¿Y qué importa como conoció a su mujer?


Aunque pueda parecerlo esto no es una entrada en contra de ‘Cómo conocía a vuestra madre’, ni mucho menos. Empecemos por le principio, la pasada semana la CBS anunció, tras los problemas que está teniendo con ‘Dos hombres y medio’ (su comedia más exitosa), la renovación de ‘Cómo conocí a vuestra madre’ por dos temporadas más. Por lo que la serie tiene asegurada su continuidad hasta el final de la octava temporada.

Antes de nada, vamos con el momento carátula: La serie narra la venturas y desventuras de Ted Mosby, un arquitecto treintañero de la ciudad de Nueva York, para conocer el amor de su vida. También, no cuenta las vivencias de su inseparable grupo de amigos formados por la inamovible pareja compuesta por Marshall y Lily, el cazamujeres llamado Barney y la aspirante a gran periodista y gran amor, a veces, de Ted. Todo esto contado desde la perspectiva de un Ted más adulto, que narra a sus hijos las historias de su juventud, para que entiendan la importancia de como conoció a su madre. 

Puede parecer bajo este argumento que la serie es una comedia más al uso, pero para nada. ‘Cómo conocí a vuestra madre’ es (con Rockefeller Plaza) la sit-com que más se arriesga argumentalmente y de manera estructural. La serie innova capítulo a capítulo contándonos las historias de las maneras más variadas, utilizando el juego de perspectivas, tiempos y lo que se le ponga por delante.

Ahora vayamos con la actualidad. La noticia de la birenovación ha llenado de alegría a sus fans más acérrimos y algunas dudas sobre el final. En los foros son muchos los que se preguntan cuando conocerá a la madre y la serie cobrará sentido. No entiendo esta preocupación. La madre de los niños no es más que un McGuffin para contar una historia mil veces contadas de un forma original e innovadora. ¿Qué importancia tiene la mujer de Ted? Creo que será un gran cierre para la serie pero que aportará poco más a un producto que ha sabido sobreponerse a las comparaciones y a la propia desidia.

Durante la quinta temporada de la serie bajó a niveles muy alarmantes su calidad. La ausencia de una trama horizontal que uniera la temporada dejaron sólo algunas pequeñas tramas en la retina de los espectadores. Parecía que tocaba retirada y eran muchos los que hablaban de la derrota de ‘Cómo conocía a vuestra madre’ a los pies de ‘The Big Bang Theory’.  Hago un inciso aquí para decir que nunca entenderé esta comparación entre una de las comedias más rompedoras de la televisión con una de las más clásicas (aunque de gran nivel) en donde lo único que cambia es que los protas son unos frikis.

En esta sexta temporada la serie ha resurgido de sus cenizas y ha vuelto a volar a un gran nivel. El fichaje de Jennifer Morrison (Cameron en ‘House’) ha supuesto un soplo de aire fresco. No sólo por lo que supone tener un personaje nuevo que explotar, sino que ha orientado a Ted que en la última temporada parecía más un acompañante de las andanzas de sus co-protagonistas, cuando debería ser al contrario.

De la sucesora de Friends al estilo propio

La quinta temporada debería servir para aquellos que pedían más protagonismo de Barney (o de Nathan es ‘Misfits’ por poner un ejemplo) que los secundarios que funcionan como alivios o exageradores nunca pueden tener todo el peso de un producto, ya que es su dimensión más exagerada donde reside su gracia y al conocerlos más ésta se diluye. Los responsables de la serie, Thomas y Bays, han sabido llevar de nuevo a Barney al contrapunto. Lo han hecho sin hacer borrón y cuenta nueva, sino que se han aprovechado de que ahora sabemos de sus sentimientos para hacerle gracioso en sus contradicciones.

En cualquier caso es una gran noticia para una serie que tuvo que levantar la gran losa de ser “la sucesora de ‘Friends'”. Pesos más livianos han derribado otros productos y se han hundido, en cambio ‘Cómo conocí a vuestra madre’ se ha creado un estilo propio, un público que a pesar de sus bajones no la abandonan y al final ha conseguido algo muy parecido que los chicos de Central Perk… Que cuando vemos uno de sus capítulos no sintamos uno más del grupo recordando sus idas y venidas…

¿Y quién será la madre de Ted? ¡Qué más da! Si cuando llegué habremos disfrutado de por lo menos ocho temporadas de una comedia que no se conformo con ser de situación. 

Twitterleaks: Semana del 27 de Febrero al 5 de Marzo


Humor tuitero

Tras el parón de la semana pasada, volvemos este sábado con nuestro repaso a todo lo acontecido en los últimos siete días en ese patio de vecinas que es Twitter. Allá vamos:

1. Charlie Sheen:


La irrupción de la semana en Twitter. Como anunció “Las Horas Perdidas”, Charlie Sheen verificaba su cuenta en Twitter el pasado lunes. Pero ya era un viejo conocido de esta red social. El actor de “Hot Shots” y “Scarie Movie 3” siempre ha sido una máquina de hacer tweets, un inamovible trending topic. Sus fiestas porno y sus excesos, que llevaron a la cancelación de su serie “Dos hombres y medio” por la CBS, le convirtieron en un ídolo del mundo Twitter y han hecho de su llegada a la red social uno de los acontecimientos del año… O al menos así lo demuestra el número de seguidores. Porque asómbrense (o flípenlo si son más jóvenes). En su primer cuarto de hora, Charlie Sheen consiguió 72.709 seguidores (¡y sin escribir un tweet!). Al día siguiente, multiplicó esa cifra por diez, 700.000, y dos días después alcanzó 1.167.000 seguidores. Ahí es nada. Y para abrir boca y no defraudar a los followers hambrientos de morbo, la descripción del perfil de Charlie Sheen ya anuncia lo que vamos a leer por su página.

La verdad es que vamos a pasárnoslo bien.

2. Galliano loves Hitler:


Esta semana ha sido también la semana de los exabruptos. John Galliano, el modista gibraltareño que parece salido de una peli de Kusturica, la ha liado bien parda esta semana que abandonamos. Como bien sabréis, Galliano fue detenido por proferir insultos racistas a una pareja de judíos y exclamar que ama a Hitler. La persecución digital ha sido inminente.


Un tuitero célebre que ha opinado sobre el tema ha sido Nacho Vigalondo, perseguido también por un tema similar y al que su bromita sobre el Holocausto le costó el blog que hospedaba en El país y la supresión de la campaña que él mismo protagonizaba para dicho diario. Aunque Vigalondo no sea santo de mi devoción cinéfila, he de reconocer que tiene razón:

Cuánta corrección política, señor. Cuánta tontería.

3. Palomos cojos:


Palomos cojos. Dícese del ave que cojea de una pata (o de las dos). En el acervo popular de bares y tabernas, acepción con que se designa peyorativamente a los integrantes del colectivo gay. Pues bien, aquí tenemos otro ejemplo de linchamiento en Twitter. La semana pasada, el alcalde de Badajoz, Don Miguel Celdrán, realizó unas polémicas declaraciones en que denominaba a los homosexuales palomos cojos y decía que en Extremadura la gente era sana y fuerte y no había  cabida en su tierra para los así llamados. Don Miguel, sesentón borrachín y muy propenso a estos discursos si seguís su trayectoria, se ha convertido sin quererlo en un huracán de furia tuitera después de que el programa de La Sexta “El Intermedio” se hiciera eco de la noticia.

Seguramente hayáis oído hablar de ello. El equipo de Wyoming ha organizado como protesta una iniciativa que ha tenido a bien llamar “La caravana de palomos”, o lo que es lo mismo, llenar un autobús de homosexuales y mandarlos desde Madrid a Badajoz. Creo que Esperanza Aguirre suspirará tranquila…Y pedirá que todos los gays se queden en Badajoz para no volver.

4. Premios TP:


Es curioso cómo se dota de prestigio a un premio otorgado por los lectores de una revista que nadie lee. Pero como es lo más parecido que tenemos a los Emmys o Globos de Oro (ahora es cuando empiezo a reírme a carcajadas), la entrega de los TP 2011 se convirtió durante dos días en trending topic. Y las opiniones eran para todos los gustos: Desde felicitaciones a los premiados hasta inocentes que querían saber por dónde se emitía la gala. Si tuviera que destacar un tweet paradigmático sería éste:

Porque la comidilla de la entrega de premios fue Sara Carbonero. Como no pretendo entrar en el terreno del mundo rosa y la señora Carbonero se descalifica a sí misma con su trabajo en informativos, solo les deseo mi más sentida enhorabuena a los premiados. Los lectores de una revista que no lee nadie os consideran los mejores. Todo un logro.

5. Balagueró:


Y para terminar, y fuera del trending topic, una recomendación personal. Si Charlie Sheen ha entrado por todo lo alto en nuestra querida red social, esta semana también hemos vivido el bautizo en Twitter del director de terror español más internacional: Jaume Balagueró. Si no lo seguís, estáis perdiendo el tiempo. Eso sí, le perdono su pecadillo de novato tuitero, esa costumbre malsana que tienen todos los directores de cine de este país… ¿Por qué en cuanto se abren un perfil todos se ponen a opinar sobre Internet?

A pesar de ello, un placer seguirle. Hay ganas de ver su película “Mientras duermes”. En pantalla grande y glorioso 2D.

De vergüenzas ajenas, propias y algo de cine


Hace unos días nos sentíamos indignados con el comportamiento de Charlie Sheen allá, en las américas. El actor mejor pagado de la televisión americana gracias en su papel en Dos hombres y medio, sigue con su vida excesos y poca profesionalidad que ha obligado a cancelar lo que quedaba de temporada de la comedia más vista en Estados Unidos y ha supuesto un duro cruce de declaraciones entre el actor y Chuck Lorre, showrunner de la serie. Sheen se ha apresurado a decir que tiene un proyecto con la HBO titulado Sheen’s corner. El canal ha sido más rápido aún en desmentirlo.

Lo cierto, es que el de Sheen es un caso de vergüenza ajena de manual… pero también los tenemos de vergüenza propia. Propia, la que me da a mi, el programa de AR. Ana Rosa consiguió el pasado viernes la confesión de Isabel García, esposa del presunto asesino de Mari Luz. Para muchos esto no es anti-ético, pero todo lo que suponga juicios paralelos fuera de los tribunales es algo que un periodista nunca debe promover, uno con ética digo… y si eso con carrera. Por pedir que no quede.

La cosa no termina aquí, ya que hemos podido saber por Elmundo.es que el equipo de Cuarzo Producciones aisló a García y la tuvo retenida durante un tiempo indefinido para evitar que la mujer confesara en… ¿un tribunal? Es lo que pensaría cualquier persona razonable, pero no: ¡Para evitar que lo confesara en cualquier otro plató de televisión! Si es que ya me imagino a los responsables del programa: ¡Oye que por escaleta vamos un minuto largos, dile a la redactora que le de caña a la mujer esta y acortamos lo de Mari Luz! No sólo es vergonzoso, sino que es un retrato de una sociedad que cada vez valora más la fama y la notoriedad por encima de cualquier otro valor. Ya saben próximamente en Telecinco: ¡Yo asesiné a…! Un novedoso formato que ya he tenido un gran éxito en San Blas y la Modelo de Barcelona.

Sin movernos de la cadena de Fuencarral, esta semana Pasapalabra ha entregado el bote más grande de su historia… con tongo incluido. El concursante pronunció urerte y no urente (la respuesta correcta) en la última letra del rosco. Pasapalabra, como casi todo los concursos, se graban en tandas en falso directo muchas veces con semanas o meses de margen sobre su emisión. Esto hace más extraño el asunto. ¿Nadie del equipo se dio cuenta? ¿Era muy tarde para subsanar el error? ¿Es todo un malébolo plan de Vasile para ganar audiencia?

¿Y Christian Galvez? ¿Qué es Christian Galvez? Yo lo recuerdo en sus inicios con Kira Miró en Desesperado Club Social, un programa juvenil en la época en la que todas las cadenas tenían uno. Después, por su paso en CQC y me sorprendió su cambio a Pasapalabra con la muerte de la etapa de los hombres de negro con Fuentes a la cabeza. Y ahora va a protagonizar una película cómica con Jorge Sanz y Resines de acompañantes. ¿Se va a poner de moda que Telecinco ponga a sus presentadores a protagonizar sus ficciones? Los planes de Vasile me provocan tantas preguntas… y es que ninguno tiene sentido y todos le funcionan.

Sino miren al “pobre” Miguel Ángel Revilla, conocido por ir en Taxi a la Moncloa con anchoas bajo el brazo, que sufrió una encerrona en su visita a La Noria. “No volveré… Lo pasé muy mal”, pataleaba el presidente cántabro tras su visita al programa presentado por Jordi González. Los del programa le dijeron que iba a hablar de la corrupción en la política y acabaron sacándole su pasado en el sindicato vertical… Esta feo lo de La Noria, pero ¿alguién se ha sorprendido? Digo a parte de Revilla… Creo que Jordi González se ha quedado sin anchoas. Eso sí, no duden que hará el programa seguirá haciendo datazos de audiencia.

Sino es por la gente que lo vea será por la duración. Sino fijense que Sobera le ha vuelto a pintar la cara a Sálvame Deluxe y en los datos aparece con más share el programa de Jorge Javier… y es que como duran 4 horas, en unas horas que las demás cadenas se han ido a dormir pues hacen los datos que quieren. Estoy convencido de que pueden llegar hasta el 30% o más… eso sí alargándolo hasta las seis de la mañana.

Para terminar, y que no parezca que sólo hablo de Telecinco, cometaré que LaSexta, tras varias semanas de emisión, se ha dado cuenta de que tiene un tercer canal.  ¡Ahí va! ¡Qué se nos olvidó LaSexta 3… habrá que ponerle algo! Pon pelis de esas que hemos comprado y que no sirve para LaSexta, que las nuevas se las descargan, pero como de las viejas no tienen ni idea de nada pues seguro que hacemos más audiencia que CNN+…  Así, que por arte de magia LaSexta 3 deja de ser un canal de ficción general para convertirse en el primer temático de cine de nuestra TDT.

El mentalista vs Castle vs Miénteme


Muchas veces cuando los seriefilos hablan de televisión desprecian un género concreto de relato: El procedimental. Hace tres años se dió una situación en la que tres de las networks (canales en abierto) apostaron por procedimentales (series en las que cada capítulo se resuelve un caso) en las que el protagonismo estaba centrado en un excéntrico asesor policial. Estas series fueron las citadas en el título: El Mentalista (CBS-La Sexta), Castle (ABC-Cuatro) y Miénteme (FOX- Antena 3). Pongo también la cadena de emisión española porque el recorrido ha sido bastante similar en Estados Unidos y aquí.

El inicio de la primera temporada empezó con el bombazo de Bruno Heller (creador de Roma) y su Mentalista aplastando en las audiencias. Y no sólo en las audiencias sino que los críticos lo definieron como el nuevo gran procedimental en contra de los ya acabados CSI (hay que ver, que no se mueren los jodidos). La audiencia respaldó a Patrick Jane, un personaje (estafador-mentalista reconvertido) que va de lo excéntrico a lo oscuro con una facilidad asombrosa… y es que la historia del genio investigador torturado por su pasado vende mucho y los trece primeros episodios de la serie son fantásticos.

 

Castle en cambio fue considerado una serie más, muy al rebufo de su congénere. De hecho estuvo entre las posibles cancelaciones de la ABC durante su primera temporada que se redujo a diez episodios. ¡Santa reducción! ¡Maravillosa renovación! La primera temporada de Castle es más propia de una serie de cable en la que se sabe que va a haber recorrido y solo se sientan las bases para trabajar… Eso y que los casos no eran muy allá la tuvieron al borde de la muerte.

Al borde de la muerte debería titularse Miénteme (Lie to me). Tras una primera temporada en la que la serie de Samuel Baum demostró que se puede ser una estupenda nana semanal y con el único atractivo de tener a Tim Roth en el reparto estuvo a punto de ser cancelada. Sobrevivió y aún subsiste.

La única que tuvo el back nine esa primera temporada (que le encarguen nuevos capítulos) fue El Mentalista y eso fue el fin de la calidad. Patrick Jane empezó a perder frescura y la serie se convirtió poco a poco en un Colombo modernizado… Sólo que todavía no lo sabíamos.

El resurgir de Castle

Llegó la segunda temporada y Castle resurgió de su casi cancelación con todas sus virtudes y pocos de sus defectos para plantar cara a quién se le pusiera por medio. Los casos eran mejores y la química entre los personajes explotó en una tensión sexual no resuelta y amistades varias, además apoyadas por la fantástica familia del prota, un escritor de éxito metido a asesor policial. La serie no solo no fue candidata a la cancelación sino que recibió la petición de más capítulos.

En cambio, El Mentalista, que aún tiene episodios muy interesantes, le empezó a fallar la historia horizontal… Todos sabemos que a John el Rojo no lo van a pillar hasta el final de la serie y por lo tanto los capítulos  que van sobre él, que deberían ser los más interesantes, son un completo aburrimiento en lo que lo único disfrutable es ver a nuestro nuevo Colombo fallar. El problema ha sido que Patrick se ha convertido en un superhéroe que resuelve los casos de formas excéntricas, pero sin fallo… Esto que es un mal del procedimental como género, se acentúa cuando dichas resoluciones, en su mayoría, están sacadas de la manga basándose en la agudeza del protagonista.

Heller y su equipo se han olvidado que una de la grandes bazas de los relatos de misterio es que el espectador participe con sus elucubraciones desde casa. Es algo que ha sabido hacer muy bien Castle, que además al tener un escritor como protagonista, incorpora grandes partes de metaficción que resultan graciosas e interesantes.

Miénteme, en cambio, decidió dar un giro de tuerca y traer a Shawn Ryan(The Shield, The Chicago Code) para que se hiciera cargo del desaguisado y la serie despegó en calidad, pero no en audiencias. Ryan se encontró con el principal problema de que la serie se basa en que nadie puede mentir al protagonsita ya que el lee las mentiras en sus caras. Esto provoca que todo se resuelva con entrevistas… Algo muy aburrido. Otro fallo en la concepción es que la empresa de Carl Lightman (el personaje de Tim Roth) es una empresa de un sector ficticio (o muy desconocido) con pocos anclajes en la realidad, lo que hace que el espectador no acabe de entrar en el relato. La serie no supo situarnos en su mundo y es algo que va  a arrastrar hasta su cancelación definitiva.

Las tres sobrevivieron al final de temporada. Castle y El mentalista con el back nine a sus espaldas y buenos datos de audiencia. Miénteme es un caso excepcional en la televisión actual. A pesar de sus malos datos, el canal pidió nuevos capítulos y utiliza la serie como rellenadora de huecos ya sea con cancelaciones durante el año o para poner un toque de ficción durante el verano.

¿Y ahora qué?

Castle parece encantada de haberse conocido y continúa con su estilo fresco y divertido de afrontar los casos. La serie es consciente de lo que es: Un relato de suspense, y juega con ello constantemente buscando sorprender al espectador en todo capítulo aprovechándose del conocimiento general sobre los relatos de detectives. El carisma de Nathan Fillon se ha asentado en su personaje y todo parece indicar que habrá misterios para ratos. Para mi, el mejor procedimental policíaco de la actualidad.

El Mentalista por su parte parece haberse dado cuenta de que el personaje interpretado por Simon Baker no puede ser Superman en chaleco de seda y atraer al público y parece que quiere humanizar a Patrick Jane, pero la única manera que han encontrado es ponerle en peligro y eso puede funcionar un par de veces por temporada, no más. La frescura del niño gamberro que todo lo sabe se ha convertido casi siempre en el pesado sabihondo que no sabe comportarse… Eso sí, las audiencias le respaldan.

Por último, Miénteme, ahora situada en la temporada media americana, sigue su extraño camino. Tras la marcha de Shawn Ryan para realizar su The Chicago Code, la serie ha intentado seguir el sendero marcado pero lastra muchos males y eso vuelve los relatos impredecibles y desustructurados… Esto se ha convertido en su peor pesadilla, ya que es difícil sorprender al espectador sino sabe que esperarse, y en su mejor baza: No hay ningún procedimental como Miénteme.

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