Cero en gravedad, diez en emoción


Hoy, un nuevo capítulo en Catálogo para novatos, en este caso uno que no tiene fecha de cierre porque tristemente seguiremos teniendo joyas canceladas antes de tiempo. Esas en las que siempre te preguntas lo que pudo ser. Studios 60 de la vida.

Para inaugurarla no he elegido, Studio 60, para mi la más representativa de este caso, pero pronto tendrá su capítulo en escritoconK. En su lugar, hoy hablaré de Defying Gravity (Gravedad Cero en España) y sé que me voy a llevar algunas críticas por esta elección. Esta serie escrita por James D. Parriot, uno de los guionistas más veteranos de la televisión actual que inició su carrera a mediados de los 70 con guiones de productos míticos como ‘El hombre de los seis millones de dolares’, ‘El hombre invisible’ y ‘La mujer biónica’ (la original). En los últimos años destaca su participación en Son of Anarchy,  Anatomía de Grey o  Covers Affairs.

Parriot nunca ha tenido demasiada suerte con las series creadas por él, pero a pesar de ello ha cosechado una carrera admirable y variada. La misma que acabó con, para mi su mejor producto, Gravedad Cero. Y es que haber sido parte importante en el desarrollo de la por entonces rompedora Anatomia de Grey hicieron que la cadena expulsarán a buena parte del público potencial de la seria con su manera de promocionarla: “Anatomia de Grey en el espacio”… No sé cuantas veces he leído esta definición.

Ni Grey, ni Perdidos, Gattaca.

Dicha frase promocional no es del todo falsa, pero si que está alejada de la realidad. No es una serie de ciencia ficción para chicas, como se puede presuponer por la coletilla venta. Es ciencia ficción con un alto contenido sentimental muy en la línea de películas como Gattaca, por poner un ejemplo. Este intento de la ABC por conseguir aunar el público masculino más lost con las chicas más llorona de la Grey hizo que ambos huyeran y solo un puñado de valientes disfrutaran de un producto, por lo menos, distinto y arriesgado.

Gravedad Cero narra la vida de la tripulación de una expedición espacial en 2052 que tiene por misión recorrer el sistema solar y hacer paradas en seis de sus planetas. Esta trama no se limita sólo al día a día estelar sino que a través de una peculiar narración en dos tiempos nos cuentan la lucha de los actuales astronautas  por participar en la expedición Antares. Esta doble trama se articula a través de los recuerdos y relaciones entre pasado y presente, que a veces son demasiado forzadas. A esto se le une las declaraciones a cámara de los tripulantes, que se van haciendo menos comunes según avanza la serie. Estas declaraciones están justificadas como parte de la documentación de misión que tienen que llevar a cabo la tripulación.

Sea como sea el intricado sistema de relato funciona y crea situaciones, tanto en el pasado como en el presente, muy emotivas. Aquí, debo aclarar que para mi esto es una virtud si buscáis un Stargate o una Gallactica esta no es vuestra serie. Aunque, puede que al final os guste, ya que no todo son emociones y relaciones, aunque importan y mucho.

Los personajes, a pesar de que la serie les carga de gran peso, no son especialmente excéntricos u originales, pero ni mucho menos son planos. Ese es otra gran virtud de la serie, no necesita de superhéroes a lo mentalista, ni de misteriosos pasados para interesar. Desde el principio, presentan a sus personajes tal y como son, aunque el paso de los episodios los hacen más complejos. En este aspecto, Maddux Donner es el rey, protagonista de esta serie coral, haciendo de astronauta atormentado por en el pasado haber abandonado a su novia y a un amigo en la superficie de Marte.

Otro sanbenito que se le colgó a la serie fue el de sucesora de Perdidos y eso que la serie de Lindelof y compañía no había terminado todavía. Esta comparación y ya van dos acabó por enterrar la serie al presentarse antes unos fans ávidos de juegos de cliffhangers, una serie mucho menos marketiniana (si es que este adjetivo existe).

El gran misterio

Esta última coletilla se debía a la trama horizontal, (para de leer si no quieres un pedazo spoiler como una serie) en la que un extraño ente en busca de reunirse con sus “familiares” conseguía que los responsables de la misión, montase por segunda vez esta extraña misión. La primera fue en la que Maddox perdía a su querido amor.  Cuando digo ente no me refiero a un Alf de la vida (¡¡que mono era Alf!!) sino a un ser no-humanoide que se comunica a través de sueños y predicciones.

Gravedad Cero es esa serie que pudo habernos dado míticos de ciencia ficción y que se quedó en 13 capítulos enterrados bajo una promoción defectuosa y mal dirigida. Al contrario, que Flasfoward y The Event, Gravedad Cero era algo más que un armazón bonito y aunque no creo que se pudiera considerar sustituta de Lost en los exigentes corazones de sus groupies, si merecía mejor suerte. Pero, nos deja una temporada para el recuerdo. Menos es nada.

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