Uno que vuelve, otra que se va y meteos el premio por la humillación


¡Aaron Sorkin vuelve! ¡Aaron Sorkin vuelve a hacer una serie! Y diréis los menos duchos en el panorama cinematógrafico-televisivo: ‘Al idiota este, ¿Qué le ha dado con el señor del apellido raro? Los más versados diréis… ¿Qué le ha dado al idiota este? La verdad es que soy una persona a que le va poco idolatrar… pero oye, si hasta en Intereconmía hay gente que no insulta (¿La hay?) yo también puedo tener algún ídolo.

Sorkin es para mí, y para otros muchos, uno de los mejores guionistas de la actualidad y sin duda el mejor dialoguista que ahora mismo podemos disfrutar. Tras nueve temporadas  (7 del Ala Oeste y 2 de Sport Night) disfrutando de su creación, aunque no siempre de sus guiones, tuvimos que esperar un par de años para su nueva obra y salió la magistra Studio 60… Han pasado cuatro años sin Sorkin, con el gran placer que supuso ver la Red Social, y ahora anuncia que vuelve a la tele, a la HBO, con una serie de metatelevisión… creo que el futuro se vislumbra algo así como el paraíso catódico.

Después de mi momento grupi (o cómo se escriba) vuelvo a noticias más serias… Intereconmía ha echado a Cuca García de Vinuesa… Estoy un poco de luto. Me explico, no es que me gustara el programa, de hecho me parecía muy malo porque básicamente era un programa de radio con cámaras. Tampoco me parece una gran comunicadora. De hecho, creo que al igual que Curri Valenzuela necesita que la eduquen televisivamente. Pero, con todas sus imperfecciones, y su mentalidad reaccionaria, creo que era una mujer con gran sentido del humor, sólo hay que recordar su visita a Sé lo que hicisteis tras meses de poner vídeos suyos con el consiguiente apostillamiento de Ángel o Alberto… y además, ella no insultaba… conscientemente por lo menos.

Otro despedido ha sido el comentarista deportivo, y su compañero a pie de campo, que hicieron comentarios machistas sobre una juez de línea durante la retransmisión de un partido en la cadena británica Sky. Sin duda una decisión de lo más acertada. En España, en cambio, a Manolo Lama y sus compañeros no sólo no le despiden por este tipo de comentarios cada fin de semana, sino que les hacen ofertas millonarias. Es muy difícil saber cuando se cruza la línea del humor transgresor o algo basto para pasar al mal gusto… sobre todo cuando a veces están muy ligados. Sobre todo últimamente donde la incorrección política se ve cada vez peor y dentro de poco sólo se podrá hacer chiste sobre hombres blancos, de estatura media, peso medio, ni feos ni guapos… Estoy jodido.

En el lado más amable del mundo de la comunicación, y no, los premios van luego. Alex de la Iglesia ha dimitido y yo por primera vez como aspirante a autor y como internauta me siento representado. Hace un mes, De la Iglesia defendía a capa y celuloide la ley Sinde, un mes después ha rectificado… ¡Qué raro suena esto no sólo en un cargo público sino en general! Y aún gente que le llama chaquetero, para mi cambiar de opinión no sólo está permitido sino que es loable. Por primera vez alguien con poder ha decidido que ya está bien de encerrar la cultura en lo tradicional, eso sí, tampoco vale todo, ni el todo vale. ¡Olé Alex por dimitir y meter presión! La ley está aprobada, pero no sirve, ni a los distribuidores, ni a los internautas. Creo que tenemos próximo ministro de Cultura y este puede que cambie las cosas y por primera vez para bien.

Ahora sí, vamos con los premios, Luis del Olmo y sus micrófonos de oro han anunciado los premiados. Mario Casas por su magnifica carrera actoral… ¿De verdad? ¿En serio? Ya está bien. Me parece genial que se den premios en este ámbito… ¿Pero para cuando unos premios de verdad y no los TP, Fotogramas o Micrófonos? ¿Para cuando unos que premien el trabajo bien hecho y no la moda? Yo ya se lo digo… para nunca. En un país donde el prestigio televisivo está por los suelos, no interesa hacer unos premios en los que la excelencia… ¿Para qué?

Por otro lado, la revista FHM, si esa en la que salen mujeres que parece que enseñan pero que luego no se ve nada… vamos que ni el Tomate en sus mejores tiempos. El caso es que hicieron una votación entre sus lectores para premiar a personajes  de distintos ámbitos de la comunicación. El mejor comediante se lo llevó Buenafuente y el peor Pablo Motos. Buenafuente respondió en su programa agradeciendo el premio, pero rechazándolo porque creía que la categoría de peor comediante humillaba innecesariamente a un compalero. El directo de FHM contestó en su revista con un extenso comunicado que se resume en ‘pues me da igual que no vengas a recogerlo, porque somos unos cutres y no hay ni una plaquita ni na’. Toda esta polémica es innecesaria, como innecesaria es la categoría a peor cómico que no es que humille a quién se lo entrega sino que degrada el resto de premiados… ¿Qué sentido tiene? ‘Oye, que no nos gustas… toma una plaquita, ¡ahh no, que no hay!, es innecesaria la respuesta del director y hasta me empieza a parecer innecesaria la reseña al asunto.

