De vergüenzas ajenas, propias y algo de cine


Hace unos días nos sentíamos indignados con el comportamiento de Charlie Sheen allá, en las américas. El actor mejor pagado de la televisión americana gracias en su papel en Dos hombres y medio, sigue con su vida excesos y poca profesionalidad que ha obligado a cancelar lo que quedaba de temporada de la comedia más vista en Estados Unidos y ha supuesto un duro cruce de declaraciones entre el actor y Chuck Lorre, showrunner de la serie. Sheen se ha apresurado a decir que tiene un proyecto con la HBO titulado Sheen’s corner. El canal ha sido más rápido aún en desmentirlo.

Lo cierto, es que el de Sheen es un caso de vergüenza ajena de manual… pero también los tenemos de vergüenza propia. Propia, la que me da a mi, el programa de AR. Ana Rosa consiguió el pasado viernes la confesión de Isabel García, esposa del presunto asesino de Mari Luz. Para muchos esto no es anti-ético, pero todo lo que suponga juicios paralelos fuera de los tribunales es algo que un periodista nunca debe promover, uno con ética digo… y si eso con carrera. Por pedir que no quede.

La cosa no termina aquí, ya que hemos podido saber por Elmundo.es que el equipo de Cuarzo Producciones aisló a García y la tuvo retenida durante un tiempo indefinido para evitar que la mujer confesara en… ¿un tribunal? Es lo que pensaría cualquier persona razonable, pero no: ¡Para evitar que lo confesara en cualquier otro plató de televisión! Si es que ya me imagino a los responsables del programa: ¡Oye que por escaleta vamos un minuto largos, dile a la redactora que le de caña a la mujer esta y acortamos lo de Mari Luz! No sólo es vergonzoso, sino que es un retrato de una sociedad que cada vez valora más la fama y la notoriedad por encima de cualquier otro valor. Ya saben próximamente en Telecinco: ¡Yo asesiné a…! Un novedoso formato que ya he tenido un gran éxito en San Blas y la Modelo de Barcelona.

Sin movernos de la cadena de Fuencarral, esta semana Pasapalabra ha entregado el bote más grande de su historia… con tongo incluido. El concursante pronunció urerte y no urente (la respuesta correcta) en la última letra del rosco. Pasapalabra, como casi todo los concursos, se graban en tandas en falso directo muchas veces con semanas o meses de margen sobre su emisión. Esto hace más extraño el asunto. ¿Nadie del equipo se dio cuenta? ¿Era muy tarde para subsanar el error? ¿Es todo un malébolo plan de Vasile para ganar audiencia?

¿Y Christian Galvez? ¿Qué es Christian Galvez? Yo lo recuerdo en sus inicios con Kira Miró en Desesperado Club Social, un programa juvenil en la época en la que todas las cadenas tenían uno. Después, por su paso en CQC y me sorprendió su cambio a Pasapalabra con la muerte de la etapa de los hombres de negro con Fuentes a la cabeza. Y ahora va a protagonizar una película cómica con Jorge Sanz y Resines de acompañantes. ¿Se va a poner de moda que Telecinco ponga a sus presentadores a protagonizar sus ficciones? Los planes de Vasile me provocan tantas preguntas… y es que ninguno tiene sentido y todos le funcionan.

Sino miren al “pobre” Miguel Ángel Revilla, conocido por ir en Taxi a la Moncloa con anchoas bajo el brazo, que sufrió una encerrona en su visita a La Noria. “No volveré… Lo pasé muy mal”, pataleaba el presidente cántabro tras su visita al programa presentado por Jordi González. Los del programa le dijeron que iba a hablar de la corrupción en la política y acabaron sacándole su pasado en el sindicato vertical… Esta feo lo de La Noria, pero ¿alguién se ha sorprendido? Digo a parte de Revilla… Creo que Jordi González se ha quedado sin anchoas. Eso sí, no duden que hará el programa seguirá haciendo datazos de audiencia.

