Todo es cuestión de identificación


Para terminar esta semana Skins, dedicada al final de la quinta temporada de esta serie, he estado buceando por las críticas que la blogosfera ha realizado de este final de temporada y he elegido la titulada Skins T5: relaciones complicadas realizada por el blog DalealStop alojado en FormulaTv. Aquí comienza LA CONTRACRÍTICA.

En mi opinión, esta nueva generación ha tardado más en calar que las anteriores. El episodio piloto fue genial, pero después se desinfló con uno de los capítulos más aburridos de la historia de la serie (el que estaba centrado en el metalero Rich).

El empezar con mi opinión me produce sensaciones contrapuestas. Es una muestra de humildad, pero lo cierto es que si escribes en tu blog estás dando tu opinión, porque eso de dar verdades universales está reservado a unos pocos genios, a unos cuantos iluminados y a la Esteban… Lo cierto, es que es una de las dudas que siempre me corroen a la hora de escribir una entrada y al final acabo por quitar esos verbos tan dubitativos… espero no parecer arrogante.

Pero, vamos a LA CONTRACRÍTICA. Francamente, para mí (por eso de no parecer un arrogante) la segunda generación tardó mucho más en entrarnos por los ojos. Posiblemente, se deba a que fue el primer cambio de generación y aún no teníamos asimilado ese concepto de la serie. También lo es, que al haber tanto cambios de personajes depende mucho de como funcione la identificación con los nuevos, lo rápido que entres en el relato y te olvides de lo anterior. A mi no me ha costado nada en esta ocasión. Por ello, que el capítulo de Rich (para mí de los más líricos y emocionantes de la serie) si no te interesa o sientes algún tipo de identificación con esos personajes enamorados de la música.

De ahí en adelante los capítulos se sorteaban entre mediocres, buenos y muy buenos, como ese final de temporada que ha sido muy emotivo, sin tener por qué ser triste o alegre.

No sé a que capítulo mediocre se refiere. El problema, como he dicho antes, es que al centrar el protagonismo en un personaje si este no te cae especialmente bien o no sientes ningún tipo de afinidad, ese episodio te puede parecer aburrido. Defectos de una formula que aunque interesante no es perfecta.

En cuanto al final de temporada, me ha parecido lo peor de esta tanda de episodios. Me sucede lo mismo que con The Walking Dead, podría haber sido un final de episodio cualquiera y eso es malo. Un final de temporada tiene que ser un punto y aparte y en este caso, sólo lo hubiera sido con algún suceso destacable en el episodio, sin embargo, casi parece más un reseteo para estar libres en la siguiente temporada.

Por último, queda Alo, el personaje más carismático y a la vez original de la serie. El granjero también tiene problemas familiares, para variar, y él también se refugia en su variopinto grupo de amigos para dejar a un lado los problemas. Lo único que le falta a Alo es un amor correspondido […] Ya veremos que le depara en la próxima tanda de capítulos, a no ser que los guionistas le olviden como hicieron con Pandora en la segunda generación.

Siempre tengo la duda de si soy el único que cree que los desahogos cómicos de la serie deben quedarse siempre en un segundo plano para no volverse cansinos o repetitivos. Alo es carismático y para mi uno de los mejores actores de esta nueva generación, por ello creo que no le pasará lo mismo que a Pandora y a Thomas en la segunda temporada, ya que estos eran el punto débil de la serie. En Skins se nota mucho que los guionistas en las segundas temporadas de cada generación dan más protagonismo a los buenos actores para reforzar a la serie. Todo un acierto.

Ojala en España se apostara por series juveniles de este estilo, o incluso en EEUU, aunque puede ser que ‘La Pecera de Eva’ o la nueva versión americana de ‘Skins’ sean un primer paso.
No me gusta Física o química. Me parece innecesariamente larga (mal de la cadena) y muchas veces repetitivas, pero lo cierto es que el cambio en la ficción española también empieza por los espectadores y mientras estos sigan apoyando ficciones mediocres, las cadenas seguirán apostando por ellas. De todas formas, está por llegar alguna nueva serie teen algo más evolucionada, ya que el ciclo de FOQ parece que empieza a tocar a su fin. Veremos.
 
