De vergüenzas ajenas, propias y algo de cine


Hace unos días nos sentíamos indignados con el comportamiento de Charlie Sheen allá, en las américas. El actor mejor pagado de la televisión americana gracias en su papel en Dos hombres y medio, sigue con su vida excesos y poca profesionalidad que ha obligado a cancelar lo que quedaba de temporada de la comedia más vista en Estados Unidos y ha supuesto un duro cruce de declaraciones entre el actor y Chuck Lorre, showrunner de la serie. Sheen se ha apresurado a decir que tiene un proyecto con la HBO titulado Sheen’s corner. El canal ha sido más rápido aún en desmentirlo.

Lo cierto, es que el de Sheen es un caso de vergüenza ajena de manual… pero también los tenemos de vergüenza propia. Propia, la que me da a mi, el programa de AR. Ana Rosa consiguió el pasado viernes la confesión de Isabel García, esposa del presunto asesino de Mari Luz. Para muchos esto no es anti-ético, pero todo lo que suponga juicios paralelos fuera de los tribunales es algo que un periodista nunca debe promover, uno con ética digo… y si eso con carrera. Por pedir que no quede.

La cosa no termina aquí, ya que hemos podido saber por Elmundo.es que el equipo de Cuarzo Producciones aisló a García y la tuvo retenida durante un tiempo indefinido para evitar que la mujer confesara en… ¿un tribunal? Es lo que pensaría cualquier persona razonable, pero no: ¡Para evitar que lo confesara en cualquier otro plató de televisión! Si es que ya me imagino a los responsables del programa: ¡Oye que por escaleta vamos un minuto largos, dile a la redactora que le de caña a la mujer esta y acortamos lo de Mari Luz! No sólo es vergonzoso, sino que es un retrato de una sociedad que cada vez valora más la fama y la notoriedad por encima de cualquier otro valor. Ya saben próximamente en Telecinco: ¡Yo asesiné a…! Un novedoso formato que ya he tenido un gran éxito en San Blas y la Modelo de Barcelona.

Sin movernos de la cadena de Fuencarral, esta semana Pasapalabra ha entregado el bote más grande de su historia… con tongo incluido. El concursante pronunció urerte y no urente (la respuesta correcta) en la última letra del rosco. Pasapalabra, como casi todo los concursos, se graban en tandas en falso directo muchas veces con semanas o meses de margen sobre su emisión. Esto hace más extraño el asunto. ¿Nadie del equipo se dio cuenta? ¿Era muy tarde para subsanar el error? ¿Es todo un malébolo plan de Vasile para ganar audiencia?

¿Y Christian Galvez? ¿Qué es Christian Galvez? Yo lo recuerdo en sus inicios con Kira Miró en Desesperado Club Social, un programa juvenil en la época en la que todas las cadenas tenían uno. Después, por su paso en CQC y me sorprendió su cambio a Pasapalabra con la muerte de la etapa de los hombres de negro con Fuentes a la cabeza. Y ahora va a protagonizar una película cómica con Jorge Sanz y Resines de acompañantes. ¿Se va a poner de moda que Telecinco ponga a sus presentadores a protagonizar sus ficciones? Los planes de Vasile me provocan tantas preguntas… y es que ninguno tiene sentido y todos le funcionan.

Sino miren al “pobre” Miguel Ángel Revilla, conocido por ir en Taxi a la Moncloa con anchoas bajo el brazo, que sufrió una encerrona en su visita a La Noria. “No volveré… Lo pasé muy mal”, pataleaba el presidente cántabro tras su visita al programa presentado por Jordi González. Los del programa le dijeron que iba a hablar de la corrupción en la política y acabaron sacándole su pasado en el sindicato vertical… Esta feo lo de La Noria, pero ¿alguién se ha sorprendido? Digo a parte de Revilla… Creo que Jordi González se ha quedado sin anchoas. Eso sí, no duden que hará el programa seguirá haciendo datazos de audiencia.

