Los jefazos se ríen, se equivocan y a veces piden perdón.


Los jefes, esos seres incomprendidos a los que no les hace feliz cobrar diez veces más que tú y siempre están enfadados, esos extraños seres que habitan en un despacho en el que casi mejor no entrar y que suelen tener muy mala hostia… Si, esos seres extraños… Pero, este artículo va más sobre los jefazos, que son los jefes de tus jefes y que normalmente los conoces de vista… de verlos en la tele. Pues esos seres (a los que no defino porque no los conozco) también ríen, se equivocan y a veces hasta piden perdón…

Vamos con el primer caso, el de los que ríen. Sino vean esta entrevista que le realizaron a José Miguel Contreras, consejero delegado de La Sexta. Él responde a su entrevistador (supuestamente de Intereconomía) con paciencia y mucho humor. Lo cierto es que no sé si se olía algo porque lo normal es que en una entrevista tan agresiva termines por quedarte sin entrevistado, sea como sea se ha convertido en el documento audiovisual más agradable de estos últimos días y por una vez quería empezar con buen rollo este repaso… eso y que hacer la pelota de vez en cuando no está de más.

Y es que la fauna jefacil es muy diversa, sino miren a Pedro J., diverso en si mismo, protector de los tirantes (esa prenda en peligro de extinción) y más amarillo que Homer Simpson… El caso es que tras publicar en su periódico ciertas calumnias sobre Ana Rosa, ha decidido pedirle perdón… ¡por Twitter! Me hace gracia esta maniobra. La ley dice que las rectificaciones en los medios de comunicación deben llevarse acabo con la misma relevancia que la información original… Es decir, si se publica en portada, la rectificación debe ir en portada con el mismo tamaño y ubicación. Y tengo muy claro que la calumnia ocupa más de 140 carácteres. ¡Qué listo es Pedro J.! Me voy a empezar a poner tirantes… que a Wyoming tampoco le va mal con ellos.

Por su lado, Ana Rosa, jefaza de las mañanas, sigue con el jaleo provocado por la confesión en directo de Isabel García sobre el caso Mari Luz… Y entre declaraciones judiciales y ocupar las mañanas de Telecinco sigue explotando el susodicho caso. Mientras tanto, Isabel García no aclara si fue coaccionada para que no hablara con otros medios (casi un secuestro) o no… lo que parece claro es que le ofrecieron dinero que no ha recibido y tristemente, cada vez más, todo esto tiene más tintes de tv-movie mala de las tardes de sábado de Antena 3…

Y sin movernos, de la cadena de Planeta, parece que tras el éxito de Downton Abbey (relativo ya que ya ha caído dos puntos desde su estreno) ha decidio llenar sus prime times con ficción británica. Para ello, se ha hecho (además de las series que venían con la citada) con Sherlock, una versión modernizada de Holmes. Lo cierto, es que si le funciona podríamos estar ante una paradoja en la que las series extranjeras más vistas (Telecinco ya casi no pone ficción americana) sean las inglesas, mientras que las americanas queden relegadas a canales menos generalistas (Cuatro y La sexta sobre todo). Si es que, mira que descubrir en 2011 que tenemos una pedazo de isla al norte que hace buena tele… ¿Qué será lo siguiente? ¿Los kebabs turcos, los vinos franceses o las toallas portuguesas?

Para terminar, la Academia de la televisión ha pedido al Ministerio de Industria que cree de una vez (se aprobó en julio del año pasado) el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA). Es decir, un consejo que regule las prácticas televisivas… Pero lo cierto, es que este tipo de organismos reguladores poco han hecho en otros países para dignificar la televisión, sino miren Estados Unidos donde Oprah tiene tanto dinero que se ha hecho una canal para ella sola.

Lo que pasa es que en España, miramos hacia Cataluña y vemos que su Consejo Audiovisual si que ha funcionado, pero la verdad es que ese organismos tiene como misión regular unas cuantas teles locales y TV3… Y es que una búsqueda de malos contenidos en este canal (por su carácter de servicio público) sería como buscar pirata en la Academia de Cine… Esto… tal vez, un poquillo más difícil.