Anuncios

Las pieles de Skins


A pesar de su carácter innovador y transgresor  tan alabado por público y crítica, Skins sigue funcionando gracias a una fórmula que Elsley y Brittain pusieron en marcha en la primera temporada de la serie. No hablo de la estructura de capítulos centrados en un personaje (sacada de su predecesora As if… Para que veamos que hasta lo más rupturista tiene antecedentes)

Me refiero a que los personajes de las tres generaciones (o de las cuatro si contamos la americana) han tenido roles comunes en su interrelación grupal. Es cierto, que la importancia de cada papel ha cambiado en las diferentes generaciones. Vamos a hacer un repaso de estos roles:

  • El líder: Si pensamos en un líder en Skins, sin duda, el hombre es Tony. Tony es carismático, arrogante, manipulador y encantador. Es el líder de grupo por antonomasia. En la segunda generación Freddy intenta ocupar su lugar con mucho menos éxito. Lo cierto, es que a pesar de que sus amigos siempre buscan su aprobación (incluso Cook) la trama amorosa acaba por fagocitarle.

En la tercera generación con la toma de poder de las chicas hemos podido ver la primera líder mujer con un Mini sobresaliente a la altura de Tony en manipulación y encanto. De hecho, la trama de Mini es parecida a la que vivió Stonem en sus dos temporadas, pero condensada.

  • El incomprendido entrañable: La memorable escena de Sid masturbándose pillado por su padre por culpa de Tony es una muestra de lo que este rol aporta. Es el más utilizado para sorprendernos con el juego de espejos. Sid acabó por convertirse en uno de los personajes más adorados de la primera generación. En la segunda tanda, sin duda fue Cook.  Ese hooligan insaciable de problemas se convirtió en un enamorado incondicional y en un escudero para su mejor amigo. Pero, en esta ocasión el rol se dobla (hay  más personajes que las otras generaciones) y Katie en su homofobia y su malas argucias para quedarse con Freddie acaba por convertirse en un personaje víctima de sus circunstancias que acaba conquistando al espectador.

En la tercera el rol ha cobrado aún más protagonismo con una Franky de la que todavía sabemos lo justo a pesar de que ya nos han mostrado toda su vida. Las sorpresas no han acabado. Además se  ha visto doblado con un Nick con un papel similar en implicaciones al de Cook: Gilipollas con un gran corazón, supongo que en la segunda parte de su generación esta última parte se acentuará más. (¿Dónde estaría Cook en este análisis si sólo tuviéramos en cuenta su primera temporada?)

  • La chica problemática: Cassie inauguró la cuenta de las femmes fatales con unos cuantos tornillos de menos con su capítulo surrealista centrado en su anorexia y su “Guuuay”.La herencia de la rubia nos dejó a Effy, un personaje complejísimo que vive entre la independencia total y la necesidad de amor y comprensión exagerados. Liv ha sido la última en incorporarse, y deja de lado los problemas mentales para usar una historia más clásica con el padre en la cárcel y una madre poco autoritaria. 

