Mis cinco… cancelaciones de esta temporada


Hace algún tiempo el territorio cable era seguro. Un lugar donde explotar ideas y productos que en las cadenas en abierto no se podía por ausencia de audiencia. Pero, el crecimiento de este tipo de canales ha hecho que la audiencia preocupe y mucho, y eso provoca que productos de gran calidad se queden en una o dos temporadas al no encontrar los suficientes seguidores. Estos es mi top 5 de cancelaciones de cable de esta temporada.

QUINTO PUESTO

Terriers. FX asesinó uno de sus estrenos antes de salir el piloto. Con una promoción que nos mostraba la típica serie de detectives con dos colegas muy colegas hicieron que poca gente tuviera gana de verla y que mucha de sus espectadores iniciales se encotraran un producto mucho menos simplón de lo que se esperaban. Lo cierto es que sus audiencias nunca fueron buenas y poco pudo hacer el canal… a parte de una buena campaña de promoción.

En internet hubo varios llamamientos de sus fans para salvarla y muchos rezaron porque DirecTv (otrora salvadora de Friday Night Lights y Damages) se ocupara de la serie, pero no consiguieron atraer la atención de un mayor público ni de la crítica, aunque ahora la hayan designado como una de las cancelaciones más tristes de la presente temporada.

CUARTO PUESTO

Caprica. Tras el éxito de público, crítica y universo freak de Galláctica, estrella de combate, SyFy quiso mantener el universo y convertir a uno de sus productos estrellas en saga. El primer intento fue llevarnos al origen del problema, la creación de Cylons. Caprica no es un producto de ciencia ficción al uso, sino que era algo distinto, mucho más adulto y que utilizaba los avances tecnológicos como un elemento más de la trama y no como un mero divertimento.

La serie tiene una ambientación futurista pero con muchos toques de los años 20 estadounidenses, con un toque añadido de trama religiosa (muy al estilo de la que ya se pudo ver en su serie madre) y existencialismo por todos lados. La serie adolecía de cierta falta de ritmo y eso hizo que muchos de sus posibles espectadores dejaran la serie tras los primeros episodios, no ayudó demasiado el parón que hizo la cadena a mitad de temporada para levantar estas audiencias… Una pena porque podía haber sido algo más que un simple serie de ciencia ficción.

TERCER PUESTO

Rubicon. Es sin duda la gran sensación de esta temporada, por muchas razones. La primera temática: Es una serie de espías sin tiros, saltos de azoteas y gadgets supermodernos. El realto se centra en esos analistas que encerrados en un despacho se dedican a descifrar códigos y a elaborar estrategias para comunicarse con los aliados. La segunda que a pesar de sus bajos datos de audiencia (bajos incluso para AMC que nunca ha pedido a sus productos que obtengan grandes datos si son de calidad) y la tercera por su cancelación. La cancelación que ha producido una marea en la blogosfera que la ha elevado al Olimpo de la grandes series.

Para mi, no lo es. Es una gran idea, pero demasiado lenta. De hecho, ya comente que me parecía el paradigma de la falta de ritmo. Lo cierto es que calidad no le falta, que la temática es interesante y que puede llegarte a engancharte tras 9 0 10 episodios… Pero, es normal que una cadena no pueda permitirse que una serie se quede con unos datos paupérrimos a pesar de tener un grupo de seguidores muy fiel (aunque pequeño). Una serie, en mi opinión, debe entretener y Rubicon sólo lo hace tras unas cuantas horas de aburrimiento de manual… A pesar de ello (y sé que muchos críticos la situarían la primera en esta lista) es una triste cancelación por su originalidad y por su potencial.

 

SEGUNDO PUESTO

Stargate Universe. Heredera de la saga de ciencia ficción televisiva más importante (en cuanto a números) de los últimos años. Stargate regresó el año pasado con una apuesta distinta que se deshacía en parte de la aventura de la original (Stargate SG-1) y del costumbrismo de su hermana mayor (Stargate Atlantis) dando un tono más oscuro y más realista, dentro de que es un relato de ciencia ficción, a sus personajes y tramas.