Sino es por la gente que lo vea será por la duración. Sino fijense que Sobera le ha vuelto a pintar la cara a Sálvame Deluxe y en los datos aparece con más share el programa de Jorge Javier… y es que como duran 4 horas, en unas horas que las demás cadenas se han ido a dormir pues hacen los datos que quieren. Estoy convencido de que pueden llegar hasta el 30% o más… eso sí alargándolo hasta las seis de la mañana.

Para terminar, y que no parezca que sólo hablo de Telecinco, cometaré que LaSexta, tras varias semanas de emisión, se ha dado cuenta de que tiene un tercer canal.  ¡Ahí va! ¡Qué se nos olvidó LaSexta 3… habrá que ponerle algo! Pon pelis de esas que hemos comprado y que no sirve para LaSexta, que las nuevas se las descargan, pero como de las viejas no tienen ni idea de nada pues seguro que hacemos más audiencia que CNN+…  Así, que por arte de magia LaSexta 3 deja de ser un canal de ficción general para convertirse en el primer temático de cine de nuestra TDT.

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OT ha muerto, ¡viva OT!


OT ha muerto, ¡viva OT!

Yo no he podido ni ver la final, me moría de pena. Y no por todos esos modelazos rockeros con corsé de Maya Hansen incluidos, que ya no va a lucir más Pilar Rubio,  no, me muero de pena por todos esos sueños rotos.

Me imagino a esas chicas con esas voces prodigiosas, con esas caras bonitas, metidas en la cama con su pijama de Hello Kitty, llorando a mares. “¿Cómo ha podido pasarme esto a mí? ¡A mí, que la música es mi vida!”

Porque no sé si os habréis fijado, queridos lectores, pero esto es una cosa recurrente en los casting de los talent shows: La música es su vida. O bien el baile es su vida. O lo que sea que se enseñe en el reality.  Todos esos jovencitos con problemas psicológicos sin duda, buscando el reconocimiento con su arte.

Si yo fuese jurado de un casting, lo llevarían crudo: “Así que la música es tu vida, ¿no? ¿Cuántos años de conservatorio dices que has hecho? ¿Ninguno? Ya me parecía. Y llevas tatuada una clave de sol… ¿Te imaginas a un premio Nobel de física tatuándose una ecuación en la muñeca? Háztelo mirar.”

Porque yo creo que la gente sobreactúa, a mí me encanta la ropa y no me tatúo el logotipo de Louis Vutton, ¿qué necesidad?

Esa gente que va al casting con su madre, con su padre, con su abuela. Y por supuesto que la productora se asegura de sacarlos en el video: ¿Cómo ha bailado su hija? Fenomenal, claro. Yo a mi madre también le parezco más guapa y más estilosa que Olivia Palermo. Mi pobre amiga Nati se parte de risa cuando se lo cuento: “Belenchu, ¿tú Olivia Palermo? Pues no te falta a ti Nueva York ni nada.”

Pues las madres de los castings, igual. Y claro, los chavales lloran y suplican al jurado que los coja, dicen que no les van a decepcionar, que lo van a dar todo, el cien, el ciento uno, no, ¡el doscientos por cien! Como mínimo. Y tú coges el mando y dices: Eso ya lo he visto. Y así es.

El precio de la vanidad, decían. Porque al final, eso es lo que terminan pagando los chavales mal asesorados que se presentan a los talent shows. Porque sin duda, debe de ser muy guay que la gente te pare por la calle y te diga lo bien que cantas o bailas, que las niñas lleven tus fotos en sus carpetas. Mucho más que pasarse la vida estudiando música o baile en conservatorios, sufriendo, madrugando. Pasando las horas muertas componiendo canciones, pasarse las semanas ensayando en locales de mala muerte del extrarradio y los fines de semana en furgonetas y pensiones, dando conciertos por todo el país. Eso es de bohemios, de gente con pelo largo y gafas de sol.

¿Cómo ellos, tan monos, tan cool y tan divinos van a hacer eso? Mucho mejor es jugar al karaoke delante de toda España para que admiren tu talento. Así, sí. Pero seamos serios, ya todos sabemos cuántos triunfadores salen de cada edición. Cuántas voces prodigiosas se quedan por el camino.