  • El nexo: Es ese miembro del grupo que sin tener demasiado protagonismo se lleva bien con absolutamente todos y que funciona como conciliador. La verdad es que ha sido el rol más estable en la serie. En la primera generación fue Chris, que era el único capaz de incluirse en la trama de cualquiera de sus compañeros sin resultar extraño. J.J., el chico asperger,  se convirtió en el nexo por antonomasia, siempre en busca de mantener unidos a “los tres mosqueteros” a pesar, de que para ello tiene que renuncia a su amor por Effy. En la tercera tanda, el puesto lo ha ocupado Grace. Este rol se resume en le diálogo en el que Rich le dice a su novia que ella es siempre lo que los otros necesitan que sea.
  • El misterioso con traumas familiares:  Este papel fue secundario en la primera generación con una Jal que casi siempre se mostraba reacia a entrar en las dinámicas de grupos y seguía tan fielmente el camino marcado (salvo con Chris). En la segunda Naomi ocupa este lugar, aunque Emily también podría hacerlo dependiendo del análisis. Descubrimos a una chica que ansía la estabilidad ya que su mundo no deja de moverse (una madre pseudo hippie) y que no está dispuesta a perder a la única persona que la hace sentirse normal, Emily. En esta última temporada, el rol lo ha ocupado Matty, siendo más evidente que nunca. El problema ha sido que cuanto más conocíamos al personaje menos nos atraía al contrario que sus antecesores. (¿Problemas en la actuación?)
  • El complemento: Siempre ha habido un personaje necesario para que otro ejerza su papel. A pesar, de que dicho personaje pueda tener más implicaciones o tramas, su principal función es la de que el principal crezca. En la primera generación fue Michelle, tan necesaria para ver al verdadero Tony y su evolución. En la segunda, a pesar de ser un personaje muy interesante, este hueco lo ocupa Emily, ya que sin ella Naomi perdería mucha fuerza. Por primera vez, en la tercera generación este papel lo ocupa un personaje masculino. Rich que funciona, sobre todo al principio, como desahogo cómico, es el matiz de Grace y hace que la chica ideal sea más real. 
  • El personaje curioso y desahogo cómico. Siempre es importante tener este tipo de personaje para rebajar tensiones y mostrar otras facetas de los personajes en su capítulo. Además, suele tener ciertas características, sobre todo sociales, que lo hacen más interesante. En la primera generación, este rol lo comparten Anwar,  el chico musulmán y salido, y su inseparable amigo, Maxxie que además es el primer gay de la serie.

En la segunda, Thomas y Pandora además de ser pareja sentimental lo son de rol. Posiblemente, la pérdida de fuerza de sus personajes con el paso de los capítulos les ha destinado aquí.  Además de desahogos a veces cómicos, sobre todo Pandora, son la chica excéntrica y algo tonta y el inmigrante. En la última generación, Alo que es posiblemente desde Anwar el que mejor ha desarrollado su comicidad representa al chico de campo que ansía vivir como sus compañeros urbanitas.

En conclusión, esta clasificación es un mero análisis en el que intento reflejar como los guionistas han creado una plantilla de grupo para evitar disfuncionalidades, ya sea de manera consciente o inconscientemente… De todas formas, esta clasificación no resta mérito a la constante renovación de la serie y no es un secreto que los guiones Veremos si se cumple tras la sexta temporada.

Crónica de un resurgir anunciado, Skins


Antes de nada, voy a hacer una breve resumen de lo que es Skins. Es una serie creada por Bryan Elsley y Jamie Britain (padre e hijo) sobre adolescentes ambientada en Bristol en la que cada dos años se cambia a sus protagonistas para que siga siendo una serie de adolescentes. Una de sus bazas principales es que cada capítulo está contado desde la perspectiva de uno de sus protagonistas por lo que las historias juegan mucho con las perspectivas. Tras el momento carátula, voy con el análisis de lo que ha sido la quinta temporada.

Hace un año, los fans nos quedábamos con la boca abierta tras un final de temporada y generación totalmente fuera de tono. No era una sopresa agradable. ¿Había tocado techo la serie con sus dos primeras temporadas? Todo parecía indicar que si y que aunque Effy y compañía nos habían dejado unos momentos inolvidables, no habían conseguido llegar al mismo lugar que sus hermanos mayores. Con la segunda generación tenías esa sensación de las malas series teens de… ¿De verdad esto le pasa a unos adolescentes?

Y de repente llegó Franky y su atropellado desembarco en Bristol. Se tomaron su tiempo para presentarnos a los personajes, una temporada entera. Al contrario, que en la segunda generación donde desde el principio nos dieron un esbozo de todos los personajes. Volvieron a jugar con nuestros sentimientos y nos hiceron odiar a Mini en los primeros episodios. Mini, esa chica perfecta enamorada de su perfección que es capaz de destrozar el mundo de los demás para que nada cambie en el suyo y hacer que enamores de ella cuando en el último capítulo mira a Franky a los ojos como implorándole un beso.

