Los jefazos se ríen, se equivocan y a veces piden perdón.


Los jefes, esos seres incomprendidos a los que no les hace feliz cobrar diez veces más que tú y siempre están enfadados, esos extraños seres que habitan en un despacho en el que casi mejor no entrar y que suelen tener muy mala hostia… Si, esos seres extraños… Pero, este artículo va más sobre los jefazos, que son los jefes de tus jefes y que normalmente los conoces de vista… de verlos en la tele. Pues esos seres (a los que no defino porque no los conozco) también ríen, se equivocan y a veces hasta piden perdón…

Vamos con el primer caso, el de los que ríen. Sino vean esta entrevista que le realizaron a José Miguel Contreras, consejero delegado de La Sexta. Él responde a su entrevistador (supuestamente de Intereconomía) con paciencia y mucho humor. Lo cierto es que no sé si se olía algo porque lo normal es que en una entrevista tan agresiva termines por quedarte sin entrevistado, sea como sea se ha convertido en el documento audiovisual más agradable de estos últimos días y por una vez quería empezar con buen rollo este repaso… eso y que hacer la pelota de vez en cuando no está de más.

Y es que la fauna jefacil es muy diversa, sino miren a Pedro J., diverso en si mismo, protector de los tirantes (esa prenda en peligro de extinción) y más amarillo que Homer Simpson… El caso es que tras publicar en su periódico ciertas calumnias sobre Ana Rosa, ha decidido pedirle perdón… ¡por Twitter! Me hace gracia esta maniobra. La ley dice que las rectificaciones en los medios de comunicación deben llevarse acabo con la misma relevancia que la información original… Es decir, si se publica en portada, la rectificación debe ir en portada con el mismo tamaño y ubicación. Y tengo muy claro que la calumnia ocupa más de 140 carácteres. ¡Qué listo es Pedro J.! Me voy a empezar a poner tirantes… que a Wyoming tampoco le va mal con ellos.

Por su lado, Ana Rosa, jefaza de las mañanas, sigue con el jaleo provocado por la confesión en directo de Isabel García sobre el caso Mari Luz… Y entre declaraciones judiciales y ocupar las mañanas de Telecinco sigue explotando el susodicho caso. Mientras tanto, Isabel García no aclara si fue coaccionada para que no hablara con otros medios (casi un secuestro) o no… lo que parece claro es que le ofrecieron dinero que no ha recibido y tristemente, cada vez más, todo esto tiene más tintes de tv-movie mala de las tardes de sábado de Antena 3…

Y sin movernos, de la cadena de Planeta, parece que tras el éxito de Downton Abbey (relativo ya que ya ha caído dos puntos desde su estreno) ha decidio llenar sus prime times con ficción británica. Para ello, se ha hecho (además de las series que venían con la citada) con Sherlock, una versión modernizada de Holmes. Lo cierto, es que si le funciona podríamos estar ante una paradoja en la que las series extranjeras más vistas (Telecinco ya casi no pone ficción americana) sean las inglesas, mientras que las americanas queden relegadas a canales menos generalistas (Cuatro y La sexta sobre todo). Si es que, mira que descubrir en 2011 que tenemos una pedazo de isla al norte que hace buena tele… ¿Qué será lo siguiente? ¿Los kebabs turcos, los vinos franceses o las toallas portuguesas?

Para terminar, la Academia de la televisión ha pedido al Ministerio de Industria que cree de una vez (se aprobó en julio del año pasado) el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA). Es decir, un consejo que regule las prácticas televisivas… Pero lo cierto, es que este tipo de organismos reguladores poco han hecho en otros países para dignificar la televisión, sino miren Estados Unidos donde Oprah tiene tanto dinero que se ha hecho una canal para ella sola.

Lo que pasa es que en España, miramos hacia Cataluña y vemos que su Consejo Audiovisual si que ha funcionado, pero la verdad es que ese organismos tiene como misión regular unas cuantas teles locales y TV3… Y es que una búsqueda de malos contenidos en este canal (por su carácter de servicio público) sería como buscar pirata en la Academia de Cine… Esto… tal vez, un poquillo más difícil.

Mis cinco de… nuevos policiacos


Coincidiendo con el estreno de The Chicago Code, la nueva serie policíaca de  Shawn Ryan, autor de la fantástica e insustituible The Shield, he decidido hacer mi ranking de los nuevas series policíacas, es decir, toda serie de policías que se haya estrenado esta temporada (incluyendo el verano) hasta el pasado lunes 7 de febrero para no juzgar la serie de Ryan con tan solo un episodio. He dejado fuera los spin-off, ya que los considero una continuación o expansión de la serie madre.

QUINTO PUESTO:

Hawaii Cinco-0. Orci y Kurtzman traían de vuelta esta serie de acción tras muchos años de olvido y emprendían la difícil tarea de hacer un remake que no cayera en la parodia fácil o en la adaptación calcada (aunque la distancia temporal la hacía casi imposible) sino que han sabido coger los elementos originales y crear una historia fuerte y actual. Su elenco es un gran actrativo y sobre todo la química que hay entre sus protagonistas.