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Cinco años después…


Cinco años después de que naciera un canal que sólo unos pocos veían, en el que se habían refugiado muchos de los cómicos desempleados del país y donde Emilio Aragón tocaba el piano, muchas cosas han cambiado. Cinco años después, La Sexta es posiblemente la cadena que goza de una mejor imagen tras la caída en desgracia de Cuatro. De aquella, se hablaba de lo bien que les había venido a los Prisa la herencia del plus y en La Sexta estaban empeñados en antenizarnos… Ahora ya es un canal de los grandes y de vez en cuando gana alguna noche y casi todos los fines de semana con su deportes. La Sexta cumple cinco años y como ha crecido, si parece que fue ayer cuando hacía 0,1%…

Y como han cambiado las cosas… y no hace falta mirar un lustro atrás… hace un par de años se hablaba de la creación de dos gigantes catódicos. El Grupo Telecinco ya lo es con Cuatro en la caseta del perro, pero Antena 3 y La Sexta han renunciado a su matrimonio y de hecho su noviazgo es cada vez menos fuerte y las muestras de afectos menos recurrentes. Sea como sea, José Manuel Lara, presidente del Grupo Planeta y de Antena 3 ha dejado claro que los contactos entre ambas cadenas terminaron hace meses. ¿Habrá visto La Sexta que iba a tenir que competir con Neox por un plato de buenos productos y ha decidido que mejor pobre libre que rico atado?

De hecho, Antena 3 que por fin está levantando sus tardes con sus seriales (e iban ya…) ha decidido que no quiere terminar de ganarle la guerra de los viernes a Sálvame (No vaya a ser que venga algo peor… y miren que entiendo sus miedos) y ha decidido quemar Atrapa un Millón. Esta semana lo probarán en las tardes sustituyendo al otro programa de Sobera, Tercero en discordia, y además como ya no hay Cuéntame también lo pondrán el jueves en un especial padres-hijos para comerle terreno al Reencuentro de Telecinco… Jorge Javier creo que ha dado una fiesta para celebrarlo, no se extrañen si ven el lunes el plató de Sálvame lleno de bebidas y comidas… No sé que digo, eso sería un día normal.

Y como he avanzado en el párrafo anterior, Cuéntame se ha terminado con un éxito de audiencias tras su doceava temporada que ya quisiera para sí… cualquiera. En su despedida, la serie marcó un 24,6%, unos datos de otro tiempo para una serie de otro tiempo… y lo que más me ha sorprendido, gratamente, son las críticas favorables que ha recibido (algo poco habitual en las ficciones españolas). Ya lo vaticinó Ana Duato: Van al por Emmy… y yo a Merche no le niego nada, que si la serie salió fue por su cabezonería.

Similar a la que tiene Telecinco a la hora de quemar presentadores. Primero fue Paula Vázquez (antes de hacerle algo… (¡qué alguien me diga qué!) a Vasile), después Jesús Vázquez, Cristian Galvez va de camino y ahora su próximo objetivo es… SARA CARBONERO. La periodista (cuando termine la carrera si eso) ha inaugurado sección con Los Manolos, los viernes en los informativos de Cuatro. Lo que está claro es que las sobre exposiciones nunca son buenas… Pero bueno, la ¿periodista? encajará bien en su nuevo canal… ambos ha sufrido una pérdida de prestigio similar.

Nada que ver con Ana Pastor que se ha subido al estrellato periodístico con su entrevista a Ahmadineyad y su casual caída de velo… Tras volver de Irán, Pastor ha decidido darse una vuelta por los platós como si de una concursante de Gran Hermano se tratase… para contarnos los entresijos de su visita a los infiernos de la libertad de expresión. Un poco excesivo para un trabajo que debería ser el normal de nuestro periodismo. Lo que pasa es que estamos tan acostumbrados a Milás, Mercedes que se creen Lorenzos, que cualquier cambio nos atrae… ¡Ehh ha hecho una pregunta incomoda!

Para terminar, la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT) ha decidido que las cadenas privadas tendrán que pagar entre 1,5% (sin son de pago) a un 3% (sin son en abierto) de sus ingresos a la Corporación para complementar sus presupuestos. En total, TVE recibirá 4,9 millones de euros de un presupuesto que asciende a casi 260 millones de euros. Con eso mira que hay que dinero para hacer buenas series, programas e informativos… o para comprar la Champions…

De los puritanos a la falsa corrección política.