Y es que esta ha sido la pareja, no sentimental de momento, de la temporada. Mini que nos ha hecho recordar el amor-odio hacia Tony y Franky que nos ha enamorado siendo única. Las dos han sido el eje del nuevo grupo y las que lo han separado para luego unirlo. La quinta temporada de Skins ha sido de las chicas y han dejado, por primera vez, a los chicos en un segundo plano utilitarista.

Las chicas toman el poder

Si al principio teníamos la guerra fría entre Franky y Mini y las dos lacayas de Mini (Grace y Liv) sin saber que hacer. Al final, nos hemos encontrado con cuatro mujeres con cuatro caracteres muy fuertes y marcados luchando por sus sentimientos. Los chicos en cambio, se han ido difuminando con el paso de los capítulos. Por poner un ejemplo, Nick (que siempre funcionó mejor fuera de pantalla que dentro) ha pasado de ser el novio perfecto, a un cabrón… al acompañante de Alo en las tramas cómicas. La evolución de su hermano, Matty del misterioso caballero al indeciso Casanova ha hecho que le lleguemos a odiar por no entender el motivo de sus decisiones.

Por su parte, Rich ha demostrado ser el personaje masculino con más recorrido siempre acompañado de Alo que ha sido el desahogo cómico perfecto, pero ¿Qué sería de Rich sin Grace? Posiblemente nada. Como personaje en su capítulo solo nos aportó su obsesión con la música y poco más. Lo cual resulta preocupante, que ninguno de los personajes masculinos hayan conseguido ir más allá. Es la primera vez en la historia de la serie que hay una separación tan evidente entre géneros.

La otra nota negativa ha sido la velocidad del relato. Han pasado muchas cosas, eso no es malo. Pero, todas las relaciones se han fraguado demasiado pronto y da la sensación que con los mismos arcos argumentales y un poco más, podrían haber cubierto perfectamente las dos temporadas. Pero, aún así, con la creación artificial del grupo y de relaciones que vienen y van en cuestión de capítulos, nos hemos encontrado de nuevo con adolescentes fuera de toda duda.

En cualquier caso, la serie ha vuelto a apostar por sus grandes elementos de fórmula y con eso es más fácil ganar. El haber empezado con un capítulo de un personaje en concreto y dejar el “Everyone” (todos) para el final es lo que ha hecho que puedan jugar con nuestra empatías sobre los personajes. El miércoles hablaré de la fórmula skins más en concreto.

¿Y al final no hay boda?

¿Y al final no hay boda? Una de las cosas que más han llamado la atención es recurrir al tema de la boda entre dos personajes que tienen 16 años. Lo cierto es que todo ha sido un McGuffin (al final) para llevar a todo el grupo en una misma dirección. Por decirlo de alguna manera, Skins 5 ha sido un Romeo y Julieta en el que el amor entre dos extraños ha servido para que luzcan los secundarios (mejor dicho las secundarias).

En cualquier caso, esta es la crónica de un resurgir anunciado. Supongo que serían muchos los que dudaban de la serie (lo que no es raro después de las dos últimas temporadas) pero, cuando una fórmula funciona hay que confiar en ella y esta fórmula funciona hasta tal punto que el desgaste de la serie es mínimo tras cinco años en antena. Si sus creadores quieren, tendremos skins para rato y si es con estas temporadas… para mucho rato.

Ha empezado la tercera generación de Skins… ¿o es la cuarta?


Por segunda semana consecutiva, empiezo hablando de Skins, pero esta vez de la original y su primer capítulo de esta tercera generación… ¿o es la cuarta? Esta duda, viene de haber visto el segundo capítulo de la versión MTV, pero hablaré de ello más adelante.

La tercera generación británica de Skins ha empezado con muy buen pie y es que el primer capítulo de la quinta temporada ha recuperado todo el encanto que el final de la segunda generación había hecho perder la serie. Y es que los Effy, Freddie y compañía eran personajes muy interesantes como demuestran algunos de los capítulos, maravillosos, de su paso por Skins, pero las relaciones establecidas entre ellos hicieron de la serie una sombra de lo que fue.

