Cuando las luces se apagan…


Hay momentos únicos en la televisión. Instantes irreemplazables. La semana pasada vivimos uno de esos cuando Friday Night Lights tocó a su fin después de cinco temporadas de una de las series más grandes que ha habido. Tal vez, es la emoción de acabar de visionar el último capítulo de una serie que me ha mantenido enamorado durante cinco años, sin bajones y sin dudas.

Para mí, es el primer gran final en directo. He visto los finales de Friends, del Ala Oeste, Studio 60, A dos metros Bajo Tierra, Los Soprano, The Wire o The Shield… para mi, mi Olimpo de series terminadas y a las que hoy se une este relato de fútbol americano… y de mucho más. Es mi primer final en directo porque el resto lo vi tiempo después de que la serie terminara y porque es la primera gran serie de la segunda generación de la Edad de Oro que termina en sus condiciones.

Algunos me dirán Lost (Perdidos). Y si, posiblemente tengan razón, pero yo no soy un Lostie y francamente creo que entre una y otra hay un abismo de distancia que solo unas pocas pueden recorrer entre una buena serie y una magistral. Porque una que una serie te emocione en cada final de capítulo y que no necesite de grandes cliffhangers para engancharte es  algo muy grande, porque esta es la gran serie de personajes de los últimos años.

Se ha escrito mucho sobre el final de Friday Night Lights. Yo daré mi particular adiós a esta serie con dos artículos, este y el del miércoles irá sobre series para llenar este vacío que nos deja su final. Y la verdad que con todo lo escrito en la blogosfera sobre FNL no sé muy bien que contar que no sea una reiteración de halagos y te echare de menos… Así que creo haré un repaso sobre los ingredientes que conforman este apetitoso producto, y ver si con parte de la receta alguien es capaz de regalarnos algo similar en no demasiado tiempo. Así que empezamos con el repaso final, en el día de San Valentín, sobre la serie que a tantos nos ha enamorado:

El deporte: Uno de los grandes conflictos actuales es el deporte. Me explico. En la sociedad actual, salvo en el caso de guerras, terrorismo y desastre naturales en occidente los conflictos son cada vez menos físicos y más dialécticos. Esto que es una de las maravillas de la civilización, reduce a la acción física a la hora de escribir un guión a policías, criminales, médicos, etc. Todos géneros ya tocados en gran medida en el mundo televisivo/cinematográfico. El deporte en cambio, a pesar de su importancia en nuestra vida cotidiana, es un tema tratado pocas veces y menos aún de manera brillante.

FNL supo desde el principio que esta era una baza a explotar y después de una primera temporada donde el relato deportivo fue bastante tradicional… con la épica muy bien construida eso sí, vinieron 4 más con relatos totalmente distintos. Es uno de los riesgos de basar un relato en el deporte es que puedes caer fácilmente en el tópico épico y crear una escuadra invencible y eso es algo que en una película puede funcionar, pero que en una serie le restaría cualquier tipo de encanto. FNL ha sabido darle al espectador las derrotas y victorias justas para que su interés fuera siempre le máximo y que los partidos no fueran meros tramites.

De hecho, ha conseguido hacer del fútbol americano, un deporte que en Europa nos pilla muy lejos, algo más cercano, interesante y emocionante… ¿Quién lo hubiera dicho hace cinco años?

Los adolescentes: A la hora de crear adolescentes se suele ir a dos extremos: Los tontos y los adultos de dieciséis años. FNL seguramente haya pecado más de lo segundo, pero en cualquier caso cada personaje adolescente ha crecido al lado de sus conflictos como lo hacen los reales, y eso es una virtud muy grande si tenemos en cuenta que se movían en un mundo ficticio y fuera de los cánones habituales.

También han destacado la variedad de historias que hemos podido ver en la serie y todas muy bien trazadas y que provocaban que después de irse quiseras seguir sabiendo de ellos. Eso se debe a que las idas no eran abruptas, sino que se preparaban y no desaparecían del relato. Ese personaje estaba presente aunque no estuviera allí. Algo muy difícil de conseguir.

Los adultos: Ahora mismo en cualquier ranking de personajes los Taylor están en las primeras posiciones y eso es porque han sabido representar un matrimonio único pero muy cotidiano. Todos los que hemos hecho deporte nos hubiera gustado tener un Coach Taylor detrás, y no precisamente por su amabilidad. Ella, Tammy, ha sabido construir un personaje fuerte y duro sin resultar insoportable. Viéndolos ves una pareja que lleva muchos años juntos y esa química ha marcado gran parte de la serie.

Eso sí, no son los únicos. Buddy por ejemplo, es ese niño-adulto que se aferra a la único que le ha hecho sentirse importante en su vida, el fútbol. Padres, otros entrenadores, los jugadores de la primera generación cuando han crecido, todos ellos conforman una lista inagotable de conflictos bien resueltos y de conversaciones que parece que las hayas vivido.

Los silencios: Algo muy difícil de medir a la hora de escribir, de dirigir, de actuar… son los silencios. Pueden aportar un gran dramatismo, una gran comicidad… pero los grados de estos aportes son difíciles de medir hasta tener el resultado final delante. FNL los silencios y las miradas parecen escritas y son las partes de los diálogos más magistrales.

 

La ambientación: El cine ya se ha olvidado de los decorados para casi todo y que haya series rodadas 100% en exteriores es un paso hacia una televisión más creíble, mejor ambientada y más  cercana. FNL creó un pueblo a partir de pedazos de Texas y eso es uno de los grandes aciertos de la serie: Dillon existe. Además, haber conseguido imbuirnos del espíritu pegajoso, nostálgico, extraño de ese pueblo, de sus gentes, es digno de mención.