Yo personalmente, ya estaba un poco harta. Me gustan los realities y me gustaban OT  y Fama porque eran como un Gran Hermano pero con gente más joven y talentosa. Gente que realmente invertía su tiempo en mejorar en algo, pero no dejaba de ser un reality y quería verlos dormir, verlos lavarse los dientes, verlos enrollarse entre sí y hacerse super amigos. Si luego encima bailaban y cantaban bien, para qué queremos más.

Pero ver a una horda de chavales cantando canciones que ni me van ni me vienen con esas voces tan limpias y esas coreografías y ese sentimentalismo exagerado… Como que no. Si no voy a conciertos, ¿por qué iba a querer verlos por la tele?

Además, ahora viene Gran Hermano, el reencuentro a consolarnos por la pérdida, que es otro formato que me parece una genialidad. Lo que nunca me ha gustado es que compitan por parejas, yo pondría a reencontrarse a todos con todos, gente que viene resabiada del concurso, que sabe lo que hay, y me sentaría a esperar lo que realmente mola de los realities: Que la gente fornique. Porque para ver a gente discutiendo ya tenemos De buena ley y ya es lo suficientemente insoportable por sí mismo.

Yo de momento voy a ir a comprar palomitas de cultivo ecológico y helado de chocolate sin azúcar añadido para la noche de la primera gala. Y esta vez me ahorraré los momentos lacrimógenos con la abuelita de turno, porque para El reencuentro, por suerte o por desgracia, no hacen castings.

Casi nada cambia


Muchas veces cuando algo cambia en la televisión (La agonía de DEC) los críticos y espectadores preocupados damos saltos de alegría… pero al final, todo sigue igual y sino que se lo pregunten a Antena 3 sigue con ese salvaje agujero negro en sus tardes y este fenómeno televisivo ya tiene nueva víctima: 3D (Antena 3 Directo, que cachondos con el nombre) de Gloria Serrá. Y es que el programa presentado por la hace meses proclamada gran periodista (así nos va) no era más que una copia de todos los Almendralejo Directo que pueblan la geografía española y copiando algo que sigue funcionando es muy dificil que algo haga buenos datos.

Para sustituirlo, Antena 3 pone en su lugar Puente Viejo, un nuevo serial para las tardes y Tercero en discordia que es un dating show (hombres mujeres y viceversa sin dar vergüenza ajena posiblemente)… Y es que parece que no aprende y sigue probando con lo que a otros les ha funcionado y clonando tardes sin éxito. El problema es que parece que siempre llega tarde y que la cadena, y las productoras, parecen faltas de ideas para llenar esa franja. Yo les propongo Saber perder, un concurso… A la 2 le va muy bien.

Por otros lares, los de TVE, todo parece funcionar. Por ello, que se hayan gastado una millonada en renovar por cuatro temporadas los derechos de la Champions League suena raro. No pienso como Telecinco que sea ilegal que suban la puja tanto, pero ¿era necesario?. La televisión pública no debe olvidarse nunca de las audiencias, porque tiene que hacer una tele de calidad, pero que se vea, que ¿de calidad? a secas ya tenemos La 2… Tal vez, ese dineral se debería haber invertido en productos audiovisuales autóctonos que permitan mejorar la industria en términos cualitativos. Es decir, lo que está haciendo Canal+ pero desde nuestra tele pública… ¿BBC?

Y es que esto de las teles públicas si que no cambian… O sí. En Valencia han prohibido emitir a la TV3 algo lógico desde el punto de vista del espíritu de las teles autonómicas pero muy triste desde el punto de vista de la calidad televisiva… en lo que TV3 es un oasis en una país de Sálvames. Además, la cadena catalana hace grandes datos de audiencia (llega a superar el 20% en su ámbito de emisión con varios de sus productos), algo que Telemadrid no puede ni soñar.