Sino es por la gente que lo vea será por la duración. Sino fijense que Sobera le ha vuelto a pintar la cara a Sálvame Deluxe y en los datos aparece con más share el programa de Jorge Javier… y es que como duran 4 horas, en unas horas que las demás cadenas se han ido a dormir pues hacen los datos que quieren. Estoy convencido de que pueden llegar hasta el 30% o más… eso sí alargándolo hasta las seis de la mañana.

Para terminar, y que no parezca que sólo hablo de Telecinco, cometaré que LaSexta, tras varias semanas de emisión, se ha dado cuenta de que tiene un tercer canal.  ¡Ahí va! ¡Qué se nos olvidó LaSexta 3… habrá que ponerle algo! Pon pelis de esas que hemos comprado y que no sirve para LaSexta, que las nuevas se las descargan, pero como de las viejas no tienen ni idea de nada pues seguro que hacemos más audiencia que CNN+…  Así, que por arte de magia LaSexta 3 deja de ser un canal de ficción general para convertirse en el primer temático de cine de nuestra TDT.

Uno que vuelve, otra que se va y meteos el premio por la humillación


¡Aaron Sorkin vuelve! ¡Aaron Sorkin vuelve a hacer una serie! Y diréis los menos duchos en el panorama cinematógrafico-televisivo: ‘Al idiota este, ¿Qué le ha dado con el señor del apellido raro? Los más versados diréis… ¿Qué le ha dado al idiota este? La verdad es que soy una persona a que le va poco idolatrar… pero oye, si hasta en Intereconmía hay gente que no insulta (¿La hay?) yo también puedo tener algún ídolo.

Sorkin es para mí, y para otros muchos, uno de los mejores guionistas de la actualidad y sin duda el mejor dialoguista que ahora mismo podemos disfrutar. Tras nueve temporadas  (7 del Ala Oeste y 2 de Sport Night) disfrutando de su creación, aunque no siempre de sus guiones, tuvimos que esperar un par de años para su nueva obra y salió la magistra Studio 60… Han pasado cuatro años sin Sorkin, con el gran placer que supuso ver la Red Social, y ahora anuncia que vuelve a la tele, a la HBO, con una serie de metatelevisión… creo que el futuro se vislumbra algo así como el paraíso catódico.

Después de mi momento grupi (o cómo se escriba) vuelvo a noticias más serias… Intereconmía ha echado a Cuca García de Vinuesa… Estoy un poco de luto. Me explico, no es que me gustara el programa, de hecho me parecía muy malo porque básicamente era un programa de radio con cámaras. Tampoco me parece una gran comunicadora. De hecho, creo que al igual que Curri Valenzuela necesita que la eduquen televisivamente. Pero, con todas sus imperfecciones, y su mentalidad reaccionaria, creo que era una mujer con gran sentido del humor, sólo hay que recordar su visita a Sé lo que hicisteis tras meses de poner vídeos suyos con el consiguiente apostillamiento de Ángel o Alberto… y además, ella no insultaba… conscientemente por lo menos.

Otro despedido ha sido el comentarista deportivo, y su compañero a pie de campo, que hicieron comentarios machistas sobre una juez de línea durante la retransmisión de un partido en la cadena británica Sky. Sin duda una decisión de lo más acertada. En España, en cambio, a Manolo Lama y sus compañeros no sólo no le despiden por este tipo de comentarios cada fin de semana, sino que les hacen ofertas millonarias. Es muy difícil saber cuando se cruza la línea del humor transgresor o algo basto para pasar al mal gusto… sobre todo cuando a veces están muy ligados. Sobre todo últimamente donde la incorrección política se ve cada vez peor y dentro de poco sólo se podrá hacer chiste sobre hombres blancos, de estatura media, peso medio, ni feos ni guapos… Estoy jodido.

