Tópicos/típicos blogueros


Hace una semana (pero como no lo actualizan demasiado, por decir nada) el blog de FormulaTv, Cliffhanger, hablaba en este artículo de los spin-off (cuando un personaje de una serie, es utilizado en una nueva o se utiliza el mismo universo) y de los remakes televisivos bajo el título: Remakes, spin-off y otros achaques de vagueza televisiva. Empezamos con LA CONTRACRÍTICA:

La bajada de audiencias llevó a las cadenas a buscar series antiguas que podían tener tirón en la época actual o series paralelas a sus productos de más éxito. Y así, como una cadena de favores, la parrilla se fue llenando poco a poco de remakes, spin-off y demás artilugios televisivos.

Nunca un título fue más acertado. Hay que ser vago para caer en un tópico más manido que el de: “en épocas de crisis la industria cultural tira de remakes”. Las obras originales de este año no han sido muy afortunadas, pero si ha habido honrosas excepciones. Entre ellas, algún remake como Nikita o el remake de Shameless o el de Being Human (menos valorado en su adaptación, pero no mal valorado como producto independiente).

¿Que demás artilugios televisivos?  ¿Las series originales? El otro error es que siempre ha habido remakes, sólo que hasta hace unos años la industria televisiva era una mera comparsa del cine que producía, en su variante de la ficción, beneficios con muy pocos esfuerzos. La competitividad empezó a subir y ha llegado un momento que para que el negocio sea rentable, se deben realizar producciones de calidad y por ello también se ha empezado a tener en cuenta este tipo de producciones.

Si el experimento resulta favorable ‘Mentes criminales’ puede convertirse en la nueva ‘CSI’. ‘NCIS’ va por el mismo camino y cada vez son menos las dudas que tengo de que llegará una tercera entrega.

Con esta afirmación el blogger desprecia a un montón de fans que siguen estas series. Te gusten más o menos estos productos tienen una fórmula eficaz y una historia/ personajes/ estructura que enganchan a la gente. Nunca se debe despreciar el gran público por los gustos personales. Además, aunque una serie  sea un remake/ spin-off tiene una gran carga de originalidad.

Lo que pasa es que el autor se aprovecha del reduccionismo del blog para nombrar sólo productos que son fácilmente criticables. En ningún momento menciona Friday Night Lights (remake), Galláctica (Remake) o Frasier (Spin-off). Es cierto, para no caer en la falacia, que el autor habla sólo de series actuales y sólo en las cadenas en abierto, lo cual creo que es un gran error. Sobre todo, porque las series de más calidad, por lo general, se producen en cadenas de cable y por lo tanto los mejores remakes y spin-off también son de cable.

La originalidad deja de existir en las cadenas generalistas para dejar libre el camino al cable. Las grandes pierden terreno entre las pequeñas y, si no se dan prisa, se quedarán sin nada. Pero aquí seguimos con ‘Los ángeles de Charlie’.

En el último párrafo aclara que se refiere a cadenas en abierto, algo que sin duda debería ir en el arranque. Pone como ejemplo, con cierta sorna, Los ángeles de Charlie como ejemplo de mala serie y m al remake. Lo cual es muy posible. Lo que no debería es juzgar un producto sin verlo (todavía no está estrenado), ya que ¿quién se hubiera imaginado que el remake de Hawaii Five-0 iba a ser una gran serie de acción o que los remakes de Stargate iban a marcar un antes y después en la ciencia ficción televisiva viniendo de una película tan mediocre?

En definitiva, un remake o un spin-off puede ser una buena serie, una mala serie o una mierda catódica… al igual que un producto original. Hay que entender, que este tipo de productos tienen un público garantizado y eso es atractivo para las cadenas.

En definitiva, las generalizaciones, los tópicos típicos son malos argumentos para basar una tesis (aunque sea una entrada de blog)  en cualquier campo. La televisión no es una excepción.