Repito, me gustaron mucho los personajes de la segunda generación, pero el trio Effy-Cook-Freddie acabó por fagocitar las tramas y hacer que la de los demás personajes fueran anecdóticas y sin importancia en una resolución final totalmente fuera del tono de la serie y es que creo que se les fue de las manos la locura de una Effy fuera de control y un Freddie sufriendo el mal del protagonista (Mi único problema son los problemas de los demás). Para nada, la segunda generación se puede comparar al fantástico juego de espejos que supuso la primera a pesar de la gran construcción de Cook, J.J. o la maravillosa pareja Emily-Naomi… El resto, ya ni los nombro porque son secundarios en una serie donde no debería haberlos.

El renacer de un gran serie

Aún es pronto para juzgar si esta nueva generación seguirá este mismo camino, pero por el momento, los personajes presentados son muy interesantes y pueden dar mucho juego. En cuanto, al capítulo en sí, nos presenta a Frankie una chica (no sabemos si es chica hasta 5 minutos empezado el capítulo) que lo ha pasado muy mal y que se ha mudado a Bristol desde Oxford donde era humillada constantemente por sus compañeros.

 

Es la hija adoptiva de dos ex-militares homosexuales que la tratan con todo el cariño del mundo. Me ha sorprendido, y agradado, que dentro de la incomunicación familiar no se extrema en demasía los estereotipos en estos personajes y no los ridiculizan como en temporadas anteriores. El ataque a los adultos parece, en principio, haber disminuido aunque siguen habiendo personajes fuera de toda norma, como su profesor.

Frankie muestra poco en el primer capítulo: Sus aficiones, su familia, pero casi no verbaliza nada. Su rostro muestra miedo y decepción anunciada, y se sorprende cuando recibe, por primera vez en su vida, cariño y amistad. Es el aperitivo perfecto de lo que puede ser un gran grupo, precisamente porque no son un grupo como tal. Al contrario, que la segunda que empezaba con un capítulo centrado en todos y que nos presenta a todos los protagonistas, en esta quinta temporada sólo nos muestran la vida de Frankie y a grandes rasgos, porque este personaje puede dar mucho que hablar…

Del resto sólo vemos pinceladas. El grupo de tres amigas formado por Mimi, creo que va a ser un fantástico personaje a lo Cook,  y sus secuaces Liv y Grace.. ambas muy bien definidas sin parecer una unidad. Lo que más me han gustado han sido los personajes de Richie, que protagonizará el segundo capítulo, que parece en principio un heavy, o similiar, pureta de la música con grandes dosis de inadaptación y su compañero de viaje, Alo, que parece que va a ser el gran desahogo cómico de la temporada. El último personaje que falta para cerrar el grupo es Nick, el novio de Mimi que casi ni ha aparecido en el capítulo salvo para ser el tipo tío popular de la clase/matón.

En definitiva muy buenas sensaciones en este inicio de temporada y de generación. Skins me ha vuelto a enamorar y ha hecho que tenga ganas de ver los ocho capítulos que formarán esta temporada.

Tea, le da brillo a Skins MTV

En el otro lado del charco, el remake de MTV continúa su camino con unas audiencias más bajas y con menos patrocinadores. Eso sí la ex-cadena de música ha anunciado que emitirá los diez episodios. Su segundo capítulo está dedicado a Tea, animadora lesbiana sustituta de Maxxie.

El episodio es bueno, salvo por la realización, y nos presenta a un personaje muy interesante más allá de su lesbianismo (¿Por qué ser gay debe ser una definición del personaje?). Tea es animadora, es lesbiana y libre. Le gusta ser libre, no tener dramas por su manera de pensar. Hija de un gran familia italo-tradicional con lazos de la mafia, Tea debe esconder su condición, a pesar de que ansia gritarla a los cuatro vientos. Especial atención a la escena final con la abuela.

Esto  me hace dudar si el desarrollo de la temporada variará de la original (¿Para qué utilizan los mismos personajes?) o será un mero pegote en la historia ya conocida, que es lo que  me temo. Por cierto y para terminar, el nuevo Tony es lo peor de la nueva serie… No tiene nada del original y tampoco aporta nada nuevo.