En el lado más amable del mundo de la comunicación, y no, los premios van luego. Alex de la Iglesia ha dimitido y yo por primera vez como aspirante a autor y como internauta me siento representado. Hace un mes, De la Iglesia defendía a capa y celuloide la ley Sinde, un mes después ha rectificado… ¡Qué raro suena esto no sólo en un cargo público sino en general! Y aún gente que le llama chaquetero, para mi cambiar de opinión no sólo está permitido sino que es loable. Por primera vez alguien con poder ha decidido que ya está bien de encerrar la cultura en lo tradicional, eso sí, tampoco vale todo, ni el todo vale. ¡Olé Alex por dimitir y meter presión! La ley está aprobada, pero no sirve, ni a los distribuidores, ni a los internautas. Creo que tenemos próximo ministro de Cultura y este puede que cambie las cosas y por primera vez para bien.

Ahora sí, vamos con los premios, Luis del Olmo y sus micrófonos de oro han anunciado los premiados. Mario Casas por su magnifica carrera actoral… ¿De verdad? ¿En serio? Ya está bien. Me parece genial que se den premios en este ámbito… ¿Pero para cuando unos premios de verdad y no los TP, Fotogramas o Micrófonos? ¿Para cuando unos que premien el trabajo bien hecho y no la moda? Yo ya se lo digo… para nunca. En un país donde el prestigio televisivo está por los suelos, no interesa hacer unos premios en los que la excelencia… ¿Para qué?

Por otro lado, la revista FHM, si esa en la que salen mujeres que parece que enseñan pero que luego no se ve nada… vamos que ni el Tomate en sus mejores tiempos. El caso es que hicieron una votación entre sus lectores para premiar a personajes  de distintos ámbitos de la comunicación. El mejor comediante se lo llevó Buenafuente y el peor Pablo Motos. Buenafuente respondió en su programa agradeciendo el premio, pero rechazándolo porque creía que la categoría de peor comediante humillaba innecesariamente a un compalero. El directo de FHM contestó en su revista con un extenso comunicado que se resume en ‘pues me da igual que no vengas a recogerlo, porque somos unos cutres y no hay ni una plaquita ni na’. Toda esta polémica es innecesaria, como innecesaria es la categoría a peor cómico que no es que humille a quién se lo entrega sino que degrada el resto de premiados… ¿Qué sentido tiene? ‘Oye, que no nos gustas… toma una plaquita, ¡ahh no, que no hay!, es innecesaria la respuesta del director y hasta me empieza a parecer innecesaria la reseña al asunto.

ÑBO (I): ¿Por qué desperdiciaron a Jorge Sanz?


Inicio este especial titulado ÑBO (para los menos duchos en materia televisiva es una alusión a la HBO, la cadena de cable americana que ha sido la insignia de la ficción de calidad durante muchos años) justo después de ver los seis capítulos de ‘¿Qué fue de Jorge Sanz?’ de carrerilla y sin casi tiempo para dejar de disfrutar. Y es que no es ningún secreto, a pesar de nuestro anti-chauvinismo, que la ficción televisiva en España ha dado varios pasos de gigante en los últimos años.

En gran parte, gracias a series como ‘El Internado’ o ‘Águila Roja’ que a pesar de sus taras han abierto las temáticas y nos han predispuesto a un modelo mucho más sostenible y cercano al espectador. El último gran paso, ha sido que las televisiones de pago iniciaran sus primeros proyectos de ficción y los dos primeras producciones han sido ‘Todas las mujeres’ de TNT (de la que hablaré otro día) y la citada ‘¿Qué fue de Jorge Sanz?’

¿Qué fue de Jorge Sanz?

¿De que va la serie? Pues otra cosa no, pero aquí en España, somos muy explícitos con los títulos…y la serie va de la vida de Jorge Sanz ahora que ya no es una prima donna en el panorama interpretativo de nuestro país. Aunque, no es una serie documental, ya que mezclan realidad con ficción. De hecho, la única realidad verificable que podemos vislumbrar es que el protagonista se llama Jorge Sanz y que es actor al igual que su personaje. El resto entra en el juego de luces e ilusiones que supone esta serie, en la que acabas preguntándote cuanto de verdad y cuanto de ficción han incluido. De hecho, tras ver la presentación de los Goya de este año y el capítulo dedicado a ellos esta barrera se difumina más… ¡Qué ridículo de Sanz en ambos! Tal vez, más en la realidad.