Lo que para mi ha sido el mejor producto de la saga y que podía haber llevado a ésta a un nuevo horizonte, ha decepcionado a muchos de sus seguidores más fieles que querían más de los mismo. Esto ha provocado que tras dos temporadas Sy Fy haya decidido dar carpetazo a esta nueva aventura de Stargate y quedarse por primera vez en muchos años sin una serie de esta saga en su parrilla. Además, ha coincidido con la cancelación de la serie Cáprica, con lo cual su programación ha girado completamente dejando de lado a la ciencia ficción más pura. ¿Volverá Stargate con una cuarta serie o la saga habrá muerto tras tantos años dando guerra? El tiempo lo dirá, esperemos que éste no haya sido su cenit ni su epitafio.

PRIMER PUESTO

Lights out. Si me he decidido a hacer este “ranking” ha sido porque FX ha decidido cancelar esta serie. Hace tiempo definí a Lights Outs como la heredera natural de Friday Night Lights y al final, nos hemos quedado sin las dos. Las audiencias no han acompañado a este relato de un boxeador retirado que decide volver a los rings para recuperar su título y de paso solucionar los problemas económicos que su alto tren de vida le han provocado. La serie recoge el espíritu de los grandes clásicos del boxeo cinematográfico y estira el tiempo para darle más importancia al camino.

Este estiramiento es posible que haya sido el problema por el que las audiencias han decidido no acompañarle. FX es una cadena muy centrada en el público masculino en el que las series con un alto componente de acción (The Shield, Son of Anarchy o Justified)  han triunfado y triunfan entre sus espectadores. Lights Out a pesar de que pueda parecer por su argumento que cumple estas expectativas es más un drama familiar, un drama personal con ciertos toques violentos, pero no al nivel de su predecesoras. Es una lástima porque en otra cadena, con un público menos focalizado, podría haber sido un bombazo.

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No es una serie de zombies


Mañana, La Sexta estrena Walking Dead en su prime time… y por muy raro que pueda sonar es una serie de zombies ¿o no?. Y es que tanto el cómic (creado por Robert Kirkman) en el que se basa esta serie como el producto proveniente de AMC y Frank Darabont es algo más que una serie sobre zombies. Tampoco nos llevemos a engaño: Hay zombies, y muchos, pero que si te dicen que son tomates armados con sierras eléctricas y chupachuses el relato funcionaría igual. En definitiva, los muertos vivientes no son más que una excusa para ver otras muchas cosas, al igual que los vampiros de Soy leyenda podrían haber sido perfectamente zombies (¿De verdad no lo eran?). La promo de la cadena (debajo del párrafo) son muy elocuentes sobre este asunto.

Vamos con el momento caratula: Walking Dead narra la historia de los supervivientes a una plaga que se trasmite a través de la saliva. Esta plaga convierte a los muertos por su causa en muertos andantes guiados por su cerebelo en busca de alimento sin que su cerebro funcione. El relato se inicia con un sheriff, Rick Grimes, que despierta tras estar en coma en el hospital y se encuentra con todo el tema sin entender nada. Partirá en una búsqueda de su familia, respuestas y otros supervivientes (en este orden) e irá descubriendo el mundo desbastado por la enfermedad de origen bacteriana.

En el fondo, Walking dead es una historia sobre la supervivencia, sobre las dinámicas de poder en la construcción de la sociedad y sobre personajes. ¡Qué bonito suena siempre decir que una serie va sobre personajes! ¡Todas las series van sobre personajes! Pero, esta en particular es una serie cuya fuerza es la continua toma de decisiones limites a las que se somete a los protagonistas. Y este mérito, es quizás su mayor carga porque los personajes no tienen la fuerza necesaria, por lo menos de momento, para sustentar el relato que decae por momentos para recuperarse después… Curiosamente, los finales de capítulo están muy elegidos para dejarte con ansias de más… y mira que sufrir “el mal del cliffhanger” (en otros lugares llamado “el mal Perdidos”) con tan sólo seis capítulos emitidos es toda una hazaña.