Durante los Oscar, Javier Bardem y Josh Brolim se dieron un beso. Lo hicieron después del baile que ambos realizaban antes de entregar dos premios. La ABC no lo emitió, sino que puso el rostro de Penélope Cruz viendo a su chico con otro. Bruce Cohen, realizador de la gala, se apresuró a explicar que no es que lo censuraran como hicieron con algún taco, sino que no estaba en el guión y que en la planificación tenían marcado enseñar el rostro de la novia de Bardem. Algo que me creo, porque no será la primera vez que lo hacen y es algo muy propio de las galas. Menos mal, que un español (o eso dice vertele) lo vio y pudimos enterarnos donde estuvieron los sacros labios de nuestro actor de moda.

Lo que más me ha sorprendido es los comentarios de los foreros y críticos que resumen en que los americanos (así en general, como si no fueran casi trescientos millones de personas) son unos puritanos, que tienen miedo a la homosexualidad, al sexo en general y que la gala perdió un montón por pasar de ese momento homoerótico, que yo más bien diría de tontuna de amigos. Eso sí, que en Spartacus se diga “Por las pollas de los dioses” alarma a los críticos como si aún creyeramos en Júpiter y fuera una blasfemia merecedora de un paseo por el Hades.

Y es que definir una serie por el sexo, la violencia o por excesos varios es quedarse en la superficie. Hace unos años, sucedía lo mismo con, la ahora intocable, Roma que tenía escenas dignas de una película porno. Eso sí, cuando llegue el final de temporada de Spartacus espero que haya análisis más calmados y que ahonden en otro tipo de elementos ya sea para bien o para mal (Si quereís leer una crítica de la serie con la temporada ya vista tenéis este post de este mismo blog). Eso sí los americanos son el Ku Klux Klan del sexo y les incomodan las pollas en pantalla… ¡Ah! No, que eso aquí también pasa.

Por otro lado, seguimos con la reestructuración de nuestra TDT. Los canales principales siguen con su tardía puesta en marcha de sus ofertas secundarias. La Sexta ha anunciado el estreno de la programación de su segundo canal con un montón de Docu-realitys al estilo de Princesas de Barrio en el que veremos lugares donde vivir, trabajar, dormir, mascotas con las que convivir, bares en los que beber y dentro de poco servicios donde… Mejor dejarlo aquí, por eso del puritanismo yankee-hispano…

Por otro lado, La Sexta 3 como temático de cine ya ha llegado al 1% de media, llegando a superar el 2 en algunas emisiones y alcanzar a LaSiete… Lo que por otra parte, teniendo programación, no es muy complicado. El éxito del canal temático puede ser duradero o un simple espejismo como lo fue el de Gran Hermano 24 horas. El canal de Telecinco se hundió en el segundo mes de emisiones y fue celebrado por foreros y demás a gritos de: ¡Qué vuelva CNN+ y seguiremos sin verlo, pero vosotros seréis mucho más cools!

Lo cierto, es que desde el principio se dijo que era un paso intermedio y que el canal se convertirá a partir del 1 de abril, actualmente está en pruebas de programación, en Divinity dedicado especialmente a la mujer, o lo que es lo mismo la competencia de Nova. Lo cierto, es que Telecinco sigue sin dar con la tecla para su canales secundarios y el único que ve la luz es FDF con la llegada de programación proveniente de Cuatro, que otra cosas no, pero ficción tiene un rato.

Por otro lado, la cadena de Fuencarral, sigue viendo como Antena 3 resurje y La1 es inalcanzable. Antena 3 ha consolidado sus viernes con Sobera y su Atrapa un Millón haciendo récords semana tras semana. Eso sí, el canal no quiere perder la oportunidad de quemar al presentador y va a ponerlo también en un dating, Tercero en discordia, que irá después de ‘El secreto de Puente Viejo’ que también podría titularse: El secreto de hacer buenos datos en las tardes de Antena 3.

Para terminar, ha salido la sentencia de la Audiencia Nacional en la que anula el decreto gubernamental en el que obligaba a la cadenas a dar los informativos en los días de huelga. Lo que me ha hecho gracia es que según este decreto el programa podía descender un 20% (como mucho) su duración, pero podía ser realizado por el 12% de su personal… ¿Para que decir más?

