona peor una serie, que el drama de la Esteban? Quizá para este ultimo problema deberíamos mirar la calidad del argumento de las series, o de la propia en serie en sí… yo estoy en contra de todo tipo de telebasura, porque a mi me da igual si Belén Esteban esnifa cocaína o se traga alambre de espino, pero esta claro que la mayoría es fiel seguidora de esta choni sin escrúpulos, que sigue vendiendo su vida, pero indirectamente.

Pedazo párrafo se ha marcado para empezar… No recuerdo (y mira que me fastidia con lo bien que queda eso de citar) quien dijo hace poco tiempo que eso de todos vemos algo es mentira. Que de los 45 millones de españoles, el universo televisivo del prime time (la hora con más espectadores) es de apenas unos 12, en días de emisión normales. A partir de aquí, generalizar sobre los gustos y los merecimientos de los españoles es algo muy complicado… Lo que está claro, dejando nostalgias a parte, de que el mercado televisivo ha experimentado una evolución espectacular los últimos años y desde que las cadenas privadas existen estamos ante la mayor oferta, más fragmentada y los contenidos con mayor calidad de nuestra historia televisiva. Y Telecinco no es el rey, lo es La 1 con más de año y cuarto liderando las audiencias…

En cuanto, a los funcionamientos de Esteban vs series… Normalmente compiten en horarios distintos, ya que las series (que no seriales) son casí exclusivos del prime time y cuando Esteban se ha enfrentado a alguna (Hispania sin ir más lejos) se ha dado un sonoro batacazo. Las series de producción propia gozan de una salud envidiable y sus tramas y argumentos siguen una evolución que ha llevado a España a convertirse en uno de los mayores exportadores de este tipo de productos tras la industría anglosajona. De todas formas, el formato Esteban nunca fue infalible y aún menos hoy con Sobera ganándoles viernes si y viernes también… y no creas que Telecinco piensa ponerla a competir con Cuéntame o con El Barco.

¿Debería Telecinco hundirse en un fango del que nunca mas saliese? Pues posiblemente si, o al menos la programación tan absurda que tienen, aunque claro ¿Que se puede esperar de un presidente que viola a mujeres y a niños menores?

La programación absurda que tienen es la que eligen buen número de espectadores cada día. ¿Es críticable? Todo, absolutamente todo, lo es con argumentos, pero las leches gratuitas pseudograciosas y porque lo digo yo no son críticas, son llantos. Una aclaración: Telecinco (que tiene unos cuantos directivos, entre ellos programadores varios), pertenece al Grupo Telecinco (con más directivos y Vasile a la cabeza), que pertenece a Mediaset, de la que  es dueño Berlusconni… La influencia directa en la programación del primer ministro italiano y sus escarceos es mínima… y francamente utilizar una falacia ad hominem (esto es malo porque viene de éste) desacredita cualquier… ¿argumento? que se haya dado.

Aunque otras tantas cadenas tampoco se libran, porque la televisión esta en decadencia de contenidos, quizá cada vez nos hemos vuelto mas exigentes en cuento a contenidos, pero puesto que la televisión es un método o sistema de información acepto que haya programas en los que te informen, pero la televisión es mucho mas, también es un lugar de diversión, en el cual tu desconectes, y creo que estos requisitos hay muchas cadenas que no los cumplen.

No quiero ahondar en el continuo porque sí, de este artículo. Pero la contradicción es patente: Somos más exigentes, nos ofrecen peores contenidos y seguimos viendo la tele. Estoy de acuerdo que somos más exigentes. Hasta la telebasura ha tenido que estilizarse (o extremarse mejor dicho) para cumplir con sus expectativas. En cualquier caso, las televisiones son empresas privadas (TVE se rige por otros principios) y se rigen por el mercado. Por lo tanto ofrecen lo que les sirve para ganar dinero, eso sí cada canal en su estilo y Antena 3 en el de todos.

De todas formas, la diversión, entretenimiento y formas de desconexión son asuntos totalmente subjetivos y cada cual busca las suyas. A mi no me gustan muchas de ellas, pero tampoco me gustan los pasteles con cabello de ángel y las confiterías no van a dejar de hacerlos por mí…

A si que yo abogo por una televisión mas divertida, mas entretenida, que no sea 24 horas basura, porque eso no entretiene sino que te hace peor persona.

Y yo por una crítica más responsable. Este artículo, que ha sido dar caña a un pobre bloguero que en realidad no se la merece ya que todos hemos tenidos malos inicios sirva para una reflexión: No todo el mundo hace crítica legal, económica o incluso literaria ya que es evidente que no todos estamos preparados. En cambio, con el mundo audiovisual todos hacen críticas de cine, televisión y en muchas ocasiones sin conocer el mercado, saber leer datos o simplemente estar al tanto de la actualidad… En esto, como en casi todo, no todo vale.