“El mal del cliffhanger” es tener capítulos con 38 minutos intrascendentes y 2 interesantes colocados curiosamente en la parte final. Esto no es tan exagerado en la serie y no creo que haya sido algo consciente sino que la química actoral y la construcción de personajes ha fallado. Con esto no quiero decir que la serie sea aburrida ni que no merezca la pena, porque para nada es así. Es un producto muy entretenido y de un calidad muy alta, pero su principal problema ha sido que es una adaptación.

Adaptar no debe ser fusilar

Desde que Zack Snyder llevase a la gran pantalla 300, se ha puesto de moda hacer adaptaciones fusilando el original. Lo cual no deja de ser curioso: A-DAP-TA-CIÓN… Quiero decir, la palabra que define el proceso de pasar un relato de un medio al otro es adaptación porque se requieren ciertos ajustes para que la historia siga funcionando y sino se hacen se crea un producto cojo en muchos aspectos. Esto debe aplicarse, a pesar de su cercanía a lo audiovisual, también a los cómics que tienen unos códigos distintos al cine o a la televisión.

Es por esta razón que los personajes de la serie parecen tan planos: Son esto y nada más (Tú eres el héroe y no se te ocurra tener miedo o ser también coleccionista de maquetas). En el cómic se pueden retratar los procesos mentales, los pensamientos, es mucho más normal que se usen efectos visuales para darnos cuenta de sus sentimientos, emociones, etc. En televisión solo existen los diálogos y el rostro del actor… Por ello, para marcar ciertos sentimientos, ciertas actitudes, a veces hay que crear situaciones para que el espectador le quede claro lo que el personaje piensa o siente. Cuando fusilas el cómic estas escenas no existen y por tanto los personajes tienen un desarrollo más lento o inexistente. Se crean acciones que no tienen sentido para el espectador que no haya leído el original y hace que todo pierda entidad.

El otro gran problema de la serie es que los cómics y la televisión tienen periodicidades distintas. Es decir, un cómic se pública una vez al mes y el relato no se corta al menos que se acabe la colección o se cambie de guionista (cosa que en Walking Dead nunca ha pasado), mientras que una serie tiene temporadas más o menos cortas. En este caso muy corta (6 capítulos de 50 minutos). ¿Por qué es esto un problema? Porque la temporada, al fin y al cabo, es una unidad dramática y lo es para todas las series, ya sean procedimentales tipo C.S.I. o seriadas con The Wire o Dexter. Siempre hay algo que une a los capítulos de una temporada para convertirlo en una entidad dramática… En Walking Dead esto no pasa.

No sucede porque como he dicho el cómic no sufre estos cortes y no están marcados los puntos de acción para que esto suceda. Esto provoca que los sucesos deban estirarse o acortarse para llegar a un punto medianamente significativo donde parar la temporada y que ese punto podría haber sido cualquiera de los otros finales de capítulo (como ha sucedido en esta primera tanda de episodios). Tal vez, sea una exageración… pero, en el mundo del cine y la televisión hay una máxima: Cuenta tu historia en una frase. Esto se podría aplicar a las grandes temporadas de las grandes series y en Walking Dead no es posible.

Si has leído hasta aquí, supongo que es porque la serie te despierta cierto interés (perdona, que te tutee pero escribir de usted es taaaaaan serio) y espero no haberte desanimado a verla, porque al final del todo y con sus errores Walking Dead es un producto audiovisual de alta calidad y un relato muy divertido y entretenido… y al contrario de lo que suele suceder con las series de AMC tiene mucho ritmo, así que aburrirte no te vas a aburrir. Además, la continuidad de la serie está asegurada con una segunda temporada de 13 capítulos que actualmente se está preparando. Para terminar, tengo una duda: ¿Eres de zombies que corren o de zombies que andan?

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