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Mis cinco de… sustitutos para Friday Night Lights


Está feo sustituir cosas queridas por otras. Es como las mascotas. Yo lo sé, pero, en el mundo seriéfilo o televisivo la suerte que tenemos es que siempre podemos volver a disfrutar de nuestras series… pero el mundo catódico sigue avanzando y por ello, en estas líneas buscaremos sustitutos para llenar ese huequito que nos ha dejado la marcha de Friday Night Lights.

QUINTO PUESTO

Ahora o nunca. Hay pocas series con contenido deportivo en la televisión actual y mucho menos que no sean comedias. Por ello, Ahora o Nunca es una rara avis. La serie trata de un gimnasio en una pequeña ciudad americana dedicado por completo a la gimnasia artística. Las protagonistas son unas jóvenes atletas que dedican sus cortas vidas para llegar a ser olímpicas. El Rock, el gimnasio donde se desarrolla la historia es un centro de élite donde se entrenan algunas de las grandes promesas americanas.

La serie es mucho más adolescente y blanca que Friday Night Lights, pero tiene ese toque emocionante de las competiciones deportivas y algunas tramas, sobre todo las centradas en el deporte, son muy interesantes y hasta épicas. Por el resto, es un relato al uso de adolescentes hormonados con el impedimento del deporte para dar rienda suelta a sus instintos.

CUARTO PUESTO

Blue Mountain State. Es la hermana gamberra de FNL. La serie de Spike Tv, emitida por MTV en España, narra el día a día de un potente equipo universitario de Fútbol Americano, pero lo hace desde la perspectiva del Quaterback suplente, un talentoso jugador al que no le interesa ser titular. Alex Moran, que así se llama el prota, sólo quiere estar en el equipo para gozar de los privilegios en fiestas y ligar gracias a su posición de poder.

BMS es la versión footbolera de American Pie. Las tramas alocadas muchas veces no se relacionan directamente con el deporte, pero siempre acaba por volver al campo. De todas formas, de vez en cuando intenta aportar algo de la épica deportiva, aunque en muy pequeñas dosis. Descaro y desvergüenza en cantidades industriales y un poquito de balón ovalado para aderezar esta comedia de lo más gamberra.

TERCER PUESTO

Son of Anarchy. Aunque, en calidad para mi Son of Anarchy siempre estaría luchando por el primer puesto, en este caso para mi sería la tercera opción para sustituir a Friday Night Lights. Son of Anarchy nos cuenta  la historia, calificada por todo dios como Shakesperiana, de un grupo de moteros que llevan este nombre. Los SAMCRO (siglas del club) se dedican a la venta de armas mientras intentan mantener limpio su pueblo y controlar el negocio en toda su zona.

Y me preguntaréis… ¿Qué tienen que ver unos moteros duros con unos tipos que juegan con una pelotita? El desarrollo de personajes siempre tridimensionales, las relaciones adultas más basadas en los silencios que en las palabras y los dramas, en este caso violentos, muchas veces son excusas al igual que el fútbol en FNL, para algo más grande e interesante. De todas formas, Son of Anarchy es un acierto seguro aunque no sea la sustituta ideal para la serie.

SEGUNDO PUESTO

Parenthood. Puede parecer una serie familiar más, pero no lo es. Jason Katims, uno de los responsables de Friday Night Lights, es el  showrunner de esta serie que es una adaptación, la segunda, de una película de 1989. Esta producción que cuenta con un plantel encabezado por el maginífico Peter Krausse, la eterna chica Gimore, Lauren Graham y el carismático Dax Sheppard es mucho más que un mero entretenimiento familiar.

La serie nos acerca a los Braveman una gran familia (abuelos, varias parejas de padres y múltiples nietos). Con esta cantidad de personajes la serie es capaz de abordar un multitud de temas que van desde el autismo infantil, la adolescencia, la vida en pareja y temas mucho más pequeños. Lo mejor de la serie es la herencia en los diálogos de FNL. En su intensidad, en su fuerza y en su capacidad para sorprender. Los clímax son tremendamente emocionantes y sin duda es la heredera más directa de nuestra querida Fridays Night Lights. La serie goza de los mejores adolescentes que se han visto en la televisión en los últimos tiempos.