De vergüenzas ajenas, propias y algo de cine


Hace unos días nos sentíamos indignados con el comportamiento de Charlie Sheen allá, en las américas. El actor mejor pagado de la televisión americana gracias en su papel en Dos hombres y medio, sigue con su vida excesos y poca profesionalidad que ha obligado a cancelar lo que quedaba de temporada de la comedia más vista en Estados Unidos y ha supuesto un duro cruce de declaraciones entre el actor y Chuck Lorre, showrunner de la serie. Sheen se ha apresurado a decir que tiene un proyecto con la HBO titulado Sheen’s corner. El canal ha sido más rápido aún en desmentirlo.

Lo cierto, es que el de Sheen es un caso de vergüenza ajena de manual… pero también los tenemos de vergüenza propia. Propia, la que me da a mi, el programa de AR. Ana Rosa consiguió el pasado viernes la confesión de Isabel García, esposa del presunto asesino de Mari Luz. Para muchos esto no es anti-ético, pero todo lo que suponga juicios paralelos fuera de los tribunales es algo que un periodista nunca debe promover, uno con ética digo… y si eso con carrera. Por pedir que no quede.

La cosa no termina aquí, ya que hemos podido saber por Elmundo.es que el equipo de Cuarzo Producciones aisló a García y la tuvo retenida durante un tiempo indefinido para evitar que la mujer confesara en… ¿un tribunal? Es lo que pensaría cualquier persona razonable, pero no: ¡Para evitar que lo confesara en cualquier otro plató de televisión! Si es que ya me imagino a los responsables del programa: ¡Oye que por escaleta vamos un minuto largos, dile a la redactora que le de caña a la mujer esta y acortamos lo de Mari Luz! No sólo es vergonzoso, sino que es un retrato de una sociedad que cada vez valora más la fama y la notoriedad por encima de cualquier otro valor. Ya saben próximamente en Telecinco: ¡Yo asesiné a…! Un novedoso formato que ya he tenido un gran éxito en San Blas y la Modelo de Barcelona.

Sin movernos de la cadena de Fuencarral, esta semana Pasapalabra ha entregado el bote más grande de su historia… con tongo incluido. El concursante pronunció urerte y no urente (la respuesta correcta) en la última letra del rosco. Pasapalabra, como casi todo los concursos, se graban en tandas en falso directo muchas veces con semanas o meses de margen sobre su emisión. Esto hace más extraño el asunto. ¿Nadie del equipo se dio cuenta? ¿Era muy tarde para subsanar el error? ¿Es todo un malébolo plan de Vasile para ganar audiencia?

¿Y Christian Galvez? ¿Qué es Christian Galvez? Yo lo recuerdo en sus inicios con Kira Miró en Desesperado Club Social, un programa juvenil en la época en la que todas las cadenas tenían uno. Después, por su paso en CQC y me sorprendió su cambio a Pasapalabra con la muerte de la etapa de los hombres de negro con Fuentes a la cabeza. Y ahora va a protagonizar una película cómica con Jorge Sanz y Resines de acompañantes. ¿Se va a poner de moda que Telecinco ponga a sus presentadores a protagonizar sus ficciones? Los planes de Vasile me provocan tantas preguntas… y es que ninguno tiene sentido y todos le funcionan.

Sino miren al “pobre” Miguel Ángel Revilla, conocido por ir en Taxi a la Moncloa con anchoas bajo el brazo, que sufrió una encerrona en su visita a La Noria. “No volveré… Lo pasé muy mal”, pataleaba el presidente cántabro tras su visita al programa presentado por Jordi González. Los del programa le dijeron que iba a hablar de la corrupción en la política y acabaron sacándole su pasado en el sindicato vertical… Esta feo lo de La Noria, pero ¿alguién se ha sorprendido? Digo a parte de Revilla… Creo que Jordi González se ha quedado sin anchoas. Eso sí, no duden que hará el programa seguirá haciendo datazos de audiencia.

Sino es por la gente que lo vea será por la duración. Sino fijense que Sobera le ha vuelto a pintar la cara a Sálvame Deluxe y en los datos aparece con más share el programa de Jorge Javier… y es que como duran 4 horas, en unas horas que las demás cadenas se han ido a dormir pues hacen los datos que quieren. Estoy convencido de que pueden llegar hasta el 30% o más… eso sí alargándolo hasta las seis de la mañana.