La cadena de la estrella debería ser otro referente entre las autonómicas, no en vano, su presupuesto es de lo más altos de la FORTA, en cambio celebran que su late-night alcance un 8% con Territorio Comanche de Cristina Tárrega… Sin entrar en discursos ideológicos, ¿Cómo es posible que dejen entrar a esa señora en una tele pública? No es sólo una nefasta presentadora, sino que además, va a en contra de todo criterio aceptable para un organismo público… y encima le pagan. En realidad, encima le pagan con nuestro dinero…

Es lo mismo que pienso cada vez que veo algo relacionado con Eurovisión y yo es que soy de efecto Phil Collins constante. (Es un efecto televisivo, llamado así en honor al primero que lo sufrió, que produce una increíble bajada de audiencia cada vez que aparecen actuaciones musicales en la televisión). El final de OT es una prueba de que la gente está harta de que nos intenten meter a gente sin formar, o en formación, como estrellas, siendo en cualquier otra profesión creativa sería becarios.

Señores de la televisiones, en un país de 45 millones de habitantes no hay tantos cantantes para sacar tres talent shows al año y hacer el ridículo en Eurovisión… y menos paciencia para verlos haciéndolo. ¿No estaría bien un Destino Eurovisión con artistas consagrados y alguna promesa? ¿Y si fueran cantantes que tocaran varios estilos musicales? Suerte a Lucía Pérez en su paso por Eurovisión, pero lo cierto es que los gallos cada vez venden menos y eso es algo que me alegro que si cambie.

Para terminar, Buenafuente no cambia y volvió a cosechar un éxito de audiencia con sus Goyas… A pesar de ello, recibió críticas por hacer una gala de premios aburrida (lo de Alex de la Iglesia ya lo comentó ayer Barman)… Señores: Es una gala de premios… Lo curioso es que lo comparaban a Gervais y sus Globos de Oro. Para mi, Buenafuente estuvo mucho más acertado y tuvo momentos brillantes. ¿La gala fue  aburrida? Si. También lo fueron los Globos de Oro y lo serán los Oscar. Y es que es una gala donde se dan premios… ¿Es tan complicado? No es un espectáculo de monologuistas, no es un obra de teatro y no es un Late Show… Eso sí, la canción de doce minutos, dejar colarse a Jimmy Jump y las risas fingidas de muchos protagonistas sobraban.

P.D. Casí se me pasa hablar de Sálvame, que está acojonado con Sobera, y primero fue Belen Esteban y el polígrafo y ahora una entrevista a María Lapiedra desnuda… Hay que ser tontos… Si para ver Lapiedra desnuda, vestida, travestida y en diferentes posiciones está internet… Eso sí, si lo hacen con la Esteban (que Vasile no me oiga) lo petan seguro…

Pressing Heart


Muchas veces cuando lees las noticias televisivas, y a veces no tan televisivas, tienes que mirar la fecha de la publicación de la noticia y/o el vídeo. Esta semana Intereconomía sigue dando clases de periodismo, de como no hacerlo, y ha arremitido contra Carla Anonelli, una candidata de las listas del PSOE madrileño por el simple hecho de ser transexual. “Chica, chico o chiqué” decía alegremente el presentador de El gato al agua… Hemos olvidado que los debates políticos, que las críticas periodísticas deberían basarse en ideas, propuestas o sucesos y nos hemos acostumbrados a los ataques ad hominen, a la condición de una persona ya sea de raza, sexualidad, color, religión o cualquier otra característica que le resulte incomoda a la caverna derechista con sicarios periodísticos a su servicio… Enorgullecidos de la minoría, muy minoritaria, que les sigue buscan superarse día a día en su falta de respeto y rigurosidad… el debate político para ellos es una pelea de gladiadores en busca de los jaleos de la muchedumbre… pero no se lo digan, que se sentirían incomodos con la imagen de dos hombres sudorosos y con poca ropa luchando cuerpo a cuerpo.

Y es más curioso que en defensa de Antonelli, defensa innecesaria por obvia, saliera Jordi González, que con Jorge Javier es uno de los máximos representantes de la telebasura más retrograda de la actualidad. González arremetió contra Intereconomía y fue reprendido por una fan mucho más educada que él y que le volvió a llamar basurero catódico (me gusta inventarme insultos bonitos) y éste citó a Sardá: “Telebasura tu puta madre”… Podría entrar en el debate perenne de si es necesaria esa televisión, si es la que merecemos pero no lo voy a hacer.