Mis cinco de… Metatelevisión


Y esta semana estamos de estrenos y vamos con una nueva sección: Mis cinco de… Y como el título es muy de serie española, se puede adivinar perfectamente de que va: De mis rankings. En principio, y salvo excepciones, serán rankings específicos (nada de Mis cinco de… la década) y para inaugurarlo que mejor que la metatelevisión, tratándose este de un blog televisivo y en una semana en la Rick Grevais ha puesto patas arribas los Globos de Oro y Ángel Martín fue más famoso, por un día, que Johnny Depp (siendo el 4 tema más twitteado) en el mundo entero con su abandono de Sé lo que hicisteis. Empezamos con el ranking:

QUINTO PUESTO:

Episodes. La nueva producción de Showtime con sólo un par de episodios se ha colado en esta lista de las mejores series sobre televisión y es que David Crane ha conseguido imbuirnos en el cartón piedra de una network hollywoodiense con una comedia que no requiere de gags elaborados para hacernos reír y que con el tiempo puede tomar dos caminos bien distintos: Una comedia con sustancia y que sirva para algo más que reír o un divertimento paródico al más puro Rockefeller Plaza.

En cualquier caso Episodes y Crane, tienen varios méritos evidentes, entre los que destaca el críticar su propio entorno sin caer en la autocomplacencia y en gran parte esto se debe al personaje Matt Leblanc que se atreve a convertirse en el niño mimado de una network de la que no conocemos el nombre y jugar de nuevo al juego de ilusionismo entre la realidad y la ficción. Es muy valiente y muy poco habitual, que el actor más reconocido y gancho de la serie casi ni aparezca en el piloto y su presencia aumente levemente en el segundo episodio. Una muestra de paciencia y buen hacer para crear una historia coherente. Posiblemente, en unos cuantos episodios subiría puestos en la lista.

CUARTO PUESTO:

Grosse Pointe.  Su creador Darren Star tuvo una década de los 90 de dulce tras crear Melrosse Place, Sensación de Vivir y era el niño mimado de Hollywood con su Sexo en Nueva York… Así que decidió utilizar todo lo que había visto en sus experiencias con series juveniles para crear una parodia de ellas. Grosse Pointe trata de una serie adolescente con hermanos gemelos malignos, resurrecciones y todo ese tipo de cosas.

Además, está compuesta por un equipo de actores, en los que se centra sobre todo la serie, de lo más particular entre los que podemos reconocer a varias estrellas, o por lo menos su imagen pública, que trabajaron con Star. Es una parodia que pecó de inocente y de demasiado estrafalaria para que la crítica o el relato tuviera tintes realistas. Un divertido intento que se quedó en 17 episodios.

TERCER PUESTO:

Sports Night. Todos tenemos nuestros orígenes y esta serie lo es de Aaron Sorkin, recientemente premiado con un Globo de Oro por su guión de La Red Social. Sport Night narra el día a día de un programa deportivo de una pequeña cadena de cable. En ella, podemos ver a caras famosas como Felicity Huffman (Mujeres Desesperadas), Peter Krausse (A dos metros bajo tierra, Parenthood), Josh Charles (En terapia, In Good Wife) o Joshua Malina (El Ala Oeste de la Casablanca, Triunfadores) y los primeros pasos de Sorkin hacia su estilo inconfundible de diálogos rápidos y en movimiento.

Mención especial merecen los dos primeros episodios que a pesar de ser una sit-com, un tanto arriesgada, consiguen emocionar con sus respectivos finales. La serie duró dos temporadas en la ABC y tras su cancelación Showtime y HBO hicieron varias ofertas para que Sorkin la continuara. En su lugar, él decidió embarcarse en la aventura de El Ala Oeste de la Casa Blanca en la NBC. Sport Night es una serie muy recomendable para los amantes del deporte y de la buena televisión.

SEGUNDO PUESTO

Rockefeller Plaza (30 Rock).  Junto con Modern Family y Cómo conocí a vuestra madre es la sit-com estructuralmente más arriesgada de la televisión actual. Los repetidos premios a Tina Fey (protagonista y creadora de la serie) y a Alec Baldwin acreditan su calidad y sus cinco temporadas son la demostración de que no siempre la calidad está peleada con las audiencias.

Rockefeller Plaza narra en clave de comedia la vida de un programa humorístico de la NBC y las locuras que sus integrantes, ya sean guionistas o actores, llevan a cabo en su vida cotidiana. A veces se aleja del mundo televisivo para centrarse más en las vidas personales de sus personajes, pero nunca pierde de vista el mundo catódico. Una comedia que sigue evolucionando y que no se estanca como demuestra el atrevimiento de realizar un episodio en directo en esta última temporada. Si empiezas a verla no podrás dejarla.

PRIMER PUESTO

Studio 60. Pocas series consiguen el cartel de míticas con tan solo una temporada, esta serie no debió ser una de ellas. La cancelación por parte de la NBC en plena crisis, supuso el final de una serie que critíca y eleva a la vez al mundo televisivo. Aaron Sorkin creó un relato sobre un programa de sketches al estilo Saturday Night Live en el que se explicaban los entresijos del mundo audiovisual y nos sumerje de lleno en el otro lado de la pantalla.

No sólo es un documento sobre lo catódico sobresaliente sino que es una historia llena de personajes memorables y una narración audiovisual al alcance de muy pocos. 22 capítulos en los que Mathew Perry y Bradley Whitford harán que nos enamoremos, que suframos, que nos riamos. Televisión de altos vuelos para hablar de televisión. Sino la has visto todavía tienes suerte, te espera una visita obligada para los amantes de este mundillo.

A parte de las cinco series citadas, El Show de Larry David (Curb Your Enthusiasm) merece una mención de honor. No la he incluido en la lista porque trata la televisión de manera anecdótica, pero podía haber ocupado uno de los primeros puestos en cuanto a calidad.

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