Para terminar, y que no parezca que sólo hablo de Telecinco, cometaré que LaSexta, tras varias semanas de emisión, se ha dado cuenta de que tiene un tercer canal.  ¡Ahí va! ¡Qué se nos olvidó LaSexta 3… habrá que ponerle algo! Pon pelis de esas que hemos comprado y que no sirve para LaSexta, que las nuevas se las descargan, pero como de las viejas no tienen ni idea de nada pues seguro que hacemos más audiencia que CNN+…  Así, que por arte de magia LaSexta 3 deja de ser un canal de ficción general para convertirse en el primer temático de cine de nuestra TDT.

Holocausto Twitter


Hemos evolucionado, lo que siempre es una noticia, desde los políticos que no saben apagar los micrófonos, a los representantes culturales con diarrea dialéctica a través de Twitter. Primero, fue David Bisbal lamentándose que por culpa de la revolución anti-Mubarak no se pudieran visitar las pirámides, y el fin de semana un ebrio de alegría (y otras sustancias), Nacho Vigalondo, escribía en su Twitter que el holocausto no había existido.

Vigalondo explicó después que en exaltación de alegría había decidido dar carnaza a sus followers (seguidores en lenguaje menos técnico) menos amantes del director con este tipo de frases (la siguiente, según él,  era que la bala mágica de Kennedy seguía activa). La cosa se fue de madre y hubo reacciones de todo tipo, pocas de ellas atendieron a las reiteradas disculpas del cineasta y al final El País, medio donde escribía y tenía alojado un blog, además de dirigir su última campaña promocional, ha decidido prescindir de sus servicios.

Lo que más me molesta de este asunto es que parece que pedir disculpas mil veces no parece suficiente para subsanar un error y en cambio, en El Mundo Sostres publique diariamente columnas en las que llega a pedir la abolición del estado de bienestar y el sufragio censitario. ¿Se habrá dado cuenta Sostres que el voto de la Estaban valdría más que el suyo?

Y es que ha sido una semana rara en el mundo de la comunicación. Parece que estamos asistiendo a la agonía de uno de esos formatos que los programadores llaman ‘Killers’, porque son imposibles de contrapragramar. DEC lo fue hasta que Telecinco atacó hace ya algún tiempo con la misma porquería elevada a la Esteban y dejó de funcionar tan bien. Ha aguantado bastante tiempo, pero todo se acaba y Cantizano ya debe estar preparando las maletas. En su lugar, de momento, han puesto a Sobera con un concurso de lo más atractivo, veremos si sus datos (cerca del 15%) son fruto del estreno o por fín, el reinado del terror de los Mariñas y Peñafieles toca a su fin… por lo menos en prime time.

No es el único movimiento que ha llevado a cabo Antena 3 esta semana. Hace unos días nos sorprendía a todos con el regreso de Rico al Instante, que debe ser el programa que con menos emisiones más presentadores ha tenido (el tipo de la ruleta de la suerte, Ramón García y ahora Carlos Lozano). El formato fue remodelado y convertido en un “que pena da mi vida” pero en plató y la verdad, es que el programa conseguía lo que buscaba… dar pena. Los “malos resultados” del programa han llevado a Antena 3 a pasarlo a Nova… ¿De verdad? No. Antena 3 sabía que estos iban a ser los resultados y con su estreno, que aunque fue discreto tuvo sus espectadores, en el canal principal ha realiazado una estupenda campaña de promoción para reforzar su fantástica oferta de TDT.

Además, La Sexta ha empezado a promocionar Princesas de Barrio, que tiene pinta de ser el programa humorístico revelación de la temporada. La promo está muy bien y aunque no te gusten este tipo de formatos dan ganas de verlo, más que nada por reirte de las aprendices de… (No lo voy a volver a repetir por tercera vez no sea que aparezca). Este estreno ha creado una discusión entre los críticos que ven en este programas, y otros como los Ni-nis y Mujeres Ricas, una manera de acercarse a lo más Telencinquero por parte de cadena verde… Creo que son los mismos que dicen que Sé lo que hicisteis es un programa del corazón.

Para terminar estaba pensando en decir algo de Operación Triunfo pero no tengo claro que siga en antena… Ahh, si que sigue… Es que como nadie la ve… No, en serio, para terminar, Telecinco ha cedido a Cuatro los derechos de la Europa League (la UEFA de antes) para ayudar a sacarla del hoyo en el que parece hundida. Lo que pasa, es que aunque esto funcione… ¿Van a repetir el partido 17 veces al día? Bueno, no exageremos, que hay cosas que le funcionan… Ángel o Demonio no fue mal… Ahh, que la emitió Telecinco… Ya saben, Euroleague 17 veces al día.