Lo que es indignante es que esa gente que hace esa televisión, no deja de ser un trabajo como otro cualquiera, no reconozca lo que hace. “Hago telebasura si, ¿y qué?”. Ya está bien de hipocresías. Es como si Santiago Segura quisera convercernos de que hace cine de calidad… él sabe que hace cinebasura de consumo rápido y nunca lo ha negado. Lo más estúpido del asunto es esta manía de los famosos de utilizar el twitter como si fuera una conversación estando de cañas con unos amigos. No lo es. Es un micrófono y que un tipo con tantos años de trabajo no lo entienda y siga cagándola, no haré chistes al respecto, una vez tras otra es síntoma de que le deberían dar clases del mundo de la comunicación.

En realidad, creo que en el fondo es algo calculado, porque Telecinco se ha montado un negocio con el corazón al más puto estilo de Pressing catch. donde las polémicas están medidas al segundo y todo es parte de una coreografía… Sino fijaos en Belén Esteban que decide arremeter contra Jesulín justo cuando Antena 3 empieza a ganar a Sálvame Deluxe con el concurso de Sobera. A la vez, la cadena de Fuencarral negocia con el torero su fichaje y se emite el capítulo en el que la Esteban sale en Aída… No me digan que no parece todo una maniobra calculada. Pressing Heart oigan.

De hecho, González que es poco de polémicas, se le ve que es recatadito él, unos días después realizó un encuentro digital. En él habló de Gloria Serrá en términos semicariñosos y de Sé lo que hicisteis en términos semi no cariñosos. ¿Por qué? No lo sé. Es curioso que un programa “obsoleto”, con una presentadora que “no ha aprendido a leer el cue” según él y acabado según otros siga dando tanto que hablar. Y es que un país con un consumo televisivo tan alto, un programa de crítica catódica no es sólo importante, sino que es necesario y este tipo de programa ha sido prohibido por jurisprudencia… Una vergüenza…

…Y aún así sigue adelante. Esta semana Alberto Casado, un chico que entro como becario de guión en el programa y que ha salido como una estrella, se ha ido del programa. Lo ha hecho rodeado del cariño de los fans y los compañeros en una despedida que ha tenido menos trascendencia que la de Ángel, en parte por una decisión personal de guionista-presentador. Y el programa de humor, ha anunciado la incorporación de Leo Harlem, uno de los mejores humoristas del país, David Guapo, un valor en alza, la elección de su primer reportero y la realización de un concurso semanal dentro del programa. No sé si estará obsoleto, pero no se dirá que no intenta renovarse.

Volviendo al tema de Intereconomía, y es que su extremismo ideológico ha hecho que Veo7 (canal de Unidad Editorial, editora de El mundo)  parezca una televisión de lo más centrista y moderada. Aún si entrar en juzgar su ideología, ya que sea como sea no es de un extremismo y violenta dialécticamente como la cadena del Toro, lo que es un canal del Siglo XX en el mal sentido. Su programación que ha conseguido que entrevistas relevantes (Zapatero, Rajoy, Contador, etc.) sean una estupenda nana, está llena de productos noventeros mal actualizados… Ya sea el nuevo Alta tensión (Tensión al límite), el trivial o la ahora anunciada vuelta de matrimoniadas con Pepa y Avelinos rebautizado como Paca y Benito… ¿Qué será lo siguiente? ¿La familia del médico?

Para terminar, el ministerio de Industria ha sacado una nueva reglamentación según la cual solo podrán ser consideradas emisiones en HD aquellas que sobrepasen la 720 lineas de resolución y los 16:9 como formato. Algo necesario en un país que muchos canales siguen emitiendo en un 4:3 más que vergonzoso. Además, ha prohibido rebajar la calidad de los canales para conseguir un quinto canal de baja resolución para dedicarlo a la teletienda. Menos mal, ya que todos los grandes operadores querían hacerlo… menos Intereconomía… uy… que no es un gran operador. Aún así, ellos se conforman con tener a Aída Nizar con escotazo atendiendo llamadas nocturnas y estafando dinero  a los incautos espectadores de este Call Tv. Pero, tranquilos, la culpa será de Zapatero. 