Skins vs Skins


Esta semana, se ha dado un hecho curioso: Se han estrenado tres adaptaciones de series británicas de éxito (Skins, Being Human y Shameless) en tres canales de cable americanos. De la tercera, Shameless no voy a hablar hoy porque no he visto la serie original… pero si de las otras y también he visto el piloto de la versión estadounidense de ambas. Empezamos con Skins.

Cuando Skins apareció supuso un soplo de aire fresco para la ficción adolescente que llevaba años sin un producto revolucionario y estaba estancada en los códigos más puritanos o más cercanos a la saga American Pie. No había termino medio… y sigue sin haberlo. Porque Skins supera con mucho a este tipo de comedias desfasadas y descontextualizadas y lo hace por el lado de la calidad. Easly y Britain, padre e hijo y creadores de la serie, crearon personajes complejos, interesantes y totalmente descontrolados.

Que los personajes puedan definirse con más de una frase hace que sus fiestas, que sus ida de olla, que sus meteduras de patas sean algo más que la excusa para unas risas a costa de los adolescentes de turno. Es uno de los grandes méritos de Skins. Para mí, el más importante.

Rompiendo estándares

Otro es, sin duda, la estructura narrativa. Cada capítulo se centra en uno de los protagonistas y nos da a conocer más de cerca como ve el mundo y el porque de sus acciones, ya sea a través de la familia o de su perspectiva de situaciones ya conocidas por el espectador. En la versión inglesa, esta estructura se convierte en un perfecto juego de espejos en los que nos vamos enamorando o atesorando un gran odio hacia un personaje hasta su capítulo donde todo cambia y se convierte en justo lo contrario.

El ejemplo más claro es Sid. Sid, para los que no hayan visto la serie, nos lo presentan como un personaje desastroso, sucio, sin ambiciones, el amigo de Tony, el tio guay del grupo, enamorado de su novia. Sid es ese segundón que nunca tendra importancia… Eso nos hacen creer hasta que llega su capítulo, donde descubrimos que este adolescente apocado es mucho más. Es un ser sensible que siente y padece cada desplante, y no sólo eso, es un personaje de los más interesante de la primera generación de la serie. El amigo fiel que se debate continuamente entre el amor platónico, el amor real y la lealtad a su amigo y todo ello en un entorno hostil.

¿Has dicho primera generación? Si, y esta es otra de las grandezas de las series. Skins es continuo riesgo de sus creadores y eso se agradece en la continua renovación de tramas y personajes. Cada dos años (los chicos tienen 16 hasta los 18 que se van a la universidad) la serie cambia de protagonistas y puede tener o no enlace con la generación anterior. Mucha gente ha criticado este sistema por simple cariño hacia sus personajes… Yo en cambio, lo alabo. Nadie acusará de cansinos a sus protas y a sus guionistas. Tal vez, la segunda generación no haya sido tan buena como la primera y habrá que ver la tercera para saber si puede acercarse a las dos anteriores, pero el riesgo se agradece.

En definitiva, Skins es riesgo y desverguenza y eso es lo que enamoró a los espectadores desde su inicio. Es cierto, que el sexo, las drogas y el alcohol ocupan buena parte de sus episodios, pero no giran alrededor de ellos y son una parte más de sus vidas. Es decir, la vida de un adolescente desde el prisma siempre exagerador de la televisión. Skins es transgresión, los adolescentes se equivocan… Sí, pero no son los únicos. Los adultos de la serie son una caricatura de si mismos y es que es una serie de adolescentes para adolescentes. Esto hace que su perspectiva sea única, porque Skins es innovación.

Solo desvergüenza

Riesgo, desverguenza, transgresión e innovación. De esas cuatro cosas el Skins de MTV sólo conserva la desvergüenza muy atenuada y aún así asociaciones de padres ya se han quejado. El capítulo piloto de la versión americana y el de la versión inglesa son casi calcados. Ambos tratan de Tony y establece la misma problemática y las mismas tramas… eso sí, con una realización infinitamente peor.