 

Hasta luego pequeño gran cómico cabrón


– Érase una vez que se era un país no tan lejano en un tiempo no tan cercano, en el que un cómico dijo empezó a llamar payasos a los bufones y a responder con gracias sus groserías.

– ¿Cúanto tiempo, papá?

– Cinco años, pero antes ya nos había avisado de lo que venía, ya fuera hablando solo o siendo la compañía de otros, pero sin el brillo que luego conseguiría.

– ¿Brillaba?

– Unas veces más y otras menos, pero siempre estuvo dispuesto a reírse de los que se ríen de todos no con bromas sino con mentiras. Él simplemente dijo lo que muchos pensaban y calló a otros que pronunciaban palabras innecesarias. Pero nunca las palabras enano cabrón se habían pronunciado con tanto cariño hasta entonces.

– ¿Enano cabrón? ¿Lo de callar bocas y reírse lo hacía él solo?

– No. Siempre tuvo mucha gente detrás que le apoyó, y ya fuera dándole un chiste más o unos cuantos, o poniéndole la réplica en bandeja él nunca estuvo solo.

– ¿Y los payasos no hicieron nada?

– Primero, pintaron sus caras de maneras más extravagantes, gritaron, patalearon y nada sirvió para callar sus voces…

– A mi los payasos me dan miedo.

– A ti y a muchos. Pero, ellos tenían miedo de la risa y por ello patalearon ante el rey para que prohibiera la carcajada. El rey tuvo miedo de la falta de las grandes bolsas de monedas y aceptó…

– ¿Y por eso se fue?

– No… simplemente cambió, cambiaron, la manera en la que se reían de los payasos.

– ¿Y por qué se fue?

– Porque nada es eterno… ni tan siquiera las ganas de hacer reír y al fin y al cabo, el de cómico es un trabajo.

– ¿Y qué pasó con esa gente que estaba detrás?

– Muchos ya se habían ido antes que él, otros aún permanecían y muchos otros habían llegado para ocupar los vacíos dejados.

– ¿Y qué hicieron cuando se fue?

– Despedirle como se despide a alguien que hace reír… con algunas risas y muchas lágrimas…

– ¿Y qué hizo él después?

– Todavía no ha ocurrido así que es difícil contestarte… pero, supongo que buscará nuevas formas de cosechar carcajadas o volverá a las viejas…

– ¿Y los que tenía detrás?

– Él mismo lo dijo: “A los que habéis hablado del fin de Sé lo que hicisteis… ¿No estáis cansados de equivocaros?”… Hasta luego, pequeño gran cómico cabrón. Hasta luego, Ángel Martín.

No es una serie de zombies


Mañana, La Sexta estrena Walking Dead en su prime time… y por muy raro que pueda sonar es una serie de zombies ¿o no?. Y es que tanto el cómic (creado por Robert Kirkman) en el que se basa esta serie como el producto proveniente de AMC y Frank Darabont es algo más que una serie sobre zombies. Tampoco nos llevemos a engaño: Hay zombies, y muchos, pero que si te dicen que son tomates armados con sierras eléctricas y chupachuses el relato funcionaría igual. En definitiva, los muertos vivientes no son más que una excusa para ver otras muchas cosas, al igual que los vampiros de Soy leyenda podrían haber sido perfectamente zombies (¿De verdad no lo eran?). La promo de la cadena (debajo del párrafo) son muy elocuentes sobre este asunto.

Vamos con el momento caratula: Walking Dead narra la historia de los supervivientes a una plaga que se trasmite a través de la saliva. Esta plaga convierte a los muertos por su causa en muertos andantes guiados por su cerebelo en busca de alimento sin que su cerebro funcione. El relato se inicia con un sheriff, Rick Grimes, que despierta tras estar en coma en el hospital y se encuentra con todo el tema sin entender nada. Partirá en una búsqueda de su familia, respuestas y otros supervivientes (en este orden) e irá descubriendo el mundo desbastado por la enfermedad de origen bacteriana.