De demonios intensitos a barcos croqueteros


No quería hacer una entrada sobre el piloto de El Barco, por dos razones: Una es que creo que la primera temporada de esta serie solo va a ser una mera introduccion para algo más grande como lo fue la de El Internado y la otra que es que los pilotos no son lo mejor de Globomedia… El problema suele radicar en presentar demasiados personajes y una trama en un mismo capítulo, marca de la casa, en vez raccionar los personajes. Esta idea cambió viendo el piloto de Ángel o Demonio de Plural Entertaiment y es que son como la noche y el día en cuanto a intensidades se refiere.

Ángel o Demonio, o por lo menos en su piloto, nos va a mostrar la lucha del bien y el mal con grandes dosis de maniqueísmo y poca continuidad. La historia es nueva para la ficción española pero no lo es para el amante de la ficción, sobre todo, anglosajona. A mi pesonalmente me recordó mucho a Hex, serie inglesa de apenas dos temporadas y que tocaba los mismos palos. En cuanto, a lo que son los personajes, a pesar de la alabanza continuada en la blogosfera, yo no he visto demasiado a parte de Valeria, que me tiene toda la pinta de que en breve padecerá el mal de protagonista (sufre por los demás porque su vida es demasiado aburrida).

En cuanto a El Barco… Es difícil hablar de los personajes porque al ser tan coral aún estamos viendo solo la superficie. Creo, como muchos otros, que sobra la niña y que a los adolescentes nos los podían haber presentado de manera más escalonada. La trama, en cambio, si que innova y no solo a nivel nacional. Es cierto, que hay otras series post-apocalípticas, de hecho hay muchas, pero el espacio, un barco (¡que originales con el título!) es único y sólo por eso ya merece una oportunidad.

Mucha gente la ha definido como El Internado en un barco, pero creo que va a ser muy distinta en cuanto consiga marcar su propio estilo. En parte, porque creo que los personajes son muy distintos, el detonante es mucho más atractivo (aunque en la serie de Laura Belloso consiguieron explotarlo de manera brillante) y el equipo de guionistas no es el mismo. A pesar de pertenecer a la misma productora, El Barco está escrito por un grupo de los guionistas de Los Hombres de Paco. De hecho, la ficción dirigida por Iván Escobar y Alex Pina le ha dado un tono mucho menos oscuro a su ficción desde el principio.

Intensidades

Lo que diferencia mucho a ambas ficciones es la intensidad. En el primer capítulo en pleno clímax, con la tormenta haciendo retorcerse al barco como un lata de cocacola aprisionada bajo un pie vengativo, no se lo ocurre otra cosa a la cocinera que servir croquetas para cenar… Si es que no hay nada mejor que una croqueta para sobrevivir a un hundimiento, que ya de morir, morir con el estómago lleno. Esto sería una tontería, con cuchillo y tenedores en un sitio que se mueve tanto como una atracción de la feria, pero esto se suma a la idea de contar chistes para relajarse. Lo loable es que la idea casi funciona y consigue el efecto de emocionarnos, pero el casi consigue que se corte toda la emoción del clímax y nos deje las siguientes escenas fuera del conflicto… Falta intensidad.

En Ángel o Demonio me gustaría destacar un clímax, pero soy incapaz. Tras ver el capítulo piloto solo soy capaz de pensar: ¿Todos los demonios tienen úlcera de estómago? Una serie, una película, una novela tiene que tener momentos de descarga emocional para que los subidones tengan efecto. Cuando intentas mantener en tensión al espectador durante demasiado tiempo, terminas por conseguir lo contrario, que los momentos de verdad emocionantes pasen como uno más.