En el primer capítulo de la original, Tony era un personaje tremendamente carismático, el líder, el hombre a seguir. Vamos, que te pasabas todo el capítulo pensando en lo que mola Tony, que creo que era el efecto deseado, y todo era gracias a un gran guión y al casting. En la versión americana, Tony solo es un tipo guapo que no aporta casi nada al personaje. Lo normaliza y eso le hace perder frescura. Del resto de reparto poco se puede decir de momento, pero los pocos cambios introducidos por Easley en su aventura americana de momento no funcionan.

Estos cambios son algunos nombres como por ejemplo Sid se llama Stan… Además, Maxxi ahora es una chica lesbiana y animadora y Cassie ya no es anoréxica es… no lo sé… Tiene que ver con cuchillos.

¿Y ahora qué?

La versión americana de Skins, realizada por los mismos creadores que la original, es la muestra de como perder el encanto de un producto copiando sin adaptar. Una gran decepción, ¿Por qué en vez de copiar la primera generación no hicieron una genuina para MTV? ¿No hubiera sido mucho más interesante para el canal y para ellos mismos y por supuesto para el espectador? Y todo por no querer poner una serie con un acento distinto… nos hubiéramos ahorrado esta innecesaria copia. Esperemos que con el paso de los episodios se acabe por separar de su hermana mayor y veamos algo original aunque parece impensable.

El miércoles continuaremos con este repaso con la adaptación de Being Human, mucho más afortunada, por cierto.

Mamá, soy inmortal


Un satisfecho Nathan narra su visita a su progenitora tras ser desenterrado: “Mamá, soy inmortal”. Han pasado cinco minutos desde el inicio del primer capítulo de la segunda temporada y se han cargado de un plumazo el cliffhanger que tantas alabanzas de críticos había recibido: El chico inmortal enterrado. Hubiera sido fantástico un capítulo a lo Buried… pero no pudo ser. A pesar del decepcionante principio de temporada en el que rompen con el desarrollo de la serie hasta entonces y se ventilan las tramas en continuidad en un suspiro, Misfits ha terminado una sobresaliente segunda temporada, que francamente ha superado con creces a la primera.

Esta crítica no es baladí, en una serie de la calidad que se le presupone a esta, no se deben pasar por alto ciertas incoherencias que aunque perdonables son mejorables. La primera temporada había enamorado a todo el mundo, sobre todo por el personaje de Nathan (Robert Sheelnan) que para muchos se había convertido en el protagonista de la serie… Algo que yo nunca entendí, porque sin ser una estructura Skins, si que es una serie que según el capítulo carga a un personaje o a otro de protagonismo. De hecho, creo que la primera temporada el peso caía tanto en él como en Curtis que se había convertido en el más interesante durante la primera tanda de episodios.

En esta segunda temporada, las cosas también han cambiado en el reparto de protagonismos. Los dos primeros episodios son casi un monólogo de Nathan, en los que los creadores nos dan la oportunidad de vislumbrar lo que sería una serie protagonizada en exclusiva por este particular personaje… algo totalmente inaguantable. Y es que, Misfits gana enteros cuando el peso se reparte y entran en juego el resto de superpringados que pululan por el centro social. Porque si es cierto que, Nathan es atractivo y repulsivo a partes iguales, que tiene ese toque explosivo que le hacen ser impredecible, también lo es que es difícil implicarte e identificarte con él, porque al igual que otros desahogos cómicos (Barney Sttinson, Joey Tribbiani, etc.) en muchos momentos es poco más que una caricatura.

De huelebragas a héroe

Por ello, el gran acierto de este temporada, es darle mucho más peso a Simon que ha dejado de ser el pervertido huele bragas de la primera temporada para convertirse en el prototipo de superhéroe más clásico, aunque con ciertos toques  de interés que le hacen único. Su regreso desde el futuro para proteger a su amor, aún a sabiendas de que ello provocaría su muerte, hizo que Alisha rompiera una tensión sexual imposible de resolver con Curtis (una de esas tramas que podían haber dado mucho más) y mostrando que a veces el que más calla es el que más tiene que decir. Un tributo a nuestro nuevo héroe es la última escena del quinto capítulo en la que los cinco miran al vacío disfrazados de superhéroes y Simon ocupa el centro escoltado en primer termino por Nathan y su Julieta particular, Alisha.