La serie narra las vivencias desde su nacimiento de una unidad especial creada por la Gobernadora del estado isleño con derecho a todo mientras detengan a los malos. De momento, ese derecho a todo no ha sido más que una manera de justificar las poco ortodoxas tácticas, pero ¿veremos de nuevo policías que se atreven a cruzar la línea a lo The Shield en esta serie de acción? No nos engañemos, la serie tiene pinta de ser un mero entretenimiento basado en la acción y la descarga de adrenalina en la caza de malos variados, pero aún así, de una gran calidad.

The Good Guys. Empatado en el quinto puesto con la anterior, otro tipo de remake. Un remake de todo el macarrismo ochentero mezclado con la demacrada actualidad. Está protagonizada por el gran Bradley Whitford (Studio 60, El ala oeste) y Colin Hanks (King Kong), en los papeles de Dan Stark una vieja gloria policial de los 80 que sigue atascado en sus viejos métodos y sus viejos méritos y Jack Baley, un prometedor inspector castigado con el abuelete, hasta que se da cuenta que más que un castigo su compañero es una bendición.

La serie está creada por Matt Nix (Último Aviso) del que reconozco que me encanta su estilo gamberro y desenfadado de afrontar la acción y la manera de construir sus personajes tan carsimáticos. La serie no busca los argumentos retorcidos y los casos difíciles de resolver sino casos llamativos más por el montaje viendo el final y luego retrocediendo y haciendo  todo tipo de avances y retrocesos en el tiempo… Vale, viendo la serie lo que digo tiene sentido. Es una serie con mucho ritmo y divertida a lo Jungla de Cristal o Arma letal.

CUARTO PUESTO:

Detroit 1-8-7. De esta serie siempre quedará el “lo que pudo ser”. La idea original era crear un falso documental sobre el trabajo del departamento de homicidios  de la policía de Detroit. El piloto levantó las iras del departamento real y las quejas de la ciudad hicieron que se tuvieran que echar atrás y cambiar el estilo de la serie volviéndolo un producto mucho más vulgar.

En su haber tiene a favor las fantásticas actuaciones, encabezadas por el ex-soprano Michael Imperioli, una narración sucia bastante oscura y una construcción de personajes que aunque clásica es interesante. En su debe unos casos bastante anodinos que siempre buscan implicar a los policías personalmente, lo que hubieran funcionado mucho mejor con el estilo documental.

TERCER PUESTO:

Rookie Blue. El género policial le debe toda la innovación que le ha llevado a lo que es ahora a Canción Triste de Hill Street (Hill Street Blues) y cuando una nueva serie vuelve a los orígenes del género es muy apreciable y digno de admiración. Rookie Blue nos devuelve al género más puro en el que las vidas de los policías y su trabajo se mezclan y entremezclan y hace que los acabemos conociendo como a compañeros de oficina.

Rookie Blue fue calificada como la Anatomia de Grey de los policías… se nota que no todo el mundo ha visto Canción Triste. La única diferencia con esta es que la serie se aborda desde el punto de vista de los novatos que entran en una de las mejores comisarias de la ciudad y se abordan los casos y relaciones desde el punto de vista de los recién llegados. Si llevan a cabo una renovación periódica de personajes (un estilo a lo Skins) con nuevos novatos convertirán una serie muy decente en algo muy diferente, muy grande.

SEGUNDO PUESTO:

Sherlock. La visión modernizada del clásico de Doyle abordada por Moffat y compañía debió ser la elegida para llevar a cabo la película y la franquicia de Downey Jr. que es bastante más anodina que la serie que tratamos. En la versión de Moffat, Holmes es un detective privado que colabora como asesor con la policía y Scotland Yard, enorgolluciéndose de ser el único asesor profesional de este tipo en el mundo. La serie tiene una estructura bastante particular de 3 capítulos autoconclusivos de hora y media de duración cada uno.

En estas tres minipelículas, vemos a Sherlock en el presente acompañado por Watson un ex-médico militar herido en Irak. Los casos recrean el sabor de los de Doyle e incita al espectador a buscar el culpable y a resolver los puzzles, todo un logro en lo audiovisual. Además, el gran carisma de los protagonistas y una química digna de estudio crean un entramado atractivo y elevan a esta serie como una de las grandes revelaciones de la temporada. No es una mera adaptación, es una puesta a punto del clásico en lo que Moffat ya se está convirtiendo en un experto tras su Jekyll.

PRIMER PUESTO:

Luther. A la hora de realizar esta lista, no tenía muy claro los puestos, salvo el primero. Luther debía ser el primero y es que el drama de la BBC es lo mejor que se ha hecho en este género en los últimos años. Narra las vivencias y los casos de John Luther un detective del departamento de casos especiales de la ciudad de Londres. Luther, interpretado por Idris Elba, tiene un acentuado sentido de la justicia y bajo el tormento que supone para él los casos inconclusos está dispuesto a cualquier cosa para resolver los crímenes.

Además, el tormento de Luther pasa factura a su vida personal provocando que caiga en un abismo oscuro cuando su mujer se distancia de él. Esta serie es la heredera, o por lo menos ha recibido una gran carga genética, de The Shield y su sofismo moral. Si quieres disfrutar de un drama  de altura, en la que el bien y el mal está rodeados de grises y que además goza de guiones magníficos y actores únicos, esta es tu serie. Imprescindible.

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