Otra problema con esta intensidad extrema es que se provoca la comedia involuntaria como con la adolescente que lleva a los perros… que parece una mala de los Power Rangers. En cualquier caso, otro problema es que esta intensidad, ausencia de ningún tipo de emoción más que el enfado y el tengo que salvar el mundo, hace que te distancias de los personajes y francamente, que te importe poco lo que les pase. Esto es algo que tienen que solucionar rápido, y más teniendo en cuenta que es una serie en la que cada capítulo abordará un caso por lo que conseguir una buena identificación es totalmente necesario.

En definitiva, estas dos propuestas tan distintas son una buena elección a las que habrá que dar tiempo para ver si la evolución hace que estos errores sean corregidos o se hunden más en ellos. De cualquier forma, ambas (a pesar de su duración) son dignos productos y con muchas posibilidades.

Triste comedia


Damos por hecho que trabajar en la tele es divertido y que no es un trabajo en sí. La gente de los programas de humor llegan a la oficina, si es que tienen oficina y no una gran nave repleta de martillos de goma, pedorretas y señoras de buen ver bailando el hula-hop, y se ponen a contarse chistes unos a otros. Es maravilloso que los programas de humor den esa imagen cuando al fin y al cabo los guionistas, productores y algunos presentadores trabajan una oficina donde los guiones se escriben y reescriben una y otra vez.

Por eso, hay gente que se ha sorprendido cuando Ángel Martín decidió dejar Sé lo que hicisteis, otros no tanto y afirmaban que se le veía desganado en el programa. A estos últimos les reto a que me digan en que momento, porque el personaje interpretado por el cómico es ese: El de desganado…

Lo que está claro que Sé lo que hicisteis le dio una más que digna despedida en un programa que a muchos les hizo llorar, pero nos recordó después lo que es el programa: Humor. Un fantástico sketch final en el que Ángel acababa en calzoncillos. He leído de todo esta semana sobre el programa y el presentador. Sobre él, sobre todo muestras de cariño, totalmente merecidas para un crack como es y algún que otro insulto sobre que las ratas son las primeras en abandonar el barco…

Y sobre este barco, sobre Sé lo que hicisteis, sobre el que también se habla pronosticando su fin, otra vez. Las audiencias del primer programa post-Ángel son las mismas que con él: 5,9% y cerca de 800.000 espectadores… Tal vez, el programa muera en un corto espacio de tiempo, pero lo que está claro que no será por que no se ha ido renovando, crítca que se suele sumar a que se ha perdido la esencia inicial… ¿No renovarse y ya no ser lo mismo puede conjugarse?

Sea como sea, ha sido una semana triste para la comedia y  no sólo por este adiós, sino que Rick Gervais tras su presentación en los Globos de Oro ha sido vetado en estas lides y supongo que pasará lo mismo con el resto de premios importantes. Es cierto que su presentación fue graciosa y descarada… aún así creo que se extralimitó en ella: Insinuó la homosexualidad de Tom Cruise (¿Otra vez? ¿Esto es innovar en el humor?), se metió con una película durante toda la noche (The Tourist), se metió con las prácticas con las drogas de Charlie Sheen…

No sé, creo que para hacer humor no hay que reírse de las miserias o de rumores y que alguna crítica en bienvenida y algún chascarrillo anima la velada, si necesitamos un Risto, salvando las distancias que son enormes, de la vida para que una gala sea entrenida… tal vez, sólo tal vez, no estemos equivocando en la forma de hacer las galas.

Por otro lado, Alejandro Sanz ha vuelto a dejarnos la boca abierta y no por su música. En su cuenta de Twitter el cantante publicó un mensaje en el que de manera misteriosa relacionaba el pirateo, los derechos de autor y los niños con SIDA en África… No sé como una persona puede estar tan ciega para no ver el poco bien que hace a su causa con estas cosas. La mala publicidad de la SGAE, que ya ha anunciado que dejará de perseguir a particulares, e indeseables millonarios como Sanz hace que se desvirtue lo necesario de los derechos de autor y más aún ahora cuando nos acercamos hacia la gratuidad de la cultura…Pero, bueno mientras tanto el señor de Seriesyonkis puede seguir haciéndose rico y no tener mala prensa… Luego, nos quejaremos de los efectos especiales de nuestras series y películas… Semos así.