Los reyes sin trono


Hace unos meses Comcast compró el conglomerado NBC Universal… y lo cierto que la cadena del pavo real ha hecho las cosas mal, pero no es menos cierto que La NBC es una cadena que se puede preciar de haber tenido algunas de las mejores series de la edad de oro de la televisión, de hecho, posiblemente sea la network con más series míticas en su haber… y también, con muchas que pudieron serlo y no les dejaron. Y no, no voy a hablar de ‘Studio 60’, terminaré por hacerlo, pero mientras os dejo el aperitivo de este post realizado por Patricia en su blog, al que poco hay que añadir. A la serie que me refiero es ‘Kings’.

‘Kings’ es una serie rara, rara, rara… e interesante (también repetido tres veces).  La serie está ambientada en el reino ficticio de Gilboa que está en una guerra perpetua o una paz tensa con sus vecinos. El reino está gobernado por Silas, un amado gobernante por el pueblo, pero que con los años se ha convertido en un tirano por el afán de continuar en el poder. Silas es un profundo creyente en una deidad monoteísta (muy al estilo cristiano). Además de creyente cree que se comunica con su dios y que este le responde mediante profecías, castigos y premios.

La serie utiliza con maestría las profecías, algunas de ellas verdaderamente emocionantes y rodadas con mucha clase. Como intermediario tiene al Reverendo Samuels que verá como su protegido durante todos estos años pierde el favor de su deidad, para otorgárselo a un joven Capitán Shepard que encarna todas las virtudes del buen gobernante… Entre ellas, la lealtad a su rey, el no querer gobernar y ser siempre fiel a sus principios. O lo que es lo mismo, el caballero de brillante armadura, que tendrá que debatirse entre sus ideales y las necesidades de un pueblo cada vez más oprimido. Además, por medio se cruzará un amor, la hija del rey, que le pondrá todavía más difícil la toma de decisiones.

Modernizando la biblia

La trama principal de la serie es muy parecida a la de ‘Sons of Anarchy’ durante sus dos primeras temporadas, diferenciándose mucho en el género. En ambas el protagonista es el elegido para llevar a su pueblo (club) a los buenos cauces, al origen donde todo era casi perfecto. En ambas, el malo no es malo porque sí, sino que nos muestran los motivos de su degeneración y aún podemos apreciar los restos de su carisma. Si ‘Sons of Anarchy’ es Hamlet modernizado, Kings es la biblia tercermilineria… Concretamente dicen que el libro de los reyes… pero mi ignorancia sobre las sagradas escrituras me impide confirmarlo.

La serie se inicia en plena guerra, cuando las tropas de Gilboa están siendo masacradas por la artillería enemiga. Los tanques Goliath amenazan con acabar con las débiles líneas de defensa. Cuando casi por error, siguiendo sus impulsos David Sheppard se encuentra en frente de uno de estos tanques y con un poco de habilidad y un mucho de suerte, destruye el tanque con una granada. La imagen del soldado haciendo explotar el gigante de metal da la vuelta al mundo y David se convierte un héroe y en consejero del rey. Nada extraño, de no ser porque las profecías empiezan a indicarle al reverendo que el joven militar debe ocupar el trono.

A partir de aquí, la trama empieza a girar alrededor de las intrigas de poder, las traiciones, las predicciones, bien aderezadas con flashbacks y con historias clásicas modernizadas a golpe de medios de comunicación e internet. Paparrazzi, fiestas de recaudación de fondos, se entremezclan con revueltas, muertes y viejos reyes encerrados en lo profundo de una mazmorra secreta. En definitiva, las historias que nos han contado siempre, traídas a hoy… en unos reinos que recuerdan al oriente medio.

‘Kings’ duró trece capítulos y no fue renovada tras unos discretos datos y los altos niveles de producción. Una cancelación que nos dejó por medio una serie llena de intensidad, épica y originalidad a punta pala. Si hubiera sido emitida por un canal de cable, posiblemente estaríamos hablando de una de las series más importantes de la segunda mitad de la década… pero no pudo ser. Para más señas, su creador es Michael Green que es guionista de diversos cómics de DC, de la próxima película de ‘Green Latern’ y de series como ‘Smallville’, ‘Heroes’, ‘Everwood’ o de mi adorada, de la que os hablaré otro día en esta sección, ‘Jack y Bobby’. En definitiva, si eres amante de las intrigas políticas con buenas dosis de épica esta es tu serie. Eso sí, debo advertir que las tramas no se cierran al final de temporada por lo que si la empezais puede que os quedeis con ganas de más.

P.D. Pensaba hablar de Crematorio en esta entrada, pero lo haré el lunes que viene con más tiempo para preparar el texto.

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