La nostalgia: En la serie se dice muchas veces: Lo que vas a vivir va a ser el momento más importante de tu vida. En la mirada de los adultos se ve la nostalgia, la tristeza por los momentos pasados y en los jóvenes saber que están ante los mejore momentos de su vida… Eso se trasmite al espectador que siente que esta ante uno de los momentos catódicos más disfrutables y que pasará mucho tiempo antes de que se repitan.

Esperemos que esta sensación sea solo eso y dentro de poco podamos decir sobre otra serie: “Es como Friday Night Lights… Una maravilla”.

Ha empezado la tercera generación de Skins… ¿o es la cuarta?


Por segunda semana consecutiva, empiezo hablando de Skins, pero esta vez de la original y su primer capítulo de esta tercera generación… ¿o es la cuarta? Esta duda, viene de haber visto el segundo capítulo de la versión MTV, pero hablaré de ello más adelante.

La tercera generación británica de Skins ha empezado con muy buen pie y es que el primer capítulo de la quinta temporada ha recuperado todo el encanto que el final de la segunda generación había hecho perder la serie. Y es que los Effy, Freddie y compañía eran personajes muy interesantes como demuestran algunos de los capítulos, maravillosos, de su paso por Skins, pero las relaciones establecidas entre ellos hicieron de la serie una sombra de lo que fue.

Repito, me gustaron mucho los personajes de la segunda generación, pero el trio Effy-Cook-Freddie acabó por fagocitar las tramas y hacer que la de los demás personajes fueran anecdóticas y sin importancia en una resolución final totalmente fuera del tono de la serie y es que creo que se les fue de las manos la locura de una Effy fuera de control y un Freddie sufriendo el mal del protagonista (Mi único problema son los problemas de los demás). Para nada, la segunda generación se puede comparar al fantástico juego de espejos que supuso la primera a pesar de la gran construcción de Cook, J.J. o la maravillosa pareja Emily-Naomi… El resto, ya ni los nombro porque son secundarios en una serie donde no debería haberlos.

El renacer de un gran serie

Aún es pronto para juzgar si esta nueva generación seguirá este mismo camino, pero por el momento, los personajes presentados son muy interesantes y pueden dar mucho juego. En cuanto, al capítulo en sí, nos presenta a Frankie una chica (no sabemos si es chica hasta 5 minutos empezado el capítulo) que lo ha pasado muy mal y que se ha mudado a Bristol desde Oxford donde era humillada constantemente por sus compañeros.

 

Es la hija adoptiva de dos ex-militares homosexuales que la tratan con todo el cariño del mundo. Me ha sorprendido, y agradado, que dentro de la incomunicación familiar no se extrema en demasía los estereotipos en estos personajes y no los ridiculizan como en temporadas anteriores. El ataque a los adultos parece, en principio, haber disminuido aunque siguen habiendo personajes fuera de toda norma, como su profesor.

Frankie muestra poco en el primer capítulo: Sus aficiones, su familia, pero casi no verbaliza nada. Su rostro muestra miedo y decepción anunciada, y se sorprende cuando recibe, por primera vez en su vida, cariño y amistad. Es el aperitivo perfecto de lo que puede ser un gran grupo, precisamente porque no son un grupo como tal. Al contrario, que la segunda que empezaba con un capítulo centrado en todos y que nos presenta a todos los protagonistas, en esta quinta temporada sólo nos muestran la vida de Frankie y a grandes rasgos, porque este personaje puede dar mucho que hablar…

Del resto sólo vemos pinceladas. El grupo de tres amigas formado por Mimi, creo que va a ser un fantástico personaje a lo Cook,  y sus secuaces Liv y Grace.. ambas muy bien definidas sin parecer una unidad. Lo que más me han gustado han sido los personajes de Richie, que protagonizará el segundo capítulo, que parece en principio un heavy, o similiar, pureta de la música con grandes dosis de inadaptación y su compañero de viaje, Alo, que parece que va a ser el gran desahogo cómico de la temporada. El último personaje que falta para cerrar el grupo es Nick, el novio de Mimi que casi ni ha aparecido en el capítulo salvo para ser el tipo tío popular de la clase/matón.

En definitiva muy buenas sensaciones en este inicio de temporada y de generación. Skins me ha vuelto a enamorar y ha hecho que tenga ganas de ver los ocho capítulos que formarán esta temporada.

Tea, le da brillo a Skins MTV

En el otro lado del charco, el remake de MTV continúa su camino con unas audiencias más bajas y con menos patrocinadores. Eso sí la ex-cadena de música ha anunciado que emitirá los diez episodios. Su segundo capítulo está dedicado a Tea, animadora lesbiana sustituta de Maxxie.

El episodio es bueno, salvo por la realización, y nos presenta a un personaje muy interesante más allá de su lesbianismo (¿Por qué ser gay debe ser una definición del personaje?). Tea es animadora, es lesbiana y libre. Le gusta ser libre, no tener dramas por su manera de pensar. Hija de un gran familia italo-tradicional con lazos de la mafia, Tea debe esconder su condición, a pesar de que ansia gritarla a los cuatro vientos. Especial atención a la escena final con la abuela.

Esto  me hace dudar si el desarrollo de la temporada variará de la original (¿Para qué utilizan los mismos personajes?) o será un mero pegote en la historia ya conocida, que es lo que  me temo. Por cierto y para terminar, el nuevo Tony es lo peor de la nueva serie… No tiene nada del original y tampoco aporta nada nuevo.

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