Ahora, tres notas de Telecinco… Mira que lo he intentado pero no he podido resistirme. La primera no es para nada graciosa ya que Sálvame llevó a su programa a un maltratador disfrazado de sumiso sadomasoquista. El individuo hizo apología del maltrato en el programa y Jorge Javier ha tardado varios días en pedir perdón

Creó que cuando vieron el multazo que les venía y lo compararon con las audiencias cosechadas y vieron que no salía a cuenta… Igual de triste ha sido el intento de relanzar Fama, el aburrimiento, con la visita de los Grandes Hermanos y Mercedes Milá… ¿De verdad? Venga, que lo podéis hacer mejor… que hubiera ido a cantar el chico con voz de chica de Operación Triunfo, podríais hacer menos audiencia. Por último, Kiko Matamoros confiesa que va a quedarse ciego por un glaucoma… ¿Será cómo el cáncer de páncreas de Kiko Hernández?

Y para terminar: ¡Ya sabemos el título del nuevo Alta Tensión de Veo7! Yo pronostiqué, Extrema Tensión. He fallado. Lo siento. No lo vi venir. No anticipe le extrema originalidad de los del canal de El Mundo… Se llamará: Alto Voltaje… ¿De verdad? ¿No había un título más parecido?

Hasta luego pequeño gran cómico cabrón


– Érase una vez que se era un país no tan lejano en un tiempo no tan cercano, en el que un cómico dijo empezó a llamar payasos a los bufones y a responder con gracias sus groserías.

– ¿Cúanto tiempo, papá?

– Cinco años, pero antes ya nos había avisado de lo que venía, ya fuera hablando solo o siendo la compañía de otros, pero sin el brillo que luego conseguiría.

– ¿Brillaba?

– Unas veces más y otras menos, pero siempre estuvo dispuesto a reírse de los que se ríen de todos no con bromas sino con mentiras. Él simplemente dijo lo que muchos pensaban y calló a otros que pronunciaban palabras innecesarias. Pero nunca las palabras enano cabrón se habían pronunciado con tanto cariño hasta entonces.

– ¿Enano cabrón? ¿Lo de callar bocas y reírse lo hacía él solo?

– No. Siempre tuvo mucha gente detrás que le apoyó, y ya fuera dándole un chiste más o unos cuantos, o poniéndole la réplica en bandeja él nunca estuvo solo.

– ¿Y los payasos no hicieron nada?

– Primero, pintaron sus caras de maneras más extravagantes, gritaron, patalearon y nada sirvió para callar sus voces…

– A mi los payasos me dan miedo.

– A ti y a muchos. Pero, ellos tenían miedo de la risa y por ello patalearon ante el rey para que prohibiera la carcajada. El rey tuvo miedo de la falta de las grandes bolsas de monedas y aceptó…

– ¿Y por eso se fue?

– No… simplemente cambió, cambiaron, la manera en la que se reían de los payasos.

– ¿Y por qué se fue?

– Porque nada es eterno… ni tan siquiera las ganas de hacer reír y al fin y al cabo, el de cómico es un trabajo.

– ¿Y qué pasó con esa gente que estaba detrás?

– Muchos ya se habían ido antes que él, otros aún permanecían y muchos otros habían llegado para ocupar los vacíos dejados.

– ¿Y qué hicieron cuando se fue?

– Despedirle como se despide a alguien que hace reír… con algunas risas y muchas lágrimas…

– ¿Y qué hizo él después?

– Todavía no ha ocurrido así que es difícil contestarte… pero, supongo que buscará nuevas formas de cosechar carcajadas o volverá a las viejas…

– ¿Y los que tenía detrás?

– Él mismo lo dijo: “A los que habéis hablado del fin de Sé lo que hicisteis… ¿No estáis cansados de equivocaros?”… Hasta luego, pequeño gran cómico cabrón. Hasta luego, Ángel Martín.

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