En el fondo, Walking dead es una historia sobre la supervivencia, sobre las dinámicas de poder en la construcción de la sociedad y sobre personajes. ¡Qué bonito suena siempre decir que una serie va sobre personajes! ¡Todas las series van sobre personajes! Pero, esta en particular es una serie cuya fuerza es la continua toma de decisiones limites a las que se somete a los protagonistas. Y este mérito, es quizás su mayor carga porque los personajes no tienen la fuerza necesaria, por lo menos de momento, para sustentar el relato que decae por momentos para recuperarse después… Curiosamente, los finales de capítulo están muy elegidos para dejarte con ansias de más… y mira que sufrir “el mal del cliffhanger” (en otros lugares llamado “el mal Perdidos”) con tan sólo seis capítulos emitidos es toda una hazaña.

“El mal del cliffhanger” es tener capítulos con 38 minutos intrascendentes y 2 interesantes colocados curiosamente en la parte final. Esto no es tan exagerado en la serie y no creo que haya sido algo consciente sino que la química actoral y la construcción de personajes ha fallado. Con esto no quiero decir que la serie sea aburrida ni que no merezca la pena, porque para nada es así. Es un producto muy entretenido y de un calidad muy alta, pero su principal problema ha sido que es una adaptación.

Adaptar no debe ser fusilar

Desde que Zack Snyder llevase a la gran pantalla 300, se ha puesto de moda hacer adaptaciones fusilando el original. Lo cual no deja de ser curioso: A-DAP-TA-CIÓN… Quiero decir, la palabra que define el proceso de pasar un relato de un medio al otro es adaptación porque se requieren ciertos ajustes para que la historia siga funcionando y sino se hacen se crea un producto cojo en muchos aspectos. Esto debe aplicarse, a pesar de su cercanía a lo audiovisual, también a los cómics que tienen unos códigos distintos al cine o a la televisión.

Es por esta razón que los personajes de la serie parecen tan planos: Son esto y nada más (Tú eres el héroe y no se te ocurra tener miedo o ser también coleccionista de maquetas). En el cómic se pueden retratar los procesos mentales, los pensamientos, es mucho más normal que se usen efectos visuales para darnos cuenta de sus sentimientos, emociones, etc. En televisión solo existen los diálogos y el rostro del actor… Por ello, para marcar ciertos sentimientos, ciertas actitudes, a veces hay que crear situaciones para que el espectador le quede claro lo que el personaje piensa o siente. Cuando fusilas el cómic estas escenas no existen y por tanto los personajes tienen un desarrollo más lento o inexistente. Se crean acciones que no tienen sentido para el espectador que no haya leído el original y hace que todo pierda entidad.

El otro gran problema de la serie es que los cómics y la televisión tienen periodicidades distintas. Es decir, un cómic se pública una vez al mes y el relato no se corta al menos que se acabe la colección o se cambie de guionista (cosa que en Walking Dead nunca ha pasado), mientras que una serie tiene temporadas más o menos cortas. En este caso muy corta (6 capítulos de 50 minutos). ¿Por qué es esto un problema? Porque la temporada, al fin y al cabo, es una unidad dramática y lo es para todas las series, ya sean procedimentales tipo C.S.I. o seriadas con The Wire o Dexter. Siempre hay algo que une a los capítulos de una temporada para convertirlo en una entidad dramática… En Walking Dead esto no pasa.

No sucede porque como he dicho el cómic no sufre estos cortes y no están marcados los puntos de acción para que esto suceda. Esto provoca que los sucesos deban estirarse o acortarse para llegar a un punto medianamente significativo donde parar la temporada y que ese punto podría haber sido cualquiera de los otros finales de capítulo (como ha sucedido en esta primera tanda de episodios). Tal vez, sea una exageración… pero, en el mundo del cine y la televisión hay una máxima: Cuenta tu historia en una frase. Esto se podría aplicar a las grandes temporadas de las grandes series y en Walking Dead no es posible.

Si has leído hasta aquí, supongo que es porque la serie te despierta cierto interés (perdona, que te tutee pero escribir de usted es taaaaaan serio) y espero no haberte desanimado a verla, porque al final del todo y con sus errores Walking Dead es un producto audiovisual de alta calidad y un relato muy divertido y entretenido… y al contrario de lo que suele suceder con las series de AMC tiene mucho ritmo, así que aburrirte no te vas a aburrir. Además, la continuidad de la serie está asegurada con una segunda temporada de 13 capítulos que actualmente se está preparando. Para terminar, tengo una duda: ¿Eres de zombies que corren o de zombies que andan?

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