 

David Trueba, director y guionista de la serie, la define como “una muñeca rusa” en la que la primera es el propio Jorge Sanz, después aparece todo el universo del cine español y por último sus propias experiencias. Esto crea una sensación de realismo constante y un fantástico relato de metacine. La técnica no es nueva, la utilizan grandes series de prestigio como Extras, Entourage (El Séquito) o Curb Your Enthusiasm (El show de Larry David), pero sorprendentemente en esta serie está aplicada con maestría… y digo soprendentemente, porque en España tenemos un miedo al ridículo atroz y a la autoparodia que ha hecho fracasar a formatos como el Saturday Night Live y que impide que las visitas de los famosos a los platós sean, en su mayoría, más que testimoniales. Este es uno de los mayores logros de la serie: Hacer que personajes públicos se rían de si mismos e interpreten un papel que no les favorece en demasía. Mención especial a los fantásticos Antonio Resines y Santiago Segura.

Durante, el relato veremos a un Jorge Sanz acabado acompañado por su agente, Amadeo Gabarrón (interpretado por Eduardo Antuña) un vendedor de quesos despedido de su empresa a los 40 y tantos y que como tiene experiencia vendiendo quesos… “ahora vende a Jorge Sanz”. Un personaje de lo más peculiar que aportará el punto cómico más clásico con sus impagables meteduras de pata al buscarle trabajo a su amigo. Un Sancho Panza ejemplar.

Pero, no nos engañemos, la serie es un vehículo para el lucimiento de Jorge Sanz y vaya si lo logra, tanto que ha servido para colocarle de nuevo en el panorama audiovisual. Viendo la serie y su interpretación me pregunto: ¿Por qué desperdiciaron a Jorge Sanz?… y me dirán que no es buen actor, que la dicción… pues oiga, se le entiende todo. Es posible, que el pasarlo mal y perder su halo de estrella le hayan convertido en un gran actor o que ya lo fuera… Eso nunca lo sabremos.

No sólo es una comedia

En sí, la serie la venden como una comedia, pero no es una Aída o una 7 vidas. No busca el gag sino que las risas vienen a través de situaciones, a veces un tanto surrealistas y otras de lo más cotidianas. En sus seis episodios se abordan desde los temas más existenciales como el amor o el destino y los más mundanos. Algunos, de los mejores momentos de la serie los proporciona las conversaciones padre-hijo (el hijo de Jorge en la serie, es su hijo de verdad) en las que a pesar de que el niño aún está muy verde, Jorge es capaz de sacar desde su niño interior hasta el ser más ruin y miserable que lleva dentro.

Otro elemento que llama la atención son los diversos leimotiv que establece la serie como elemento estructurador. Sobre todo en los inicios de los capítulos hay una rutina clara que crea complicidad con el espectador: Fragmento de una película de Jorge Sanz, que el actor está recordando en un sueño, o más bien en una pesadilla, y él se despierta en sitios de los más diversos. Después, primer plano de Sanz, ya sea afeitándose o recibiendo un masaje, sobre el que se sobreponen los títulos de crédito. Puede parecer una tontería, pero al igual que a las extrañas muertes de ‘A dos metros bajo tierra’ se le acaba cogiendo el gustillo y haciéndose una rutina indispensable.

Por último, destacar que a pesar de que es una comedia, bastante divertida y acertada, ‘¿Qué fue de Jorge Sanz?’ es mucho más y que como las grandes comedias aporta mucha verdad a sus personajes convirtiéndose más en una dramedia (no se entienda como una serie familiar, porque no lo es) en las que se viven momentos muy emocionantes y otros en los que la risa es obligada. Seis episodios que rondan entre los 30 y los 40 minutos de lo más recomendables.

Así, terminamos el primer repaso de la primera serie ÑBO pertenciente a Canal+ Originales (acertadísimo nombre) y que esperemos que tenga continuidad con una segunda temporada. Por el momento, en breve disfrutaremos, o eso espero, del segundo producto de Canal+ Originales, ‘Crematorio’, basada en una novela homónima. Para terminar, os dejo con el making off de la serie de David Trueba.

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