PRIMER PUESTO

Lights Out. Llevar Lights en el título era premonitorio. Uno de los mejores estrenos de esta temporada ha conseguido marcar un estilo propio en pocos capítulos y a la vez dejar ese regusto a la calles de Dillon que engancha. La serie narra la vida de un boxeador retirado con grandes problemas económicos. Esto provoca un gran drama en su familia ante la posibilidad de Patrick Leary tenga que volver a los cuadriláteros para salir de esta mala racha.

Este drama familiar recuerda por momentos a los Taylor y sus conversaciones con miradas. La señora Leary no es una cualquiera y es capaz de tumbar con su personalidad a un peso pesado y eso sin necesidad de gritarle. Las hijas contrapuestas aportan la adolescencia madura de Dillon y la vida del gimnasio y el universo pugilístico un nuevo mundo, en gran medida para el espectador, por descubrir y en el que emocionarnos. A la serie tal vez le falte algo de acción, pero cuando la tiene derrocha buen hacer y bastante emoción. La gran sustituta, sin duda.

En definitva, encontrar una sustituta para esta gran serie no va a ser fácil y lo ideal es repartir los elementos que tantos nos gustaban en varios productos… De todas formas, como hemos visto, tiene dignas sucesoras.

Cuando las luces se apagan…


Hay momentos únicos en la televisión. Instantes irreemplazables. La semana pasada vivimos uno de esos cuando Friday Night Lights tocó a su fin después de cinco temporadas de una de las series más grandes que ha habido. Tal vez, es la emoción de acabar de visionar el último capítulo de una serie que me ha mantenido enamorado durante cinco años, sin bajones y sin dudas.

Para mí, es el primer gran final en directo. He visto los finales de Friends, del Ala Oeste, Studio 60, A dos metros Bajo Tierra, Los Soprano, The Wire o The Shield… para mi, mi Olimpo de series terminadas y a las que hoy se une este relato de fútbol americano… y de mucho más. Es mi primer final en directo porque el resto lo vi tiempo después de que la serie terminara y porque es la primera gran serie de la segunda generación de la Edad de Oro que termina en sus condiciones.

Algunos me dirán Lost (Perdidos). Y si, posiblemente tengan razón, pero yo no soy un Lostie y francamente creo que entre una y otra hay un abismo de distancia que solo unas pocas pueden recorrer entre una buena serie y una magistral. Porque una que una serie te emocione en cada final de capítulo y que no necesite de grandes cliffhangers para engancharte es  algo muy grande, porque esta es la gran serie de personajes de los últimos años.

Se ha escrito mucho sobre el final de Friday Night Lights. Yo daré mi particular adiós a esta serie con dos artículos, este y el del miércoles irá sobre series para llenar este vacío que nos deja su final. Y la verdad que con todo lo escrito en la blogosfera sobre FNL no sé muy bien que contar que no sea una reiteración de halagos y te echare de menos… Así que creo haré un repaso sobre los ingredientes que conforman este apetitoso producto, y ver si con parte de la receta alguien es capaz de regalarnos algo similar en no demasiado tiempo. Así que empezamos con el repaso final, en el día de San Valentín, sobre la serie que a tantos nos ha enamorado:

El deporte: Uno de los grandes conflictos actuales es el deporte. Me explico. En la sociedad actual, salvo en el caso de guerras, terrorismo y desastre naturales en occidente los conflictos son cada vez menos físicos y más dialécticos. Esto que es una de las maravillas de la civilización, reduce a la acción física a la hora de escribir un guión a policías, criminales, médicos, etc. Todos géneros ya tocados en gran medida en el mundo televisivo/cinematográfico. El deporte en cambio, a pesar de su importancia en nuestra vida cotidiana, es un tema tratado pocas veces y menos aún de manera brillante.