La historia entre Simon y Alisha puede dar grandes momentos  a esta serie y por ello, es de esperar que durante la tercera temporada no se vuelvan a cargar las tramas en continuidad. De hecho ya ha dado chispazos de lo que puede llegar a ser: Me parece especialmente significativo el momento que su viaje al pasado cobra total sentido, al interponerse entre una bala y su amada, sabiendo que con este acto va a morir… Digo que en parte, porque la razón de realizar este viaje no ha quedado del todo claro, ya que poco ha podido cambiar el futuro en el que ella moría siendo ya su amada…  Remarco esto último porque es la parte que no cuadra y que esperemos que expliquen más adelante.

Curtis ha perdido mucho del protagonismo que tuvo durante la primera temporada, convirtiéndose en un secundario de lujo. El principal problema ha sido la rotura de su relación con Alisha que le ha dejado descuadrado y fuera de foco en muchos momentos. La buena noticia ha sido las primeras pinceladas de una nueva relación con Nikki, el nuevo personaje introducido poco a poco y sin prisas, en lo que para mí es uno de los grandes aciertos de Howard Overman. El poder de Nikki, la teleportación, adquirido al recibir un trasplante de corazón puede dar mucho juego y su relación con Curtis puede ayudar al que nuestro querido atleta recobre el brillo perdido.

La gran damnificada de estos cambios ha sido Kelly que sólo ha tenido cierto brillo en tramas episódicas y es que su poder, y  de hecho también la construcción del personaje parece cada vez menos necesario para el desarrollo de la serie. La poca química con Nathan hizo que su trama amorosa se cayera y su personaje apenas ha crecido durante estos capítulos.  De hecho, si tuviera que rescatar algo de ella sería “Yo me folle a un mono”… Sí… es triste que este personaje macarra y telépata se haya quedado en nada, pero a falta de un nuevo giro parece bastante superfluo incluso en muchos momentos está de más.

Ya conocen sus poderes…

En la primera temporada la trama horizontal se basaba en el descubrimiento de los poderes de cada uno de los personajes y en protegerse ante los problemas que habían provocado a matar a su enloquecido primer cuidador. Fue un acierto no hacer un héroes II en la  que los superpringaos huyen de la policía. Este segunda, sin embargo no tiene una línea horizontal tan marcada salvo el crecimiento de Simon y la decisión de no hacer públicos sus poderes… Ha habido casi un malo por episodio y el peso de la continuidad lo ha llevado los tramas personales… Aunque, al principio parecía que iba a ir sobre quién era el enmascarado que les ayudaba (en parte, ha sido así) la temporada ha servido para terminar con la posibilidad de un mundo en el que los héroes fueran públicos y vistieran en mayas (aunque esto no está del todo descartado) y poder centrarse más en tramas de bajo rango.

Tan de bajo rango, que el enemigo más peligroso que han tenido ha sido un lactoquinético que tal como menciona Kelly “es el poder más mierdoso” que se pudieron imaginar, salvo porque todos o casi todos desayunamos leche y tomamos algún lácteo durante el día. La grandeza de Misfits también es esa… buscar poderes distintos y/o darle giros a poderes ya conocidos (Nathan es inmortal y tiene cierta conexión con los muertos).

 

¿Qué podemos esperar?

Es difícil pronosticar. Por el momento, las buenas audiencias han provocado que E4 encargue un especial de Navidad atípico, ya que lo normal es que sea el primer capítulo de la temporada y no un epílogo. En este especial, por lo que se muestra en el trailer, veremos una historia independiente muy al estilo de los de Doctor Who (que por cierto, también vuelve con su especial navideño). En cuanto a la tercera temporada, es difícil predecir viendo la evolución de la primera temporada a la segunda… esperemos que pase lo que pase, la serie continué por los senderos de la diversión y la innovación y si puede ser que no se carguen las tramas en continuidad…


A %d blogueros les gusta esto: