Hasta luego pequeño gran cómico cabrón


– Érase una vez que se era un país no tan lejano en un tiempo no tan cercano, en el que un cómico dijo empezó a llamar payasos a los bufones y a responder con gracias sus groserías.

– ¿Cúanto tiempo, papá?

– Cinco años, pero antes ya nos había avisado de lo que venía, ya fuera hablando solo o siendo la compañía de otros, pero sin el brillo que luego conseguiría.

– ¿Brillaba?

– Unas veces más y otras menos, pero siempre estuvo dispuesto a reírse de los que se ríen de todos no con bromas sino con mentiras. Él simplemente dijo lo que muchos pensaban y calló a otros que pronunciaban palabras innecesarias. Pero nunca las palabras enano cabrón se habían pronunciado con tanto cariño hasta entonces.

– ¿Enano cabrón? ¿Lo de callar bocas y reírse lo hacía él solo?

– No. Siempre tuvo mucha gente detrás que le apoyó, y ya fuera dándole un chiste más o unos cuantos, o poniéndole la réplica en bandeja él nunca estuvo solo.

– ¿Y los payasos no hicieron nada?

– Primero, pintaron sus caras de maneras más extravagantes, gritaron, patalearon y nada sirvió para callar sus voces…

– A mi los payasos me dan miedo.

– A ti y a muchos. Pero, ellos tenían miedo de la risa y por ello patalearon ante el rey para que prohibiera la carcajada. El rey tuvo miedo de la falta de las grandes bolsas de monedas y aceptó…

– ¿Y por eso se fue?

– No… simplemente cambió, cambiaron, la manera en la que se reían de los payasos.

– ¿Y por qué se fue?

– Porque nada es eterno… ni tan siquiera las ganas de hacer reír y al fin y al cabo, el de cómico es un trabajo.

– ¿Y qué pasó con esa gente que estaba detrás?

– Muchos ya se habían ido antes que él, otros aún permanecían y muchos otros habían llegado para ocupar los vacíos dejados.

– ¿Y qué hicieron cuando se fue?

– Despedirle como se despide a alguien que hace reír… con algunas risas y muchas lágrimas…

– ¿Y qué hizo él después?

– Todavía no ha ocurrido así que es difícil contestarte… pero, supongo que buscará nuevas formas de cosechar carcajadas o volverá a las viejas…

– ¿Y los que tenía detrás?

– Él mismo lo dijo: “A los que habéis hablado del fin de Sé lo que hicisteis… ¿No estáis cansados de equivocaros?”… Hasta luego, pequeño gran cómico cabrón. Hasta luego, Ángel Martín.

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