FNL supo desde el principio que esta era una baza a explotar y después de una primera temporada donde el relato deportivo fue bastante tradicional… con la épica muy bien construida eso sí, vinieron 4 más con relatos totalmente distintos. Es uno de los riesgos de basar un relato en el deporte es que puedes caer fácilmente en el tópico épico y crear una escuadra invencible y eso es algo que en una película puede funcionar, pero que en una serie le restaría cualquier tipo de encanto. FNL ha sabido darle al espectador las derrotas y victorias justas para que su interés fuera siempre le máximo y que los partidos no fueran meros tramites.

De hecho, ha conseguido hacer del fútbol americano, un deporte que en Europa nos pilla muy lejos, algo más cercano, interesante y emocionante… ¿Quién lo hubiera dicho hace cinco años?

Los adolescentes: A la hora de crear adolescentes se suele ir a dos extremos: Los tontos y los adultos de dieciséis años. FNL seguramente haya pecado más de lo segundo, pero en cualquier caso cada personaje adolescente ha crecido al lado de sus conflictos como lo hacen los reales, y eso es una virtud muy grande si tenemos en cuenta que se movían en un mundo ficticio y fuera de los cánones habituales.

También han destacado la variedad de historias que hemos podido ver en la serie y todas muy bien trazadas y que provocaban que después de irse quiseras seguir sabiendo de ellos. Eso se debe a que las idas no eran abruptas, sino que se preparaban y no desaparecían del relato. Ese personaje estaba presente aunque no estuviera allí. Algo muy difícil de conseguir.

Los adultos: Ahora mismo en cualquier ranking de personajes los Taylor están en las primeras posiciones y eso es porque han sabido representar un matrimonio único pero muy cotidiano. Todos los que hemos hecho deporte nos hubiera gustado tener un Coach Taylor detrás, y no precisamente por su amabilidad. Ella, Tammy, ha sabido construir un personaje fuerte y duro sin resultar insoportable. Viéndolos ves una pareja que lleva muchos años juntos y esa química ha marcado gran parte de la serie.

Eso sí, no son los únicos. Buddy por ejemplo, es ese niño-adulto que se aferra a la único que le ha hecho sentirse importante en su vida, el fútbol. Padres, otros entrenadores, los jugadores de la primera generación cuando han crecido, todos ellos conforman una lista inagotable de conflictos bien resueltos y de conversaciones que parece que las hayas vivido.

Los silencios: Algo muy difícil de medir a la hora de escribir, de dirigir, de actuar… son los silencios. Pueden aportar un gran dramatismo, una gran comicidad… pero los grados de estos aportes son difíciles de medir hasta tener el resultado final delante. FNL los silencios y las miradas parecen escritas y son las partes de los diálogos más magistrales.

 

La ambientación: El cine ya se ha olvidado de los decorados para casi todo y que haya series rodadas 100% en exteriores es un paso hacia una televisión más creíble, mejor ambientada y más  cercana. FNL creó un pueblo a partir de pedazos de Texas y eso es uno de los grandes aciertos de la serie: Dillon existe. Además, haber conseguido imbuirnos del espíritu pegajoso, nostálgico, extraño de ese pueblo, de sus gentes, es digno de mención.

La nostalgia: En la serie se dice muchas veces: Lo que vas a vivir va a ser el momento más importante de tu vida. En la mirada de los adultos se ve la nostalgia, la tristeza por los momentos pasados y en los jóvenes saber que están ante los mejore momentos de su vida… Eso se trasmite al espectador que siente que esta ante uno de los momentos catódicos más disfrutables y que pasará mucho tiempo antes de que se repitan.

Esperemos que esta sensación sea solo eso y dentro de poco podamos decir sobre otra serie: “Es como Friday Night Lights… Una maravilla”.

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